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Mejuto da la puntilla a la mala fama

La actuación del colegiado español en la derrota de Escocia contra Italia ha rescatado las criticas británicas contra el colectivo.

HUGO JIMÉNEZ

La Europa futbolística mira nuevamente con recelo a los colegiados españoles. Los años 80 fueron los más prolíficos en fallos para los árbitros de la Liga, pero las últimas actuaciones en los partidos de clasificación para la próxima Eurocopa han vuelto a colocar en el escaparate a los colegiados españoles. Los errores históricos de Lamo Castillo, Sánchez Arminio, Gardeazábal o Rodríguez Santiago han visto su continuidad en el tiempo en otros fallos tremendos cometidos durante los últimos años.

Donde más duros están siendo con las actuaciones de los trencillas españoles es en las islas británicas. Si hace un mes fue Medina Cantalejo quien soportó las críticas del seleccionador inglés, Steve McClaren, tras señalar como penalti una falta fuera del área en el decisivo Rusia-Inglaterra, ayer fueron el seleccionador escocés, Alex McLeish, y el medio Paul Hartley los que pusieron el gritó en el cielo por la actuación del asturiano Mejuto González en el partido que los británicos perdieron frente a Italia en Glasgow (1-2).

Oídos sordos a las críticas

'Hago oídos sordos a las críticas, los colegiados españoles estamos muy bien considerados por el Comité de Árbitros de la UEFA', indicó ayer Medina Cantalejo a Público.

El andaluz considera 'desproporcionadas' las críticas recibidas estos días y cree que 'siempre proceden del equipo que se ha visto perjudicado. No es justa las forma en las que se miden nuestras actuaciones, nos juzgan por hechos aislados y no por el partido en global', apuntó indignado.
Asimismo, afirmó que 'a día de hoy, todavía nunca me ha llamado nadie después de tener una buena actuación'.

El caso es que los colegiados españoles últimamente reciben aún más críticas por sus actuaciones internacionales que por lo que hacen en la Liga española.

Una saga de errores

Los errores arbitrales más destacados son los cometidos en los años 80 y la mayoría tuvieron a la actual selección Rusa como principal damnificada. En 1966, Gardeazábal expulsó injustamente a Chislenko en las semifinales que la URSS jugó frente a Alemania. En el Mundial de España-82, el protagonista fue Lamo Castillo. El trencilla se encargó de eliminar a la extinta URSS con una nefasta actuación en el partido de cuartos frente a Brasil.

Para rematar a la URSS, Sánchez Arminio perjudicó a los soviéticos en el partido que los enfrentó a Bélgica, actuando como asistente en México-86. Más reciente es el penalti que el propio Medina Cantalejo señaló contra Australia en los cuartos de final del pasado Mundial de Alemania. Ese discutible penalti en el descuento sobre Grosso clasificó a Italia.