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A la caza del 'Rafa Slam'

Nadal busca ganar su cuarto grande consecutivo, lo que no consigue nadie desde Rod Laver

GONZALO CABEZA

Rod Laver defiende su legado: "Nadal ha ganado tres grandes de forma consecutiva el año pasado y tiene opciones de ganar ahora en Australia, pero está claro que con eso no conseguiría el Grand Slam. Hacer el Grand Slam significa ganar esos cuatro títulos en la misma temporada, y nada más. El Grand Slam comienza en enero y finaliza en septiembre". En puridad tiene razón, la tradición marca que sólo así se consigue la gran corona del tenis que el australiano Laver alcanzó dos veces (1962 y 69) y el estadounidense Budge en una (1938). Ahora bien, si Nadal gana, su épica no será menor que la de sus predecesores y sólo un formulismo le separará de ellos.

Si dentro de dos domingos Nadal levanta el título en la pista central de Melbourne (llamada, cómo no, Rod Laver), habrá logrado cuatro grandes seguidos, una cosa que sólo se ha hecho antes las tres veces ya nombradas. Es, por tanto, un reto a la altura de las cuestiones más grandes, un paso más para considerar a Nadal entre los mejores de todos los tiempos. El reto, a falta de nombre, se llamaría Rafa Slam, como en su día se acuñó el término Tiger Slam cuando el legendario golfista consiguió la proeza análoga en su deporte.

"El Grand Slam comienza en enero y finaliza en septiembre"

Desde que Laver lo lograse por el tenis han pasado los McEnroe, Connors, Borg, Lendl, Edberg, Wilander, Becker, Sampras o Agassi, todos ellos jugadores que hicieron del tenis un deporte de masas cuyas estrellas tienen rango de figuras mundiales. Pero ninguno, ni siquiera Federer, el más grande de todos, consiguió ganar cuatro seguidos. El suizo es el que más cerca ha estado de conseguirlo, pero siempre se encontró con la piedra de Roland Garros en su zapato y con un nombre decidido a negarle el último dulce de su carrera: Rafael Nadal, el mismo que ahora busca uno de los mayores retos del deporte mundial.

Nadal, como es habitual en él, prefiere quitarle hierro al asunto. "Mi motivación es el torneo en sí mismo, no hay nada más grande que esto; no poder ganar los cuatro grandes de forma consecutiva", comentó Nadal ya en Australia antes de considerarse "menos favorito que Federer e igual que Djokovic o Murray" .

"Mi motivación es el torneo en sí mismo"

Le faltó decir, como es costumbre también en él, el tópico de que hay que ir partido a partido, una frase hecha que concuerda con Australia mejor que con cualquier otro torneo. El inicio de temporada, con todo recién empezado, es caldo de cultivo de las sorpresas y no es raro ver en Melbourne jóvenes que dan un golpe en la mesa o jugadores de segunda fila que pelean durante el torneo por las cámaras.

Por la final de Australia en la última década han desfilado jugadores como Johansson (que lo ganó) Baghdatis, Schüttler, Tsonga o Fernando González, todos ellos buenos tenistas, pero en ningún caso habituales en los momentos de gloria. El primer escollo para Nadal será Marcos Daniel, en la madrugada de mañana al martes.