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"A mí no me gusta dar patadas"

Dragutinovic, central del Sevilla, alerta ante la visita del Almería: "Sumar un punto ante equipos inferiores no sirve de nada"

ALBERTO CABELLO

"Perdona, amigo. Siento la espera, pero hay que recuperarse después de tanto partido". La cita con Ivica Dragutinovic se hizo esperar un buen rato. El central serbio del Sevilla se cuida con mimo. Ansía continuidad y buen nivel para no perderse el Mundial, la cita suprema de Suráfrica. Es de los pocos que se salva de la plaga de lesiones, por lo que no tiene apenas descanso: encuentros miércoles y sábado. Este sábado vuelve la danza ante Almería (18 horas, GolTV).

Tras el buen resultado copero de Riazor, llega el momento de que el equipo tome impulso en la Liga. Son cuatro derrotas consecutivas. Los sevillistas llevan ya más de dos meses sin ganar en casa. En "los últimos partidos no lo hemos hecho bien. Nos ha faltado un poquito de agresividad. No sé si es por el tema de los lesionados, pero nos ha faltado ritmo. Perdimos confianza".

"El gran mérito del defensa es robar el balón sin dureza y sacarlo jugado"

El objetivo innegociable del tercer puesto se atisba ahora lejos. El equipo perdió puntos ante equipos con menos potencial. "Tenían menos calidad, pero no lo demostramos. Sumar un punto ante el Málaga o el Valladolid no sirve de nada. Esos encuentros tienen que ser nuestros", reconoce el defensa.

Las lesiones y el éxodo africano de Zokora y Kanouté han dejado en cuadro al equipo. "Es mala suerte. También hay que pensar que para este Sevilla no hay entrenamiento ni partido de trámite. Aquí se va por cualquier balón a tope y eso al final tiene el riesgo de una lesión. Aún así hemos sido fuertes para estar casi en semifinales de Copa del Rey habiendo eliminado al Barcelona.

"No jugamos como otros años, pero seguimos con opciones"

Los malos resultados siempre reabren en el entorno del Sevilla el debate sobre el entrenador. Dragutinovic tiene su punto de vista: "El Sevilla ahora mismo no tiene el mismo juego de años anteriores, pero por otra parte hay que considerar que los resultados en líneas generales han sido buenos con Manolo. Estamos vivos en las tres competiciones y eso también hay que saber valorarlo", recuerda.

El Sevilla se ganó fama de leñero cuando Pablo Alfaro y Javi Navarro formaron parte del centro de la zaga. Sus sucesores, Squillaci, Escudé y Dragutinovic, han evaporado esa mala fama. "A mí no me gusta dar patadas. Soy limpio, me gusta más defender con rapidez y anticipación. Lo más bonito para un defensa es robar una pelota con limpieza y luego sacarla jugada", apunta el serbio. "Quizá con Alfaro y Navarro el fútbol del Sevilla era diferente, más físico. A nosotros lo que más nos preocupa es la pelota".