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Özil, el ojito derecho

El rendimiento del alemán da la razón a Florentino en su apuesta personal

LADISLAO JAVIER MOÑINO

En pleno debate sobre si el estilo de Mourinho conquistaría al madridismo, Özil era la bandera a la que se agarraban algunos directivos del Real Madrid. El primero, Florentino Pérez, que se empeñó en ficharle, deslumbrado por su actuación en el Mundial de Suráfrica. "Nos dará fútbol", decían en la zona noble cuando repasaban el perfil de los fichajes realizados este verano. De todas las contrataciones, Özil era el que más glamour transmitía con el balón y también más confianza a la hora de ilusionar a la hinchada. "El Bernabéu lo ha adoptado desde el primer día, representa el gusto de la afición", aseguran en el club. En los despachos de Concha Espina ha causado sensación la velocidad con la que Özil ha roto a jugar. "Pese a sus 21 años, es récord en adaptación, récord mostrando madurez y récord consiguiendo que el Bernabéu le respete. En el fútbol no se puede engañar", analiza Pardeza.

Özil gasta la pisada elegante y silenciosa del gato cuando camina por los pasillos de Valdebebas, parece gravitar sobre las baldosas, algo que también transmite en la hierba. "Es indetectable. Contra nosotros el Madrid puso mucha gente por delante y él aparecía por todos los lados. Lleva el balón y finta, y otra finta, y lo protege, lo sufrimos mucho", relata Colsa, centrocampista del Racing. Mientras la cintura de Kaká forma parte de un parte médico sospechoso, la de Özil está causando estragos.

"Es elegante para todo. Es muy difícil ver a un jugador que con un solo golpeo pueda armar una jugada", le analiza Velázquez, uno de los grandes dieces en la historia del Madrid. A Paco Jiménez, ayudante de Del Bosque, también le impresionó cuando tuvo que realizar el informe de Alemania para las semifinales del Mundial: "Le dije a Vicente que por él pasaba todo. Me gustó su soltura y su descaro".

El esplendoroso partido del centrocampista alemán en Santander le ha disparado mediáticamente. Tanto que el club optó por exponerle ayer ante la prensa, traductor mediante, porque en castellano aún apenas puede expresar un populista "el Madrid va a ganar títulos". Sólo de toque habló Özil cuando se le preguntó por la mezcla de sus dos culturas, la alemana y la turca: "Me gusta el toque y la pelota, soy un jugador ofensivo".

No habló del sacrificio alemán, aunque en Valdebebas se lo reconocen sus esfuerzos por contribuir al equilibrio que demanda su técnico. Al principio, Mourinho dudaba de su despliegue. Desde el principio le exigió más recuperación y tapar al creador del contrario. "Ha sido inteligente y ha comprendido el nivel de exigencia que tiene el entrenador", insisten en la dirección deportiva. Los estudios a los que ha sido sometido el físico de Özil en Valdebebas hablan de un jugador "muy rápido en la ejecución de movimientos específicos del fútbol y muy veloz en la toma de decisiones".

Mourinho nunca le había otorgado la titularidad en la mediapunta a un futbolista de sus características. En el Oporto no lo tuvo, en el Chelsea lo intentó sin éxito con Joe Cole y Lampard, como con Sneijder en el Inter, eran de más recorrido y llegadores, pero sin tanta calidad.

"Es un jugador diferente, muy del estilo del Madrid. Ha entendido bien el club", concluye Martín Vázquez.