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El Almería se da otro festín de goles

El Almería derrota al Mallorca y pasa a cuartos

ÁNGEL GARCÍA

 

Oltra encontró la solución al acertijo. Al fin, halló la forma de descifrar la salida del laberinto en el que se consumían. Acomodó el dibujo a sus jugadores y puso coto a los errores defensivos, se clasificó para cuartos con otra goleada, aunque al final terminó encajando otros tres. Le ayudó un estreno de fábula, un proyecto esbozado ya cuando ni siquiera se había gastado una vuelta de reloj. Piatti descubrió la ganzúa que, más que abrir, agujereó una zaga bermellona que ayer firmó su óbito en cuatro minutos.

Juanma Ortiz fue el que castigó a los de Laudrup de forma inmediata con el segundo. En plena descarga de impulsos, un remate de N'Sue al palo vaticinaba la esquizofrenia en la que se convertiría el argumento del duelo. Desde entonces, el Mallorca dio las órdenes en ataque. Se lastimó con una defensa de verbena que convertía en gol cada llegada del Almería. Desencajados por la velocidad visitante, el cuadro de Oltra chapoteaba entre la sangre de los de Laudrup, que atrás encharcaban una actuación desoladora. Dos embestidas más, con los mismos protagonistas goleadores, desarticularon a los locales hasta el descanso.

Engreídos con el resultado, pellizcándose por su tino, el Almería se amparaba en su éxito manteniendo un ritmo de concentración en defensa desconocido en lo que va de campaña. Pero, para los pupilos de Oltra, la rutina de los nervios apareció con los cambios. Se fracturaron las líneas y el Mallorca germinó en el partido con tres goles, casi consecutivos, que hicieron soñar a la grada con la machada. La expulsión de Vargas contribuyó a una hazaña a la que faltó sacudirse los disparates defensivos del inicio, cuando el Almería se dio otro festín goles.