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Los primos, contra la Liga bipolar

Emery habla de dos clubes similares

L. J MOÑINO

"El Sevilla es un rival directo, lo considero como primo hermano del Valencia: ciudades parecidas, número de socios parecidos, plantillas similares y con un objetivo parejo", reflexionaba Emery en la previa del segundo enfrentamiento más importante de la Liga.

Se han convertido los duelos entre el Sevilla y el Valencia en explosivos por sentirse ambos legitimados para cuestionar la lucha bipolar entre Barça y Madrid. Desde esa pugna suele haber tacos afilados, rigor táctico y pique. Y juego por el puñado de excelentes futbolistas que ambos despliegan por el campo. Son dos equipos que siempre aparentan saber a qué juegan.

El Sevilla, a centro y remate, apoyado en la rapidez y el desborde de Navas (seis asistencias, dos goles) y Perotti (2 tantos y 3 pases de gol). Y arriba, la velocidad de Luis Fabiano (8 goles) y la movilidad de Negredo (5 dianas). La llegada de Renato (4 goles), uno de los futbolistas de la Liga más inteligente y dañino desde la segunda línea, es otro de los atractivos del choque.

El atractivo del Valencia reside en el cuarteto Pablo, Silva, Mata y Villa. Cuatro jugadores que pueden formar parte de una alineación de Del Bosque. La expresión mayúscula de su talento también es con la quinta velocidad en marcha como le sucede a los atacantes del Sevilla, pero los puñales de Emery alternan más el juego por fuera y por dentro.

Hay entre Villa y Mata un cordón umbilical ratonil que les asocia: son dos puntas chisposos, que necesitan de muy poco para reventar un partido, una descuido o una décima de segundo. Pablo y Silva son más de crecer con el balón que con los espacios. Se han situado tras la estela de Iniesta como los futbolistas españoles más imaginativos. Los dos tienen cintura, pase y un plus de creatividad que les hace tan especiales.