Público
Público

Ferrer, un torbellino en Praga

El español suma el primer punto de la final de la Copa Davis tras minar al checo Radek Stepanek en tres sets (3-6, 4-6 y 4-6)

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

Gregorio Samsa se transforma un buen día en un insecto irreconocible en La Metamorfosis de Kafka. Casi cien años después de la publicación de la obra y en la ciudad de los amores -y devaneos- del genial escritor checo, un tenista, emulando las mejores virtudes de las hormigas, ha dejado su huella y ha conseguido el primer punto para España en la final de la Copa Davis ante la República Checa. 

Trabajador, constante, ordenado y sin inmutarse ante las adversidades, David Ferrer ha ganado el partido que estrenaba la final número 100 de la competición más importante por selecciones ante el local Radek Stepanek. Apenas tres horas ha necesitado el tenista de Jávea, quinta mejor raqueta del mundo, para imponerse al jugador local (3-6, 4-6 y 4-6).

Ni el juego directo saque-volea que propuso en todo momento Stepanek ni el ambiente en contra que ofreció el 02 Arena de Praga ni la pista rapídisma pudieron doblegar a la 'hormiga' española, que poco a poco fue cimentando su victoria, minando la moral de su adversario hasta transformarse en un torbellino. Un ciclón que pasó arrasando por la capital checa.

La victoria daba más tranquilidad a Nicolás Almagro, aunque el murciano no pudo con Tomas Berdych. David, el gran Ferru, colocó la primera piedra para conquistar la sexta Ensaladera, la segunda consecutiva para España.

Ferrer, en su cuarta final de la Copa Davis, realizó un sólido encuentro para sumar la séptima victoria ante Stepanek en diez duelos, la segunda este año después de la lograda en Madrid sobre tierra. El banquillo español, reforzado por la presencia de Juan Carlos Ferrero, vibró con la actuación de su número uno que con la victoria de hoy, la 75 de la temporada, iguala al serbio Novak Djokovic. En Copa Davis, Ferrer tiene ahora un balance de 22 triunfos por solo cuatro derrotas.

El partido comenzó con igualdad hasta el quinto juego, el que terminó por decantar el partido. Duró 24 interminables minutos y pese a que Ferrer tuvo hasta siete bolas de break no pudo lograr sumar el juego a su saca. Pero minó anímicamente a Radek. Después, un juego fácil con su saque y una rotura en el octavo juego le colocaron con 3-5 arriba. Con Stepanek contra las cuerdas y 30-0 a favor, Ferrer logró el punto que simbolizó todo el partido. Logró sacarse de la manga un globo desde la esquina que sorprendió al checo y puso el 40-0. Ahí se acabó el set y el partido.

Stepanek lo cedió todo a su calidad en el golpeo, un saque potente y subidas continuas a la red. Y eso que tan solo pudo aportar un 55% de acierto en los primeros saques. Al juego directo, sin transiciones del número dos checo, Ferrer respondía como mejor sabe. Con la condición de mejor pasador del circuito. Un deleite de 'passings' terminó desesperando al bueno de Radek, que no sabía por donde buscarle las cosquillas al alicantino.

En el segundo set, Ferrer volvió a romper el saque de Stepanek, se anotó su saque y se colocó rápidamente con un 1-3 a favor. A partir de ahí comenzó el mejor juego del local, que se vio espoleado por el público de Praga. Logró levantar el quinto juego cuando lo tenía con 0-40 en contra. Y, tras encadenar dos juegos seguidos, logró dar la vuelta al marcador (4-3).

Pero fue un espejismo, en parte reflejado en los errores, de los pocos achacables en todo el partido, del español a la hora de rematar los puntos a favor. Sin duda, la peor estadística de Ferrer durante el choque fueron las ocasiones marradas para hacer break al checo. En el primer set había logrado transformar uno de los nueve breaks que tuvo a su alcance y en el segundo tan solo tres de trece.

Ferru se recuperó a tiempo de la pequeña pájara. Con su saque igualó el set (4-4) y rompió el saque de su oponente en el noveno juego. En el último y definitivo juego, Ferrer necesitó hasta cuatro bolas de set para conseguirlo. El primer punto se acercaba mucho para España. Y Stepanek terminó por bajar los brazos. El tercer parcial comenzó con un Ferrer imparable. Volvió a ponerse con un 2-5 a favor a base de pasar pelotas ante las subidas de Stepanek. Sin ya nada que perder, el checo soltó la muñeca e intentó maquillar la derrota (4-5). Pese a ello, terminó desesperado. Hasta llegó a quejarse por la presión de las bolas. El 40-30 a favor que se anotó Ferrer gracias a la ayuda de la red, le remató.