Desigualdad en el deporte
Entrevista a Dori Ruano, primera española en ser campeona del mundo del ciclismo"Hay que seguir pedaleando contra el machismo en el deporte"
Dori Ruano Sánchón es el mejor referente del mundo ciclista femenino, junto a Joane Sobarriba. Pero el tesón, rabia y fuerza de esta hoy sénior del deporte por alcanzar sus metas siempre fueron unidas a reivindicar la igualdad de oportunidades en el deporte.

Madrid--Actualizado a
A sus 57 años, Dori Ruano ha alcanzado grandes hitos deportivos y feministas. Desde que en 1998 alcanzara el podio como campeona del mundo de ciclismo no ha dejado de pedalear contracorriente. Ha sido incómoda en su denuncia contra el machismo en el deporte. El punto de inflexión ocurría ya en el siglo XXI cuando en un campeonato del mundo, y dentro de la élite del ciclismo profesional, dieron chuletón a los deportistas varones y a ellas pollo empanado. Desde ese instante no ha dejado de luchar hasta alcanzar metas que, aunque como ella reconoce aún son insuficientes, sí son importantes. A su juicio, "hay que seguir pedaleando" por los derechos de las deportistas. Por la igualdad real.
Naciste en Villamayor, un pueblo de Salamanca, de la España Vaciada. ¿Cómo alguien de familia humilde y del mundo rural, sin trayectoria deportiva, soñó con volar tan alto?
Efectivamente, nazco en el 69 en Villamayor, en el siglo XX. Entonces, y mucho más en un pueblo de la España profunda, jugar al fútbol o el ciclismo era cosa de hombres. Era un entorno muy machista. Pero a mí me gustaba la bicicleta. En el 87 le digo a mi madre que quiero ser ciclista. Y ella, una mujer muy progresista, lo que me dice es que sea la que quiera en la vida y que sea feliz, pero también me dice: "Yo no te voy a pagar nada" (tampoco se podía). Y ese consejo y su apoyo en todo el camino fue mi mayor ayuda siempre.
Y, claro, en un pueblo y un entorno sin federaciones potentes, sin mujeres referentes, era como un imposible...
Era un pueblo pequeño con escuela unitaria, ahora es un municipio dormitorio y todo ha cambiado. Pero era la España más profunda. Y lo típico era que una mujer se tenía que casar, tener hijos y cuidar al marido. Pero yo no tenía esas inquietudes. A mí me gustaba dar pedales.
"Lo típico era que me casara, tuviera hijos y cuidara al marido, pero yo tenía otras inquietudes, como ir a los Juegos de Barcelona 92"
Empiezas con una bici que te compra tu madre sin que lo sepa tu padre...
La primera bicicleta me la compró mi madre. Fuimos a Salamanca. Yo tenía ahorrado para comprarme una moto con la que ir a la Universidad de Salamanca y lo invertimos ahí. Porque en 3º de BUP decido que quiero ser ciclista. Así tengo mi primera bicicleta de carreras, porque yo tenía de esas bicis...
Como las de Verano Azul...
Eso es.
¿Cómo pasas de ir en bici por el pueblo a tener los sueños de campeona olímpica?
Al principio no tengo sueños de ser campeona del mundo, ni de conseguir éxitos importantes. Pero en aquellos momentos se adjudican a España los Juegos Olímpicos de Barcelona 92. Todo el país tenía dos retos, dos referencias: las olimpiadas y la Expo de Sevilla. Y, entonces, decido que quiero llegar a correr en Barcelona. Tengo que lograrlo, que competir.
El primer sueño: Barcelona 92
Era un reto imposible, pero claro no para Dori Ruano. Porque sin entrenador, sin una federación potente, sin medios ni experiencia, lo consigues. Y ahí sales de la España Vaciada a los Juegos Olímpicos de Barcelona 92.
Lo consigo, pero casi por casualidad. Solo había tres plazas para las ciclistas españolas. Y yo pensando en Euskadi y Catalunya, donde sí había federaciones potentes y mujeres más respaldadas. En ese contexto, contratan a los rusos para entrenarnos. Eran sesiones muy duras, cuatro al día de lunes a domingo. Prácticamente 24/7 y así durante dos años y medio.
Pero conseguiste esa plaza...
Me encantaba entrenar, me encantaba el deporte. Todo lo que el ruso proponía me parecía una maravilla. Y vivirlo así me permitió conseguir una de esas tres plazas.
¿Fuiste a ganar medalla o a probarte a ti misma?
¡A ganar!. Soy muy competitiva. Pero no pudo ser. Me caí y aunque acabé la carrera, no pude lograr diploma ni medalla. Pero la decisión de lo que iba a ser mi vida ya estaba tomada.
¿Cómo llegaste a ser campeona del mundo de ciclismo, la primera española en lograrlo? A día de hoy, solo lo habéis conseguido aquí Joane Somarriba y tú.
