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Un peso pesado del cine español

El presidente de la Academia es dueño de Alta Films y de los cines Renoir

S. B.

No es anecdótico que quien ha sido elegido presidente de la Academia de Cine sea distribuidor y dueño de salas. No al menos en los tiempos críticos de cambio estructural en el modelo de exhibición y consumo de películas. Tampoco que su discurso sea, si no del todo conservador, sí continuista con el modelo actual, respaldándose en que internet "no es el presente, como decía Álex de la Iglesia, sino una parte del futuro".

Los académicos han optado por un perfil que les dé menos sustos mediáticos, pero que a la vez sea plenamente consciente de todos los agentes industriales que intervienen en una película. Ahora bien, Enrique González Macho, nuevo presidente de la Academia, es además de dueño de la distribuidora Alta Films y de la cadena de cines Renoir, uno de los impulsores de Filmin, la mejor web de descarga de cine de España, especializada en cine independiente.

Es una personalidad influyente que conoce la cadena industrial del cine

Nacido en Santander en 1947, González Macho estudió en el Liceo Francés de Madrid, y aunque empezó Arquitectura y Económicas, se decantó por la que era y sigue siendo su verdadera pasión, el cine. Empezó en la pro-ducción, donde permaneció durante 15 años, hasta que en 1976 compró Alta Films. Ha seguido vinculado a la producción de forma intermitente, muchas veces asociado a Gerardo Herrero. Su nombre figura en los créditos de filmes como Flores de otro mundo o La noche de los girasoles.

Para muchos esa es su mejor baza: un profundo conocimiento de la cadena industrial del cine, desde la producción a la exhibición en salas, y ahora también, en internet. De hecho es el dueño de la cadena de cines Renoir, clásico refugio de cinéfilos y seguidores del cine europeo. Por la defensa y fomento de esta última cinematografía, González Macho fue nombrado Caballero de las Artes y las Letras de Francia en 1998. Fue galardonado también con el Premio Nacional de Cinematografía en 1997.

Defensor histórico del cine en versión original, Macho es de los que llama "losa" al doblaje, y de los que cree, como dijo ayer en tono jocoso, que ver cine doblado es como "ir a la ópera y que en vez de la voz de Carreras te pongan la de Joaquín Sabina". Eso sí, cree que el cambio no se puede imponer. "Las imposiciones son tan malas como las prohibiciones", dijo.

Defensor histórico de la versión original, cree que el doblaje es "una losa"

Es una personalidad influyente en las instituciones cinematográficas españolas y europeas. Conoce el funcionamiento y los lobbies de Bruselas. De hecho intervino en la creación del programa de ayudas al cine Media, que estuvo recientemente a punto de desaparecer.

Se da un aire a Coppola, y le gustan los caballos. Eso sí, no más que un cine que espera defender sin que se confundan sus opiniones de empresario con las de presidente de la Academia.