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Rafeef Ziadah: "Se están probando armas directamente sobre los cuerpos palestinos"

La poeta y activista palestina Rafeef Ziadah visita estos días diversas ciudades españolas en el 71 aniversario de la resolución de la ONU a favor del derecho de retorno de los refugiados palestinos. Su poesía punzante da voz a las pequeñas y grandes historias de la diáspora palestina.

La poeta y activista palestina Rafeef Ziadah.- A. A.

Hèctor Serra

“¡Permíteme que hable en mi lengua árabe / antes de que también ocupen mi lengua! / ¡Permíteme que hable en mi lengua materna / antes de que también colonicen su memoria! / Soy una mujer árabe de color, / y venimos de todas las tonalidades de la ira”. Los versos de la poeta palestina Rafeef Ziadah hace años que dicen el exilio, la resistencia y la supervivencia. Sus abuelos fueron expulsados de su tierra natal en 1948 durante la Nakba palestina. Nacida hace cuarenta años en un campo de refugiados en el Líbano, su poesía se erige en testamento de su pena y su rabia. La de la pérdida del hogar en el que nunca ha estado, la de un viaje sin pasaportes ni documentos legales, la de la deshumanización. Sin embargo, sus recitaciones también preservan una memoria colectiva poderosa y un canto que clama por el derecho al retorno de la población palestina.

Justo estos días se cumplen 71 años de la resolución de la Asamblea General de la ONU a favor del derecho a ese retorno tras la ocupación israelí. Rafeef Ziadah se aferra a los lazos que la comunidad palestina en el exilio ha tejido: “Este es el poder de la supervivencia, nuestra unión es lo que nos hace más fuertes y nos proporciona esperanza. Todos nosotros vivimos inmersos en este sentimiento de perder tu casa para siempre, de no tener un Estado al que poder retornar y de ser apátridas en un sistema mundial basado precisamente en los estados y los pasaportes”.

Fue a través de la poesía, de hecho, que conoció la historia de su tierra y sus raíces. Aún hoy recuerda escuchar de niña los versos de Mahmud Darwish y otros creadores que le hablaban de aquel lugar negado. Hoy Rafeef, criada en Túnez y con los estudios cursados en Canadá, despliega su belleza literaria en recitales eléctricos que van directos a nuestra conciencia. Lo hace desde el compromiso que a veces escasea en el periodismo que aborda la situación en Palestina. Y sabe que la literatura es un mecanismo recurrente para entender mucho mejor el mundo. “Si los medios de comunicación de masas no explican la política ni se comprometen, muchos jóvenes interesados en la política acaban por acudir al spoken word en busca de esas respuestas”, reconoce.

Rafeef Ziadah.- A. A.

Poemas como Shade of anger o We teach life, sir (este último con una incidencia mundial en el marco de la operación militar israelí contra Gaza en 2008) se han convertido en himnos de ira y sufrimiento. Algunas de estas creaciones nacen ante el silencio cómplice de la comunidad internacional. “El pueblo palestino ha sido abandonado. La actitud de los Estados Unidos y las grandes potencias es horrorosa. Todo esto se sabe. Lo sabe la ONU, lo sabe la Unión Europea. Todos los estados son conscientes de las resoluciones una detrás de otra condenando las acciones de Israel, de la situación de ocupación ilegal, de los crímenes de guerra… pero nunca pasa nada”.

Activista del movimiento Boicot, Desinversión y Sanciones contra Israel (BDS), su voz apunta contra todos aquellos estados, entre los que se incluye España, que dicen condenar los crímenes de guerra y, sin embargo, continúan vendiendo y comprando armas a Israel: “Todo este armamento se practica directamente en los cuerpos palestinos. Cuando estas armas son vendidas en el mundo, ellos dicen que la garantía es que están probadas en campo palestino. Eso es lo que pasa esencialmente: se están probando armas sobre nosotros, somos un laboratorio desde el cual extender las armas alrededor del mundo”.

