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El Atleti, otra vez en blanco

Un año más, los rojiblancos caen en el Bernabéu y benefician al Madrid en su duelo con el Barça

ENRIQUE MARÍN

'El Madrid sale con nueve puntos de ventaja cada temporada', suele comentar Enrique Cerezo en referencia a que su equipo pierde seis ante el Madrid y le quita tres al Barça en el Calderón. El presidente del Atlético lo dice de guasa, aunque nadie diría que más que una broma es un consigna. Un año más, y van once, el Atleti no pudo ganar su derbi, ese que tanto ilusiona a su hinchada antes de disputarse y tanto disgusta nada más terminar.

Como cada partido que disputan Barça y Madrid, el partido tenía sabor a eliminatoria para los blancos. Necesitaban ganar para mantener el liderato. A 34 puntos de ventaja (37 ya), una diferencia récord entre uno y otro equipo en Liga, el Atlético volvió a ser un equipo temible en las dos áreas, aunque por motivos opuestos.

En el Atlético había pánico a los primeros minutos. Lógico, pues más de un derbi se les fue por el sumidero cuando el cronómetro apenas había empezado a correr. La iniciativa la llevaba el Madrid, circunstancia que no siempre agrada a los blancos. Su vecino, bien plantado, se limitaba a mantenerles a raya, sin dejarles acercarse a su línea de tres cuartos y obligándoles a lanzar desde lejos. Con los rojiblancos en fase de presión, Tiago estuvo más listo que Albiol, fuera de sitio y por ello desconcertado. El portugués armó una jugada en la que Agüero y Reyes se intercambiaron los papeles y el sevillano adelantó a su equipo.

Los de Pellegrini voltean el 0-1 de Reyes con tres goles en trece minutos

El gol dio confianza al Atlético, que siguió jugando al son que marcaba Tiago, y desconcertó aún más al Madrid, con Alonso dando pases impropios de él. El único argumento de los blancos era que Cristiano cogiera un balón con espacio suficiente para galopar en solitario hacia la portería de De Gea.

Mientras la grada silbaba incomprensiblemente a Granero, el Madrid demandaba un partido a ida y vuelta, pero el Atlético estaba dispuesto a cederle el balón, pero no los espacios. Sólo una doble ocasión, la segunda una clarísima de Higuaín que frustró Tiago, animó a los de Pellegrini. La lesión de Valera obligó a Quique a dar entrada a un aplaudido Perea. Al borde del descanso, Cristiano falló solo ante De Gea un pase de Xabi Alonso.

Se cumple la broma de Cerezo de que el Madrid sale con nueve puntos más

En la segunda parte Reyes cedió su sitio a Jurado y Pellegrini puso a calentar a Guti. Pero al Madrid no le hizo falta que el 14 entrara para marcar tres goles en trece minutos. A balón parado, una faceta en la que el Atlético acostumbra a hacer aguas, Alonso rascó un cabezazo de Cristiano; el propio Xabi asistió magistralmente a Arbeloa que resolvió idéntica calidad; e Higuaín agradeció una mal entrega de Tiago para aumentar su cuenta y ser fiel a sus cifras: un gol cada 69 minutos.

Un clamoroso penalti de Alonso lo transformó Forlán para, teóricamente, resucitar la emoción la derbi. Como señaló Valdano antes del derbi, el Atlético suele ser inoportuno, pues cada vez que gana es para hacer daño. Debía de estar pensando en el Barça, claro.

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