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Cañonazo y punto

Un golazo de Tino Costa rescata un empate para el Valencia en Santander

SALVA TORRES

 

El Valencia, como suele ser habitual, tuvo que verle las orejas al lobo para reaccionar. Salió indolente, atosigado por un Racing necesitado, que con poco se fue con ventaja al descanso. Luego hubo cambio de tercio y, al abordaje, logró un empate gracias a un cañonazo de Tino Costa. Los últimos minutos fueron de acoso y derribo por parte de un Valencia que pasó de la abulia a la casta.

Rosenberg empezó perdonando a la media hora, pero dos minutos después castigó Ariel la indolencia defensiva del Valencia. Un mal despeje hacia atrás de Tino Costa lo aprovechó el argentino para adelantarse de cabeza y batir en su salida a Guaita. Hasta entonces, partido feo, trompicado, de mucho músculo y escasa cabeza, si exceptuamos la que sirvió al Racing para abrir el marcador. Emery ya advirtió que tocaba sufrir en El Sardinero. Y su equipo sufrió, o más bien padeció, una alarmante escasez de ideas. Banega y Tino Costa, los hipotéticos creativos, desaparecieron en combate. Tampoco Pablo dio señales de vida. Únicamente Joaquín lo intentó con cuentagotas.

El Racing, con su nuevo propietario, el multimillonario indio Alí Syed, presentándose en sociedad a pie de campo, hizo algo más que el Valencia por transformar los bostezos en algo digno de ser tenido en cuenta. Colsa y Lacen alentaron el centro del campo cántabro, más vivos que los apagados Tino y Banega, que apenas recibían el balón lo perdían. Al Racing le bastó con apretar las tuercas a un flojo Valencia para irse con ventaja al descanso. Si exceptuamos un remate de Aduriz a pase de Joaquín, y eso ocurrió a los 40 minutos, del Valencia nada más se supo.

Emery revolucionó al equipo quitando a los desangelados Joaquín y Pablo, y metiendo al Chori Domínguez y Soldado. Suele ser habitual en el Valencia: tras un mal periodo, cambio de guardia. Tocó arriesgar, mientras los cántabros aguantaban la salida a la desesperada de un Valencia que tan pronto lleva el disfraz de equipo insulso, como se pone la capa de Superman en busca de la victoria a toque de tambor.

Chori Domínguez, muy activo, mejoró el juego ofensivo valencianista, por otra parte inexistente en la primera mitad. El Racing se cerró, echó el cerrojo y lo fió todo a un contragolpe o a la falta de pericia atacante de Aduriz y Soldado, que se multiplicaron a la caza del empate. La sexta victoria consecutiva del Valencia se alejó por la inapetencia de salida y las prisas de la continuación. Acorraló a los cántabros, hasta que Tino Costa apareció con el mazo de su pierna izquierda para salvar un punto.

Racing: Toño; Francis, Torrejón, Henrique, Christian (Cisma, m. 65); Kennedy, Colsa, Lacen, Adrián (Bolado, m. 81); Ariel y Rosenberg (Arana, m. 65).

Valencia: Guaita; Bruno (Miguel, m. 72), Stankevicius, Ricardo Costa, Mathieu; Joaquín (Soldado, m. 46), Maduro, Tino Costa, Pablo (Domínguez, m. 46); Banega y Aduriz.

Goles: 1-0. M. 32. Ariel, de cabeza tras fallo de Tino Costa. 1-1. M. 77. Tino Costa empalma con la zurda por la escuadra.

Árbitro: Álvarez. Expulsó al suplente David Navarro (m. 52) por alguna observación al cuarto árbitro y a Ricardo Costa (m. 88) y Lacen (m. 91) por doble amarilla. Amonestó a Rosenberg, Tino Costa, Stankevivius y Henrique.

El Sardinero: 20.000 espectadores.