De ahí, dice, su vinculación con el BDS, la mayor coalición de la sociedad civil palestina nacida en 2005 en forma de llamamiento a la comunidad internacional e inspirada en el movimiento que contribuyó a la caída del apartheid en Suráfrica: “Para mí, el BDS es una manera segura y práctica de luchar por los derechos humanos de Palestina. Si los estados no hacen nada, al final la esperanza se sitúa sobre la gente. Buscamos la complicidad de instituciones, universidades, parlamentos… Hay gente que ha pasado de la conciencia a la acción, algo que antes no pasaba”.

Activar la conciencia desde la cultura

La visita al Estado español que la Rafeef Ziadah está protagonizando estos días tiene precisamente en València parada obligatoria. La capital del Turia es desde el pasado 31 de mayo de 2018 la ciudad con mayor población de todo el mundo adherida a la red de Espacios Libres de Apartheid Israelí (ELAI). Para la poeta, se trata de una enorme victoria y un gran éxito del movimiento BDS: “Cada activista en València está trabajando duro para conseguir pequeñas victorias; es increíble. Ahora hay que conseguir llevar a la práctica todo aquello que está en nuestras manos”.

Una de las instituciones que ha recibido a la poeta, que ha estado acompañada en todo momento por miembros del BDS País Valencià, es la Universitat de València (UV). En el encuentro con la rectora, Mavi Mestre, y el vicerrector de Internacionalización y Cooperación, Carles Padilla, se ha abordado, entre otros asuntos, la aprobación del convenio marco de la UV con la Universidad de Ariel. Desde el BDS han recordado que esta universidad se asienta en territorio de Cisjordania ocupado ilegalmente y han reclamado, ante la predisposición de los representantes del Consejo de Dirección, que se detenga esta colaboración.

La poeta y activista Rafeef Ziadah durante una actuación.- A. A.

Además, la activista ha considerado fundamental que la UV revise acuerdos con otras universidades israelís como la de Bar-Ilan, que mantiene acuerdos con el ejército israelí, responsable junto con los colonos israelís, del asesinato de más de 2.000 niños palestinos desde el año 2000. Desde BDS País Valencià, sostienen que la universidad valenciana, de lo contrario, podría constar en el listado de instituciones que se benefician de la violación de los derechos humanos que padece el pueblo palestino, algo que podría generar un daño para su prestigio y su imagen internacional.

La visita ha servido también para reafirmar la colaboración sellada con diversos organismos dependientes del Ayuntamiento de València. Así lo conforma el BDS tras el encuentro con Gloria Tello, concejal de Patrimonio y Recursos Culturales. En este sentido, ya se están produciendo desde hace más de un año sinergias con la Mostra de València-Cinema del Mediterrani, festival cinematográfico que persigue una programación ética, lejos de la complicidad o la colaboración con el apartheid.

Un modelo que quiere aplicarse en otros espacios culturales de la ciudad, atendiendo a la importancia del hecho cultural en la transmisión de la historia de Palestina. “Es a través de la cultura que Israel intenta borrar nuestra realidad, mostrando una cultura construida a partir de la ocupación militar y la confiscación de tierras”, señala Ziadah. Por ello, la poeta considera imprescindible cortar complicidades con Israel.

La jornada se ha completado con el encuentro con el conseller de Cultura de la Generalitat Valenciana, Vicent Marzà. Rafeef Ziadah ha recibido de manos del mandatario un libro de poemas en árabe y valenciano de Ibn Khafaja, poeta de época andalusí de Alzira. Entre los temas abordados, el BDS ha valorado muy positivamente que se tenga en cuenta la inclusión de referencias a la historia de Palestina en la formación de primaria y secundaria. Por último, y teniendo en cuenta que les Corts Valencianes también están adheridas a la iniciativa del BDS, los activistas han mostrado su preocupación ante ciertos discursos de odio contra el movimiento por la liberación de Palestina protagonizados recientemente por sectores de la derecha valenciana en el hemiciclo autonómico.