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Cisma en el fútbol europeo Mucho dinero y poco fútbol: así es la Superliga que proponen varios equipos ricos en detrimento de los más modestos

La guerra en el fútbol europeo sólo acaba de empezar: FIFA, UEFA, Unión Europea, las federaciones y las ligas nacionales critican con dureza "este proyecto cínico" con el que los clubes más ricos de Europa esperan cuadruplicar sus ingresos en una competición cerrada que pone en riesgo el futuro de los equipos medianos y pequeños.

Florentino Pérez
Florentino Pérez, presiente de la nueva Superliga europea de Fútbol, y uno de los principales impulsores detrás de la operación, en una imagen de archivo. Yoan Valat / EFE

La decisión de crear una Superliga europea al margen de la UEFA por parte de doce de los mejores equipos europeos ha provocado un auténtico cisma en el mundo del fútbol. Tras este anuncio ya nada será igual.

La FIFA, la UEFA y las ligas nacionales se oponen a un proyecto que nace bajo la égida de Florentino Pérez, presidente del Real Madrid. El principal organismo europeo amenaza con sanciones ejemplares para los equipos díscolos, expulsándolos de las ligas nacionales, y para los jugadores, impidiéndoles jugar con sus respectivas selecciones.

Las repercusiones de este anuncio traspasan las fronteras meramente deportivas y hasta la propia Unión Europea y gobernantes como el primer ministro británico, Boris Johnson, o el presidente de Francia, Emmanuel Macron, se han manifestado en contra de un proyecto que amenaza con dinamitar el mundo del fútbol y que recibe bastantes críticas por insolidario hacia los equipos más modestos, que podrían ver reducidos no sólo sus ingresos sino incluso su proyección. Hasta el propio Gobierno español se opone.

¿Qué es la Superliga europea de fútbol?

Por ir al grano: doce de los clubes más importantes de España, Inglaterra e Italia, entre los que se encuentran Real Madrid, Barcelona y Atlético de Madrid, han creado su propia competición al margen de la actual Liga de Campeones que organiza la UEFA. Junto a los tres clubes españoles, los fundadores de una Superliga que revoluciona el panorama futbolístico europeo son los italianos Milan, Inter de Milán y Juventus y los ingleses Liverpool, Manchester City, Chelsea, Manchester United, Arsenal y Tottenham.

Próximamente habrá tres equipos más invitados: los que los impulsores de esta iniciativa esperan contar con el París Saint-Germain francés y los dos principales equipos alemanes, el Bayern de Múnich y el Borussia Dortmund. De momento los equipos franceses y alemanes rechazan sumarse a este proyecto.

Un proyecto largamente preparado

Aunque el anuncio oficial se hizo este pasado domingo, el proyecto de crear una Superliga europea entre los clubes y más ricos y poderosos del continente es un sueño que viene gestándose desde hace al menos cinco años a través de la Asociación de Clubes Europeos (ECA, por sus siglas en inglés), descontenta desde hace tiempo con el reparto económico de la la actual Liga de Campeones de la UEFA y hasta con el propio formato de la competición. En los últimos meses los rumores sobre que la inminencia de la Superliga habían crecido hasta convertirse en un ruido ensordecedor.

¿Cómo será el formato de la competición?

Según el comunicado distribuido por la Superliga, cuyo presidente es Florentino Pérez, la competición contaría con 20 participantes: los doce que ya se han sumado al proyecto, los otros tres que que se quiere incorporar, más cinco equipos que se clasificarán anualmente en función de su rendimiento y que irían rotando en función de sus logros deportivos.

Los equipos serán divididos en dos grupos de diez y disputarán partidos de ida y vuelta. Los tres primeros de cada grupo se clasificarán automáticamente para los cuartos de final, mientras que los que acaben en cuarta y quinta posición de cada grupo jugarán un playoff adicional a doble partido. La final será en mayo en una sede neutral.

