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El CSI de Scariolo

Los 'play-off' inician la última fase del seguimiento a distancia

 

MIGUEL ALBA

En una sala acristalada se maneja el proyecto Scariolo. Los portátiles de Juan Antonio Orenga, Manolo Aller, Genaro Díaz y Chus Mateo, el grupo de trabajo de la federación española del que se ha rodeado el italiano, se dispersa sobre una mesa rectangular que preside una inmensa pantalla blanca. Después de varios clicks de ratón, el tapiz inanimado se transforma en una videoconferencia cuyo formato adquiere la apariencia de Youtube. "Aquí sólo hay imágenes de baloncesto", bromea Orenga.

La sucesión de imágenes desgranan los conceptos, movimientos y actitudes que Scariolo escruta desde Moscú. "El seguimiento no es nuevo, porque lo llevamos haciendo muchos años y no sólo nos preocupamos de los jugadores senior, sino también de los chavales de las diferentes categorías desde la selección sub-12. Lo que sí es nuevo es todo el desarrollo tecnológico que hemos tenido que hacer por la distancia de Sergio", asegura Aller.

En una pequeña pantalla, Scariolo empieza a hacer comentarios de los vídeos. En ellos, cada uno de los 27 jugadores seleccionables para el Europeo de Polonia (7-20 de septiembre) aparecen desgranados al máximo. "A Sergio le condensamos la actuación de cada jugador. Sólo le mostramos los minutos que está en pista", resume Orenga. Cada vídeo es manipulable hasta el infinito en esta pizarra virtual. Se dibujan flechas, rayas y círculos sobre los movimientos para incidir en lo que hay que trabajar cuando estén en la selección.

A finales de mes, cuando Scariolo finaliza su temporada con el Khimki (ayer le clasificó para disputar la final de la liga rusa) los archivos de vídeo darán paso al trato humano. "Eso es también importante", asegura Aller. "Aíto era más de persona que de tecnología. A Sergio, sin embargo, le va mucho todo lo tecnológico. Lo bueno es que cuando él esté en España conocerá al detalle al grupo de jugadores con los que confeccionará la selección definitiva".

El seguimiento vive ahora la segunda etapa. El inicio significó un envío masivo de información histórica de cada uno de los jugadores. "De Navarro, Reyes o Pau, tenemos informes desde que tenían 12 años", matiza Orenga.

Porque esta metodología FEB prima tanto los aspectos técnicos como los médicos, físicos y psicológicos en constante diálogo con los clubes de cada jugador. "Los entrenadores ven cosas que el resto no percibe" explica Aller.

Scariolo recibió los últimos vídeos de Carlos Suárez (Estudiantes) o Saúl Blanco (Fuenlabrada), como sucedió hace semanas con los de la NBA. Una vez acabada la ACB, llegará la primera criba. "La decisión será enteramente suya", asegura Orenga, cuyos informes están avalados por el oro del Mundial de Japón. "La información que aportamos genera una gran calidad en la metodología de trabajo. Nos acercamos más al éxito y está claro que no puedes cuantificar el margen de error.

Después hay que tener en cuenta el factor humano y deportivo, ya que no sabes si vas a fallar o meter el último", asegura Orenga. El fin de la videoconferencia siempre dibuja la misma rutina. El back-up (guardado de información) queda en cuatro ordenadores y discos duros. Allí se encierran los secretos del CSI de Scariolo.