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Lorenzo Sanz, uno de los objetivos de una banda desarticulada de estafadores

La policía fiscal italiano detiene a tres estafadores bancarios que actuaban a través de una sociedad que pedía créditos con documentación falsa

AGENCIAS

La Guardia de Finanzas italiana (Policía fiscal) ha detenido hoy a tres personas presuntamente implicadas en un caso de estafas bancarias, entre cuyos objetivos estuvo el ex presidente del Real Madrid Lorenzo Sanz, según informaron a EFE fuentes policiales.

De hecho, la investigación fue bautizada con el nombre de "Galáctica", en referencia al equipo madridista, aunque la Policía subrayó que el ex presidente del club blanco desconocía las actividades ilícitas de los estafadores. Los detenidos actuaban a través de la sociedad "Garanzie Nord Est", que se dedicaba a facilitar el acceso de pequeñas empresas a créditos bancarios.

A través de esta sociedad, los detenidos pedían créditos a bancos de toda Europa presentando como aval documentos falsos y, luego, utilizaban el dinero para la compra de inmuebles o lo reinvertían en otras sociedades. Según informó la Policía Fiscal, Lorenzo Sanz se habría dirigido en 2006 a la sociedad "Garanzie Nord Est" para financiar una de sus empresas, explicó a EFE el coronel Pierluigi Pisano.

Para obtener el crédito solicitado por Sanz, los detenidos recurrieron a una sede del BBVA de Vigo, a la que pidieron cincuenta millones de euros. De una serie de escuchas telefónicas entre los detenidos se desprende que el banco quería efectuar primero una serie de comprobaciones antes de otorgar el préstamo, que habría condicionado a la reelección de Sanz como presidente del club madridista. Al no tener lugar la reelección de Sanz, la negociación se interrumpió.

La investigación comenzó en 2005 después de que los tres detenidos recurrieran a una pequeña entidad bancaria de Padua (norte de Italia), a la que solicitaron treinta millones de euros. La entidad denegó el crédito pero puso en aviso a la Guardia de Finanzas, que abrió una investigación para reunir las pruebas que permitieran los arrestos.

Según la Guardia de Finanzas, los detenidos habrían intentado estafar con este método a diferentes bancos europeos por un valor total de cien millones de euros, de los que sólo consiguieron disponer de diez millones de una entidad italiana. La policía está buscando a otras dos personas fuera de Italia por su presunta implicación en estas estafas.