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El Chelsea presume de Champions

Los flamantes campeones de Europa celebran el título con sus aficionados por las calles del oeste de Londres

EFE / PÚBLICO.ES

Una Copa de Europa no se gana todos los días. Que se lo digan al Chelsea, que ayer conquistó su primera Champions en los 107 años de historia que le contemplan.

Por eso, la plantilla al completo del club ha celebrado por todo lo alto el triunfo en los penaltis ante el Bayern de Múnich y ha completado un desfile triunfal en autobús ante miles de hinchas en el oeste de Londres. Además, la capital británica ha contemplado por primera vez la consecución de una Copa de Europa a pocos meses de celebrar los Juegos Olímpicos.

Sonrientes, vestidos de azul y luciendo la flamante Copa de Europa se mostraron esta tarde los jugadores del equipo londinense al arrancar un paseo victorioso en la parte alta de un autobús -del mismo color del equipo y en el que se leía: "Campeones de Europa"- desde su estadio, Stamford Bridge.

Con fuertes medidas de seguridad, las calles colindantes con el campo del Chelsea, situado al oeste de la capital británica, se abarrotaron de una multitud de seguidores -algunos de los cuales llevaban más de dos horas esperando- que hicieron ondear las banderas del club y vitorearon a sus campeones.

Y es que el Chelsea logró anoche en la final disputada en Múnich su primer título de Champions en su historia en una emocionante tanda de penaltis (3-4) después de que el partido terminara con empate a uno. Müller adelantó a los bávaros, que jugaban la final en su estadio, en el minuto 83.

Pero poco después Drogda colocaba las tablas en el marcador en un remate de cabeza tras un corner. En la prórroga Robben falló un penalti que el propio Drogba cometió sobre Ribery. En los penaltis que decidirían al campeón, Cech desvió al palo el penalti definitivo de Schweinsteiger. Drogba anotó el suyo y llevó la 'orejona' rumbo a Londres.

Hoy los dominicales británicos destacaron la "dramática" victoria del conjunto londinense y subrayaron el papel desempeñado por el jugador de Costa de Marfil. Para el multimillonario dueño del club, el ruso Roman Abramovich, se trató de un sueño hecho realidad desde que compró el equipo hace nueve años.