¿Cuándo empezaría a jugarse?

Los partidos se jugarán entre semana y la primera edición se iniciaría el próximo mes de agosto de este año. Es, por tanto, iniminente.

Diferencias con la actual Liga de Campeones

En el plano deportivo, la principal diferencia es que la Superliga sería una competición semicerrada en las que 15 equipos tendrían plaza asegurada año tras año y otros cinco rotarían en función de sus méritos deportivos. Muchos equipos que actualmente juegan la Liga de Campeones ni tan siquiera podrán aspirar a entra en esta nueva competición y eso implica que muchos países europeos se quedarían sin representación. El actual formato de la Liga de Campeones, cuyo formato se quiere cambiar a partir del año 2024, reúne a 32 clubes distribuidos en ocho grupos de cuatro en su primera fase, una vez superadas las rondas previas, si bien la reforma que se presentará este lunes eleva ese cupo a 36 conjuntos a partir de 2024.

¿Habrá Superliga femenina?

La intención de la Superliga es comenzar con el formato para el fútbol masculino y ayudar "al avance y desarrollo del fútbol femenino", iniciando también la competición "tan pronto como sea posible", según afirma en el comunicado.

El reparto del dinero: la clave de todo

La principal (y casi única) razón por la que nace esta competición es la económica y así lo reconoce la nueva superliga en su comunicado oficial. "La creación de la nueva Liga se produce cuando la pandemia mundial ha acelerado la inestabilidad del actual modelo económico del fútbol europeo. [...] La pandemia ha desvelado que una visión estratégica y un enfoque comercial son necesarias para aumentar el valor y las ayudas en beneficio de la pirámide del fútbol en su conjunto", reza el comunicado.

El banco de inversión JP Morgan es la entidad financiera que está detrás del proyecto de la Superliga

En este momento de crisis los grandes clubes buscan desesperadamente mayores ingresos que apuntalen su economía y para ello necesitan jugar más partidos y contra rivales de su nivel, para captar la atención del público. Se trata de hacer negocio entre ellos y ser aún más ricos a costa de los que no lo son tanto. Con este nuevo formato esperan triplicar y hasta cuadruplicar en el mejor de los casos lo que ingresan actualmente con la Liga de Campeones. Los clubes impulsores de la iniciativa afirman que recibirán un primer pago en una vez de 3.500 millones de euros, "dedicado únicamente a acometer planes de inversión en infraestructuras y compensar el impacto de la pandemia de la Covid".

Además, los equipos participantes se repartirán otros 4.000 millones de euros al año. Los ingresos se repartirán en función de los méritos deportivos Se habla de que el campeón podría ganar hasta 400 millones de euros y que cada equipo recibiría un mínimo de 300 millones de euros al año por participar. Algunos equipos ya están recibiendo los beneficios: las acciones de la Juventus han subido un 13% este lunes tras anunciar el equipo italiano que jugará la Superliga.

¿Quién pone el dinero para la Superliga?

El dinero llegaría a través de la venta de los derechos televisivos. El banco de inversión JP Morgan es la entidad financiera que está detrás del proyecto de la Superliga.

Más dinero que en la Liga de Campeones

"Los pagos de solidaridad serán mayores que los actualmente generados por el sistema europeo de competición y se prevé que superen los 10.000 millones de euros a lo largo del periodo de compromiso de los clubes", afirma el comunicado de la Superliga.

Actualmente, las competiciones de clubes de la UEFA generan 3.250 millones de euros. De esos 295 millones de euros se destinan a costes organizativos y se reservan otros 227,5 millones de euros para pagos de solidaridad. De los ingresos netos resultantes, 2.730 millones de euros, el 6,5% se reserva para el fútbol europeo y permanece en manos de la UEFA y se reparten, 2.550 millones de euros entre los clubes participantes: 2.040 millones de euros se reparten entre los clubes que compiten en la la Liga de Campeones y la Supercopa y los otros 510 millones de euros en la UEFA Europa League. Es menos dinero y a repartir entre más equipos. Sirva como ejemplo que el Bayern de Múnich, campeón en 2020 de la Liga de Campeones, se embolsó poco algo más de 100 millones de euros y que en 2019 el equipo que más dinero ganó con la Liga de Campeones fue el Barcelona, que se embolsó de 117 millones. La diferencia es notable.

