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"Necesitaba escapar"

Raúl explica en 'The Guardian' por qué se fue del Real Madrid. El ex capitán madridista confiesa que en el Schalke ha encontrado un lugar donde seguir disfrutando con el fútbol

L. J. MOÑINO

"Los años en el Real Madrid fueron maravillosos, es mi club y siempre seré madridista. El Madrid cambió mi vida. Pero llegó un punto en el que necesitaba escapar. La capitanía es un verdadero honor, pero necesitaba otra cosa y la tengo aquí en el Schalke". En una entrevista concedida a The Guardian, Raúl se sinceró como hasta ahora no lo había hecho. Enseñó el yo de un futbolista de 33 años exigido como un veterano desde que tenía 17.

En sus palabras se detecta que el pasado verano ejecutó lo que le pedía su estabilidad emocional: dejar de ser el Real Madrid. Raúl era el club, el capitán, el chico para todo en la victorias y en las derrotas. Tanto que se le acusó de poner y quitar entrenadores o de aconsejar y desaconsejar fichajes. Raúl ya no quería ser más el Real Madrid. Tampoco en el club estaban dispuestos a que su cabeza fuera la más visible del segundo proyecto de Florentino Pérez.

En un segundo plano, a Raúl ya no le llenaba ser simplemente un embajador en actos publicitarios o benéficos. Quería fútbol, pero, si ya no iba a ser el escudo del club, prefería bajar el pistón de las responsabilidades.

Raúl eligió su otro lugar en el mundo en Gelsenrkirchen, tierra de mineros, de gente con un carácter similar al suyo: fajadores de la vida desde abajo, fervientes creyentes de que cada gota de sudor tiene tanto de premio como de su manera de entender la existencia.

Raúl podía haber escogido el Manchester United porque Ferguson le abrió las puertas, pero intuyó que aquello tenía mucho de lo que pretendía alejarse en el Real Madrid. Raúl quería competir, en eso nunca fue sospechoso, pero quería disfrutar sin tener que dar explicaciones por las derrotas o por sólo ver gratificado su tirar del carro en la victoria: "Podría haberme quedado en el Madrid, pero no habría sido lo que yo quería. No estaría disfrutando. En octubre y noviembre, las cosas no iban bien en el Schalke. Sólo había marcado un gol o dos, las cosas fueron difíciles para el equipo, pero aun así estaba feliz. Cuando llegué al Schalke, la gente me paraba por la calle y me decía: Gracias!. Para mí, eso es increíble".

Con el espíritu competitivo de siempre, pero con la paz interior del que ya no tiene nada que perder, Raúl ha quemado las fases de la temporada hasta plantarse en las semifinales de la Liga de Campeones y en la final de Copa de Alemania. "En Europa, primero fue la fase de grupos y quedamos primeros. Después, el Valencia: fuimos a ver si éramos capaces de jugar bien y lo eliminamos. Luego le metimos cinco al campeón, el Inter. En las semifinales de la Copa, había dos equipos de Segunda y el Bayern. Nos tocó ir a Múnich, ¡madre mía! Y nos clasificamos. En la Champions, no creo que tengamos presión, pero en la Copa sí porque jugamos contra un Segunda".

Con ese talante que tiene mucho de amateur ilusionado, Raúl afronta las semifinales de la Liga de Campeones con el Manchester United: "Soñamos con derrotarlo. Vamos a ver si somos mejor equipo". ¿Y la final? "Si nos clasificamos y la ganáramos, preferiría que fuera ante el Barcelona. Si no, con el Madrid".

De su exequipo ve a Mourinho como un personaje fundamental: "Hemos cambiado mucho de entrenador en los últimos 16 años. Creo que Mourinho va ser clave y que estará el tiempo que él quiera".