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Primera marrullería

Donadoni ignora a la prensa española en su primera comparecencia

HUGO JIMÉNEZ

A los 33 minutos, Roberto Donadoni, seleccionador de Italia, se acordó de España. Y permitió que un periodista español hiciese una pregunta en la rueda de prensa celebrada ayer. Quizás porque fue formulada en el idioma de Dante. Hasta ese momento, el técnico del equipo que se cruzará en cuartos de final con el grupo de Luis Aragonés, el domingo en Viena, despreció a los informadores rivales. Ni él ni los responsables de comunicación de la Federación transalpina quisieron ver los brazos levantados de los periodistas no italianos que pedían la palabra.

Maestros en el arte de la provocación, los italianos manejan como ninguno todos los vértices de partidos decisivos como el del domingo. Así que ayer, en una maniobra sibilina, decidieron provocar a quienes saben que pueden transmitir al entorno de la selección española una atmósfera de desafío en la que ellos se manejan con soltura.

De hecho, Donadoni reconoció durante su comparecencia que ahora la motivación va más allá del elemento físico. El aspecto psíquico es fundamental.

Sentada esa premisa, todo su discurso es susceptible de ser puesto, como mínimo, en cuarentena. Sobre todo, cuando lanza elogios interesados hacia el fútbol de España. Es un rival realmente duro por la calidad de los jugadores y por sus características para interpretar el partido, advirtió ayer el entrenador italiano.

E insistió en las alabanzas, como mensaje claro dirigido a sus jugadores: Si no empezamos de forma brillante, con brío, siempre tienes un papel secundario en el juego. España es un oponente complicado.

Donadoni combinó avisos como el anterior con innegables guiños cariñosos hacia sus muchachos. Tengo una gran relación con los jugadores. Creo que me ven como algo más que un entrenador, quizá más como otro jugador, y no creo que eso sea negativo, desveló.

Sobre la escasa puntería de los delanteros italianos, que no han logrado ningún gol en el torneo, aseguró que las fechas de la Eurocopa no convienen a los atacantes. Creo que estamos en un período donde no es fácil. Después de una temporada dura y larga, las cosas son mucho más fáciles para los defensas que los atacantes en el aspecto físico, explicó. Vi a todos mis jugadores sacrificándose, incluso a Cassano, insistió el técnico.