¿Cómo afecta la Superliga al fútbol más modesto?

 La gran duda que genera la Superliga el impacto que va tener en el resto de clubes y, sobre todo, cómo va a afectar a las competiciones nacionales, la Liga y la Copa. Es indudable que la Superliga supone un problema al resto de clubes, tanto desde el punto de vista deportivo como económico.

En el aspecto deportivo, son fundados los temores de que la Superliga implique una devaluación de las ligas nacionales. Aunque la Superliga dice que las dos competiciones son compatibles y que los grades equipos jugarán las dos, lo cierto es que la liga española perdería interés, con el Real Madrid, Barcelona y Atlético de Madrid más centrados en la competición europea. Hay quien augura que la devalución de la Liga supondría menores ingresos económicos por los derechos televisivos y por tanto menos dinero a repartir entre los equipos españoles. 

Si los ingresos de la Liga española decaen, también decaerán los ya de por sí bajos ingresos de los equipos más modestos

En la temporada 2019-2020 los veinte equipos de Primera División se repartieron 1.417 millones de euros de los derechos televisivos de los en torno a 2.000 millones que ingresó la Liga de Fútbol Profesional (LFP). El reparto, sin embargo, es desigual: Con 165 millones, el Barcelona fue el que más ingresó en el reparto de los derechos de televisión, mientras que el Real Madrid, campeón del torneo, se quedó en 156,2 millones de euros. El Atlético de Madrid llegó a los 124,2 millones. Los que menos ingresaron fueron Osasuna, Valladolid y Granada, con 47,1 millones de euros. Si los ingresos de la Liga decaen, también decaerán los ya de por sí bajos ingresos de los equipos más modestos. Y ellos no tienen una Superliga europea a la que agarrarse.

Rechazo generalizado: desde la UEFA a la Unión Europea

El esperado anuncio de la creación de la Superliga ha provocado numerosas reacciones y una oposición frontal de UEFA y la FIFA, las federaciones nacionales y de las ligas afectadas, la inglesa, la española y la italiana, que emitieron un comunicado para "detener este proyecto cínico". Hasta la propia Unión Europea ha criticado abiertamente el proyecto: "No hay margen para reservarlo a los pocos clubes ricos y poderosos que quieren romper los vínculos con todo lo que representan las asociaciones: ligas nacionales, ascensos y descensos y apoyo al fútbol aficionado de base", ha dicho el vicepresidente de la Comisión Europea para la Promoción del estilo de vida europeo, Margaritis Schinas.

Tras anunciarse el proyecto, las acciones de la Juventus subieron un 13%

Tampoco se ha quedado callado el Gobierno español. El ministro de Cultura y Deporte, José Manuel Rodríguez Uribes, ha dejado clara la posición del Gobierno: no apoya la creación de esta competición. El Gobierno entiende, según reza el comunicado, que esta competición ha sido ideada sin contar con las instituciones representativas del fútbol.

Pero la condena más contundente ha sido la del presidente de la LFP, Javier Tebas, quien no se ha mordido la lengua: "Al fin van a salir del bar de las cinco de la mañana, de la clandestinidad, los gurús de la superliga de powerpoint, embriagados de egoísmo e insolidaridad. La UEFA, las ligas europeas y LaLiga llevamos tiempo trabajando en este momento y tendrán su debida respuesta". Habrá que estar atentos a los siguientes movimientos. La guerra en el fútbol europeo sólo acaba de empezar.