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Messi, un seguro de vida

El Barcelona firma un trabajado triunfo en Mestalla

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Con Mestalla como testigo, Messi demostró anoche que incluso en su peor día es un futbolista decisivo. Sin duda, el mejor del mundo. Capaz de decantar un partido aunque no le salga nada. De trabajar como el que más para conseguir un tanto que vale su peso en oro. Ayer, el Barça ganó en Mestalla un encuentro que parecía iba a terminar en empate, Guardiola rompió su gafe particular en el estadio del Valencia y el líder dio una estocada a la Liga.

A pocos días del Carnaval, comparecieron Emery y Guardiola al partido disfrazados de maestros de ajedrez. Obligado por diversas circunstancias (lesiones, sanciones y castigos), el técnico del Valencia apostó por un once poco habitual. Con dos laterales por banda izquierda (Jordi Alba y Mathieu) para frenar el flanco de Alves; sin ariete -como ya había hecho en anteriores ocasiones ante el Barcelona-; y con el centro del campo bien poblado.

Para que su equipo no sufriera en la salida del balón, Guardiola formó con tres centrales (Piqué, Busquets y Abidal); situó como carrileros a Alves y Adriano, mezclando por dentro a Xavi e Iniesta y por delante a Messi y Villa. Así, pareció que de inicio extrañaban tan inusual disposición los jugadores del Barça.

Salió mandando el Valencia, entre otras cosas, gracias a una presión asfixiante. Le robó el equipo ché el balón al Barcelona y en ataque intentó la sorpresa con el juego de estrategia.

No comenzó fino el Barça. Tampoco Messi, incansable aún sin tino. Hasta tres veces remató sin éxito la Pulga frente a la portería de Guaita en el minuto 10. Primero rechazó el portero, luego Costa y al final, se ofuscó solo el argentino.

Al conjunto azulgrana le costó un cuarto de hora equilibrar el encuentro. Lucían ambas formaciones en la recuperación, pero se enfrascaban luego con el balón en los pies. El árbitro señaló un discutible fuera de juego a Jordi Alba -probablemente en línea con Adriano- cuando el lateral del Valencia encaraba solo al portero. Protestó Mestalla y pareció enchufarse Messi, perdido en la finalización.

Mandó el argentino la pelota por encima del travesaño primero. Luego, le negó el pase a Villa en la siguiente oportunidad. Y al final, atacó con Adriano y el Guaje la portería de Guaita, pero el meta resolvió con acierto quizá la acción más peligrosa de los azulgrana en el primer tiempo. En defensa seguía inmenso Busquets como tercer central.

Tras el descanso, Emery recogió a su equipo, agrupó a sus jugadores atrás y confió su suerte en ataque a la velocidad de Mata. El técnico dejó en la caseta a Joaquín y puso delante a Soldado como referencia. Lamentó la hinchada valencianista un tiro demasiado cruzado de Pablo. Al que respondió el Barcelona con un contraataque estéril.

Y tomó la palabra Guardiola, que sentó a Mascherano para dar entrada a Pedrito y devolver al Barça a su dibujo habitual. Arriesgó el de Santpedor y decidió Messi. El argentino culminó con éxito una jugada colectiva. Aprovechó una asistencia excelente de Adriano para batir a Guaita y dejar a su equipo a 20 puntos del tercer clasificado. El Valencia hizo sudar al líder.

Valencia: Guaita; Stankevicius, R. Costa, Dealbert, Alba; T. Costa (Isco, m. 85), Banega; Pablo, Joaquín (Soldado, m. 46), Mathieu (Jonas, m. 80) y Mata.

Barcelona: Pinto; Alves, Piqué, Busquets, Abidal; Xavi, Mascherano (Pedrito, m. 61), Adriano (Maxwell, m. 81); Iniesta (Keita, m. 82), Messi y Villa.

Gol: 0-1. M. 76. Messi marca tras una asistencia de Adriano y a pesar de que Guaita consigue acariciar el balón.

Árbitro: Iturralde. Enseñó tarjeta amarilla a Jordi Alba, Messi, Pablo, Tino Costa y Busquets.

Mestalla: 55.000 espectadores