Estás leyendo: Los niños pueden y deben

Público
Público

Los niños pueden y deben

Kiprotich gana el maratón de Londres a los 23 años, a una edad que antes era impensable en esa distancia

A. VARONA

Hay prejuicios, siempre los hubo en el deporte, y, sobre todo alrededor del maratón que, pese a todo, nunca fue la disciplina más prestigiada. Hubo una época en la que se decía "el que vale, vale y el que no al maratón", y a esa prueba casi siempre llegaban atletas veteranos, cuyas marcas ya no valían para la pista, con fama, incluso, de masoquistas para aguantar semanas de entrenamiento por encima de los 200 kilómetros.

Martín Fiz fue el ejemplo tras los Juegos de Barcelona 92. Su fracaso en el 5.000 provocó que buscase una alternativa que encontró en el maratón, donde fue campeón mundial, cuarto en los Juegos de Atlanta 96 y sexto en los de Sidney 2000. Desde entonces, el maratón español no ha conocido puesto mejor.

Ni siquiera esta vez en Londres en la que Carles Castillejo fue 24ª a 8 minutos y 16 segundos de Stephen Kiprotich, el vencedor. Y la realidad es que Castillejo se adapta al prototipo de maratoniano español de antes. Un hombre por encima de los treinta que ya ha hecho carrera en 5.000 y 10.000 metros y que  trabaja la última etapa de su vida en el maratón.

Pero ahora hay una diferencia respecto a otros tiempos, incluso a los de Fiz, cuando mandaban atletas veteranos. Ahora llega gente como Kiprotich, un ugandés de 23 años que, visto que no había gloria para él en los 3.000 obstáculos, ha empezado pronto en el maratón. Y en un día con 24 grados y una humedad importante ganó con 2:08.01, una marca con las que antes no se ganaba en maratón.

Ni lo hizo Carlos Lopes en Los Angeles ni Gelindo Bordin en Seúl ni Frank Shorter en Münich. Pero aquellos eran treintaañeros, porque entonces se pensaba que estas distancias eran para ellos, para atletas viejos. Pero hace tiempo que no como descubrió, casi por primera vez, el triunfo de Abera en Sidney. El siguiente fue el fallecido Wanjiru en Pekín y ahora Kiprotich el que ha reguardo, otra vez más, la gloria maratoniana para África..., y para los niños.

El fondo ya es para ellos como lo fue, sin ir más lejos, en los 20 kilómetros marcha para Lashmanova que, a los 19 años, ha batido el récord del mundo por sieyte segundos en los 20 kilómetros marcha. ¿Quién lo iba a decir hace unos años? Pero ahora sí, porque la experiencia, que es soberana, lo demuestra.