Robe Iniesta más allá de Extremoduro: la aventura marciana que ensanchó el alma de un poeta
Cómo un poeta desconocido de un pueblo salmantino influyó en Robe Iniesta en sus tiempos de Extremoduro y en su posterior carrera en solitario.

Madrid--Actualizado a
"Poeta no quise ser, me lo otorgaron los vientos", escribió Manolo Chinato, bardo salmantino que se cruzó con Robe Iniesta el 15 de agosto de 1990 en el bar Los Conos de Hervás (Cáceres). Extremoduro tocaba aquella noche en el pueblo y el músico placentino invitó a Manolillo a subir al escenario a recitar un poema que luego se convertiría en la canción Ama, ama, ama y ensancha el alma, perteneciente al disco Deltoya.

Los versos sin filtro de Manuel Muñoz Sánchez fascinan al líder de Extremoduro, quien comienza a frecuentar su taberna en Puerto de Béjar, donde se empapa de su poesía agreste. El dueño del Chinato’s Bar conecta con el autor de Rock transgresivo —que incluía Romperás, Jesucristo García o Extremaydura—, ambas almas se retroalimentan y surge una amistad que solo ha quebrado el fallecimiento de Robe Iniesta a los 63 años.
Manolo Chinato recordaba años después aquel encuentro en una entrevista: "Un día me pasaron una maqueta de Extremoduro y fui a verlos a Zarza de Granadilla: me sabía todas las canciones. Ocho días después, actuaban en Hervás y coincidimos en una bodega. Robe cantaba y entonces recité Ama. Le dio un flash y nos dimos un abrazo espiritual de poetas. Me dijo que saliera a leerlo durante el concierto y yo le respondí que me iba a cagar por las patas abajo. Pero me tiré al ruedo y ahí empezó todo".
Once años después, Extrechinato y Tú publica Poesía básica, que pronto se convierte en disco de oro. Detrás de la banda están Robe Iniesta, Fito Cabrales, Iñaki Uoho Antón y un tipo barbado que en la portada del álbum cabalga a lomos de un caballo: ¿pero quién es Manolo Chinato?
"Nací el día más borracho del año, la Nochevieja del 52, en la habitación de mi madre. No di guerra porque tenía muchas ganas de salir. Me acuerdo cuando mi padre me dio el primer beso porque olía mucho a vino, el jodío", recordaba en la entrevista. "Mi padre era tratante de ganado y teníamos una carnicería. Al cumplir veintiún años, murió, me encontré con un mogollón y tiré p’alante. Sin beneficio, porque lo que ganaba por la mañana me lo gastaba por la noche. Escribo desde los diecisiete, cuando dejé de estudiar y surgieron los primeros amores. Mi cultura es suavecita, de pueblo".
Robe Iniesta más allá de Extremoduro
Robe Iniesta se empeña en hacer un disco con las letras de Manolillo. Fito Cabrales, embarcado en 1996 en una gira conjunta de Platero y Tú y Extremoduro, estampa su compromiso en una servilleta. También se suma al proyecto Iñaki Uoho Antón, guitarrista de Platero y Tú, cada vez más involucrado en Extremoduro, donde ejercería como músico y productor. Serían necesarios cinco años para que viese la luz el único disco de Extrechinato y Tú, al que el bardo salmantino presta su voz en siete canciones.
No habrá gira de conciertos, aunque la polémica envuelve su presentación en la FNAC de Madrid. Aquel 2001 Manolo Chinato seguirá haciendo lo mismo cada día: "Me levanto a las ocho a mear, me asomo a los huertos, veo cómo está el día —soy un hombre de invierno y otoño—, veo cómo está la naturaleza —me encanta el viento— y me vuelvo a meter en la cama, tío. Luego me levanto a las diez para ir al campo. Estoy de puta madre conmigo, porque la soledad mala ya la sufrí y ahora la bonita la necesito todos los días. Regreso a casa, ceno un poquito y abro mi garito".
¿Y Extremoduro seguirá haciendo lo mismo de siempre? En realidad, Robe Iniesta ya había colado versos de Manolo Chinato en muchas canciones antes de la publicación de Poesía básica. En el cuadernillo de Deltoya escribe que, además de Ama, "lo justo sería robarle el libro completo de poemas para que no seas un poeta muerto". También se percibe su huella en temas como Quemando tus recuerdos o Caballero andante y, sobre todo, en el álbum Pedrá, donde el líder de Extremoduro parafrasea al poeta salmantino, quien siempre ha agradecido la apropiación.
"Como poeta, me entiende perfectamente. Me dice que no sea un poeta muerto y que saque mis textos a la luz. Joder, que él es feliz con ellos y que se los dé a los demás", comentaba Manolo Chinato. "Robe y yo somos dos rebeldes. Sin embargo, como más me gustan los poemas es como yo los recito, a secas. Musicados quedan bonitos y los entiende más gente pero, si se cortan con la música, pierden un poco el sentido del orden".