En los juegos apenas tenía 21 años y pensaba que con tesón y esfuerzo podría conseguir medalla. No tenía experiencia, era una utopía. Pero lo intenté con todas mis fuerzas. Fue una lección de vida que no me desanimó. Descubro que soy una mujer muy competitiva. Algo tenía que llegar con tanto esfuerzo y en el 98 consigo ser campeona del mundo de ciclismo femenino. En el 97 ya fui subcampeona del mundo.
El primer grito contra el machismo en el deporte
A partir de ese momento, empiezas a tomar conciencia de las desigualdades del deporte femenino. Y, sin organizarte con nadie, te conviertes en la voz por los derechos de las mujeres. Fuiste la primera deportista de élite en lanzar un grito contra el machismo en el deporte. ¿Cómo fue ese proceso?
Dori Ruano fue la primera deportista de élite en lanzar un grito contra el machismo en el deporte
Me doy cuenta enseguida que tenemos hasta menos medios y menos ropa que los mismos compañeros ciclistas que competían como nosotras en los juegos olímpicos o en los mundiales. No teníamos las mismas oportunidades. Las chicas no teníamos una Vuelta a España. Y yo venía de una familia, de siete hermanos, donde a todos nos tocaba hacer de todo. Nada de que las chicas ayudaban en casa y los chicos no. Lo mismo tenía que acompañar a mi padre y coger los cubos de leche. Mi padre hacía la comida cuando mi madre no estaba. Entonces, claro, al ver las injusticias en el deporte con las mujeres empiezo a protestar.
¿Cuál fue el punto de inflexión?
Hay dos momentos. Uno, cuando Joane Somarriba gana el Tour de Francia y yo espero que ella tenga la misma proyección mediática que los chicos ciclistas, pero casi nadie se hace eco de ello. Y yo pienso que Bahamontes ganó el Tour de Francia décadas antes y que es una leyenda. Y que Joane, pese a sus logros, no es nadie. El segundo momento que me hizo estallar fue cuando en unos Mundiales, que íbamos chicas y chicos ciclistas de élite, a ellos les sirven chuletón y a nosotras pollo empanado. Y Joane y yo estábamos para disputar el Mundial de Canadá en Hamilton en el 2000. Ella había ganado un Tour, yo era campeona del mundo y todo aquello me pareció muy injusto. Y ahí empecé a protestar y hasta hoy.
La primera mujer contratada en la Vuelta
Otro momento importante en tu lucha contra la desigualdad es cuando dejas la bici profesional, porque nunca has dejado el deporte. Los ciclistas varones con tu palmarés o inferior pueden acceder a trabajar en la Vuelta a España. ¿Qué ocurrió ahí?
A mí me hacía mucha ilusión poder estar de conductora, con los coches a la altura de los ciclistas en el recorrido, en la Vuelta a España. Pero entonces, ni se consideraba contratar a una mujer. Hay que recordar que La Vuelta es una entidad privada y tiene sus normas. En ese momento coincido en unas jornadas parlamentarias sobre Mujer y Deporte con Jorge Guillén y yo le digo que quiero trabajar en La Vuelta.
Por supuesto, se quedaría asombradísimo...
Jorge lo traslada, pero en ese 2005 se decide que no, que de momento no se contemplaba a una mujer conductora dentro del pelotón en La Vuelta. Entonces, en 2008, Jorge Guillén se hace cargo de la dirección deportiva y decide que sí, que entre. Y ahí estoy desde entonces.
Y no solo fuiste la primera mujer, sino que abriste el camino a que después se siguiera contratando en La Vuelta a otras mujeres.
Claro, los logros o son colectivos para todas, o no tienen sentido.
Además, en todo este tiempo, estudias en tiempo y forma la carrera de Magisterio en la especialidad de Deportes, luego la licenciatura, varios másteres y no dejas de participar en competiciones, como el maratón de Nueva York, montas escuelas de ciclismo donde te vuelcas en que las niñas puedas alcanzar metas como ciclistas. ¿Hoy estás satisfecha con los logros conseguidos por la igualdad en el deporte o queda camino por recorrer?
Queda mucho que pedalear contra el machismo en el deporte. Una cosa es que desde mi visión de principiante y de joven promesa haya conseguido logros feministas impensables entonces. Pero ahora pienso como una adulta, con la realidad actual, y queda mucho por conseguir. En ello estamos.
¿Qué otros avances importantes han ocurrido contra la desigualdad en estos años?
Ya hay una Vuelta a España femenina, de la que soy embajadora. Eso ha sido un hito muy importante. Hoy, con diferencias todavía, también económicas, al menos tienen preparadores en condiciones, sesiones de fisio, en fin condiciones para competir en una situación no tan deprimente como en nuestra época.







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