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El deporte despide a Samaranch

Casi 4.000 personas llenaron esta tarde la Catedral de Barcelona para asistir al funeral del ex presidente del COI

TONI POLO

"Amigos para siempre". No cabía otro epitafio para Juan Antonio Samaranch, que ayer fue enterrado en Barcelona con todos los honores, después de un homenaje institucional en el Palau de la Generalitat y un multitudinario funeral en la catedral de la ciudad condal. Los reyes de España, las infantas Elena y Cristina, el presidente de la Generalitat, José Montilla, el alcalde de Barcelona, Jordi Hereu, los ministros Celestino Corbacho y Carme Chacón estuvieron presentes en el último adiós al presidente de Honor del Comité Olímpico Internacional, fallecido el miércoles en Barcelona por una insuficiencia coronaria.

El actual presidente del COI, el belga Jacques Rogge, presidió la numerosa representación deportiva internacional. "Fue la personalidad olímpica más importante después del fundador de este movimiento, Pierre de Coubertin", dijo en la capilla ardiente, donde destacó la importancia que tuvo Samaranch para extender la participación femenina en todas las modalidades olímpicas.

Los momentos más emotivos en la tarde de ayer se vivieron en la entrada y la salida del féretro en la catedral. Desde el Palau de la Generalitat, donde sonó la canción Amigos para siempre, diversos deportistas portaron el ataúd con los restos de Samaranch hasta la catedral: Rafa Nadal, David Barrufet, Gemma Mengual, Jordi Villacampa, Pol Amat, José Luis Doreste o Manuel Estiarte, entre otros.

"Siempre fue amigo de los deportistas y una persona muy cercana", declaró Miguel Indurain, campeón olímpico, que subrayó el trabajo del fallecido para el reconocimineto olímpico del ciclismo. Rafa Nadal lo definió como "la persona más importante de la historia del deporte español".