Entonces, no pensaba publicarlos: "Siempre he escrito para mí, cuando tengo la necesidad vital de hacerlo, porque estoy enamorado, inmerso en un desamor o siento una rebeldía". Sin embargo, en 2003 edita el poemario Amor, rebeldía, libertad y sangre, que vende más de 5.000 ejemplares, y cuatro años después, Poeta no quise ser. "Ya se había hecho un nombre entre los seguidores de Extremoduro, pero Extrechinato y Tú lo pone en órbita. Entonces le piden más versos y se anima a publicar", explica el periodista musical Javier Martínez Alcaraz.
"No lo había hecho antes porque escribía solo para plasmar sus sentimientos y emociones. Así se quedaba satisfecho y pleno, porque lo hacía sin pretensiones", añade el autor del libro Poesía básica. Extrechinato y Tú ensancha el alma (Efe Eme). "Sus poemas son la pureza, algo que sedujo a todo el mundo. Manolo Chinato no hace ensoñaciones bucólicas, sino que le brotan de dentro. El secreto de su poesía es la autenticidad, porque no hay nada impostado, hable de la nieve o de una hoja. Una visceralidad en la que la gente se reconoce. Son una toma a tierra, porque tratan del amor, del poder de la naturaleza y de los sentimientos más limpios. Por eso el suyo es un sentimiento noble, alejado del alquitrán y el humo de la sociedad actual".
Reformulemos la pregunta: Robe Iniesta ya había incrustado su poesía en las letras de Extremoduro, ¿pero cómo influyeron Manolo Chinato y Poesía básica tanto en su banda como en su posterior carrera en solitario? "En su momento, el disco de Extrechinato y Tú fue sorprendente, aunque es un eslabón lógico respecto a lo que vendría después. Los primeros trabajos de Extremoduro eran contundentes, rudos y transgresivos. En este, pese al precedente del Agila, ya están presentes los arreglos sinfónicos y de cuerdas que aparecen en 1998, con la publicación de Canciones prohibidas", explica Javier Martínez Alcaraz.
"Por otra parte, Fito Cabrales está a punto de publicar el segundo elepé de Fitipaldis y ya evoluciona hacia maneras menos distorsionadas y más gráciles y livianas, mientras que Iñaki Uoho Antón crece como productor y arreglista, lo que se refleja en la canción orquestal Tres puertas", añade el autor de un libro que analiza una aventura marciana y un proyecto singular y fuera de lo común, donde priman la profunda carga lírica, la voz grave de Manolo Chinato, los arreglos orquestales y una instrumentación trabajada con vientos y cuerdas, antecedente de Yo, minoría absoluta, La ley innata y Material defectuoso, así como de los discos en solitario de Robe Iniesta y su carácter conceptual, caso de Mayéutica.
Javier Martínez Alcaraz considera que Poesía básica es una "pieza simbólica porque ayuda a que el puente entre una fase y otra no sea tan brusco", un "verso suelto" en la carrera de Extremoduro, un "proyecto anticomercial" que rompió moldes pero que también fue un éxito comercial si tenemos en cuenta que "ponía música a un poeta del que nadie había oído hablar: ¿a quién le podía interesar un disco con un señor desconocido recitando?". Y qué decir de la evolución de las letras: menos salvajes y gamberras, más pulidas, íntimas, reflexivas y metafóricas, sobre todo en solitario.
"Es vital, para disfrutar de la vida, aprender a reconocer el valor de las cosas inútiles, como por ejemplo: la poesía, subir a una montaña, afilar un palo con una navaja, el voto inútil, echar pan a los gorriones o hacer canciones para la paz", comentaba Robe Iniesta en 2012, como recoge la biografía autorizada De profundis, de Javier Menéndez Flores. Cuánto había en sus palabras de Manolo Chinato, quien no se considera un escritor, sino "un poeta circunstancial de campo".
Una década antes, Robe Iniesta dejaba claro lo que estaba por venir en la presentación de Poesía básica: "Los músicos somos los dueños de los estilos musicales, entonces hacemos lo que nos da la gana. Podemos ir a cualquier estilo porque son todos nuestros. Somos los amos. Y cuando tienes una letra escrita puedes hacer con ella lo que quieras, irte a donde quieras. No hemos tenido ninguna dificultad, todo han sido puertas abiertas para irnos a donde nuestra imaginación nos ha dejado".
Y concluía Javier Menéndez Flores en De profundis. "Mientras el músico nos daba una idea bastante clara de cómo fue cocinado aquel trabajo, aprovechaba para hacer una sonora reivindicación de la libertad del creador (Robe nunca da puntadas sin hilo). Un argumento cuya vigencia perdura". Y que, pese a la pérdida irreparable del líder de Extremoduro, seguirá siendo eterno.




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