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Florentino Pérez recupera la cordura para el Madrid

El presidente del Real Madrid rescata el sosiego para el banquillo y la dirección blanca con la dupla Ancelotti-Zidane, tras tres años de polémica con Mourinho y Karanka

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Llegó el segundo año de su segunda etapa y se vio con otro año en blanco. Se echó entonces a los brazos de José Mourinho, pensando que apostaba a caballo ganador, pero conociendo los riesgos que conllevaba. Sabía de los problemas que el luso había tenido en sus anteriores etapas en Inglaterra e Italia, pero aún así se entregó a él para acabar con la hegemonía del Barcelona, que duraba ya unos años.

Se agarró a él, a su discurso, el mismo que defendió hasta el día en que lo echó. A sus maneras. Y también a las de Karanka, que sorprendió al poco de llegar a su lado como un fiel escudero y defensor a ultranza del portugués.

Rompió entonces Florentino Pérez la línea que había marcado al elegir a sus anteriores entrenadores para el Real Madrid. Todos con un perfil muy poco polémico, más bien diplomático, como Queiroz o Pellegrini. Lejos del halo de controversia que rodea y que ha rodeado a Mourinho en la capital de España, bien conocido ya por todos.

El presidente blanco vuelve ahora a la senda. Elige para su nuevo proyecto, tras el fracaso estruendoso del anterior, a un técnico igual de ganador que Mourinho, pero con un perfil más bajo, más silencioso, alejado de la polémica. Muchos coinciden en calificar a Carlo Ancelotti (Reggiolo, Italia, 1959) como un 'hombre tranquilo y profesional'. 'Es una gran persona, muy simpático', dijo hace unos días Arrigo Sacchi, quien le conoce desde hace mucho, en el diario As.

'Con Carlo, nunca, nunca, nadie ha tenido problemas', agregó el italiano, que también estuvo bajo las órdenes de Florentino, como director deportivo, hace ya una década. Carletto, sueño del presidente blanco desde hace mucho tiempo, tampoco tiene mucho que envidiar a Mourinho en cuanto a títulos. Ha ganado dos Copas de Europa con el Milan -además de la épica final que perdió con el Liverpool en los penaltis- y tres Ligas en tres países distintos, entre otros trofeos.

Ancelotti ha evolucionado en su estilo, aunque siempre con unas pautas similares, como un nueve puro arriba (Inzaghi, Drogba o Ibrahimovic) y un buen control defensivo, sin llegar a encerrarse. En Italia con Juventus y Milan jugó de manera más clásica, sin que el catenaccio predominara. En Inglaterra, con el Chelsea, el físico, la verticalidad y el contragolpe adquirieron un peso importante, ya que se adaptó al estilo de juego británico. Con el PSG no hizo un juego excesivamente brillante pese al plantel de estrellas con el que contaba, aunque tuvo sus buenos partidos y minutos, como contra el Valencia o el Barça en la Champions.

Puede haber dudas sobre cómo jugará el Madrid con él, pero el último capricho de Florentino, quien ya lo quiso fichar en dos ocasiones anteriormente, es al menos un regreso al camino de la cordura.