Las protestas masivas en La Vuelta no se frenan pese al aumento de la represión: "Ellos son los violentos, no nosotros"
"No vamos a parar hasta que pare el genocidio", dicen los activistas propalestinos. Hasta la fecha se han producido una treintena de detenciones y decenas de identificaciones.

Madrid--Actualizado a
Un grupo de cinco manifestantes se dispone a lo ancho de una carretera de la localidad de Figueres, en Girona. Exhibiendo una pancarta. "La neutralitat és complicitat", reza la lona. Negro, blanco, verde y rojo. Los colores de la bandera palestina enmarcan el mensaje. "Boicot a Israel", gritan sus portadores. El grupo permanece a la espera durante algunos minutos. ¿A la espera de qué? ¿De quién? De pronto, a lo lejos, se distingue la llegada de algunas motos. Un efectivo de seguridad. Pocos metros por detrás, les sigue un pelotón de ciclistas. Todos ellos uniformados. Un equipo. Adornado con unos colores perfectamente reconocibles, blanco y azul. Y un logo impreso en el pecho: la estrella de David.
La escena se produjo el pasado 27 de agosto, durante el arranque de la primera etapa de La Vuelta en España. Tras el paso de la caravana por los Alpes italianos y franceses. "Las motos de la comitiva tuvieron tiempo de sobra para distinguirnos. Nos vieron, pero decidieron no parar. Llevándose por delante la pancarta", refiere Loles, una de las manifestantes. La contrarreloj por equipos se detuvo durante apenas unos instantes. Segundos. "En ningún momento mostramos ni resistencia ni actitud agresiva. Simplemente estábamos protestando", asegura la activista en conversación con Público. Una protesta pacífica contra la participación del equipo hebreo, el Israel Premier-Tech, por la que Loles ha terminado imputada y uno de sus compañeros pasó la noche detenido en comisaría.
Se encuentran a la espera de juicio. "Estamos recibiendo el asesoramiento legal de Juristas por Palestina", explica Loles. "En un primer momento nos dijeron que se nos acusaba de altercado contra la autoridad y de vulnerar una actividad deportiva internacional. Luego, viendo que está grabado, han ido rebajando los términos", continúa contando. A pesar de todo -insiste- no se van a dejar amedrentar. "La realidad de lo que está ocurriendo en Palestina es tan brutal, tan obscena. La gente se tiene que seguir organizando en torno al boicot a Israel. Si no, le estaremos permitiendo que siga haciendo lo que lleva haciendo 70 años: desplegar un régimen de apartheid y limpieza étnica contra la población palestina. En Gaza y en Cisjordania", denuncia la activista. "No vamos a parar hasta que pare el genocidio", sentencia tajante.
Primero Bilbao, ahora Mos
No ha sido el único corte de carretera de La Vuelta. El pasado miércoles 3 de septiembre, los manifestantes conseguían parar el recorrido a tres kilómetros de la meta, en los alrededores de Bilbao. Sin ganador oficial y obligando a los organizadores a tirar de los cronos de montaña y del esprint intermedio. Pero es que ha vuelto a pasar. Este martes la carrera se detenía, una vez más, antes de lo previsto. Y todavía más lejos. A ocho kilómetros de la línea de meta, dispuesta en la localidad de Mos, en Pontevedra. "Decenas de manifestantes nos hemos agrupado, bloqueando la carretera a la altura del Alto de San Cosme, a dos kilómetros del final", confirmaba a Público Sabela, una de las asistentes. Impidiendo el paso de los deportistas. Forzando el final de la etapa.
"Las movilizaciones están siendo un verdadero éxito", valora Lidón Soriano, activista de la Red de Solidaridad contra la Ocupación de Palestina (RESCOP) y doctora en Ciencias de la Actividad Física y del Deporte. "Un éxito que evidencia la solidaridad de la población civil con el pueblo palestino y su repulsa al blanqueamiento deportivo del Estado de Israel y a la complicidad de los gobiernos europeos", completa la activista en declaraciones a Público. No está siendo un camino fácil. Las movilizaciones dejan tras de sí un reguero de detenciones, identificaciones y "actuaciones desproporcionadas" por parte de las fuerzas de seguridad. "Se están extralimitando", denuncian fuentes de la Plataforma para el Boicot Deportivo a Israel.
Loles Oliván, manifestante: "No vamos a parar hasta que pare el genocidio"
Al detenido en Figueres, se suman doce en Asturias, tres en Bilbao y, por lo menos, una docena más en Galicia. Ocho en el municipio de O Corgo, tres en Monforte y uno en las afueras de Mos. El número de identificados, que podrían llegar a enfrentar una denuncia en los tribunales, tampoco ha parado de crecer. Con cinco en la capital vasca, dos en Navarra y al menos nueve en la comunidad gallega. En el resto de territorios -Huesca, Zaragoza o Cantabria- los asistentes a las movilizaciones reseñan un incremento progresivo de la presión policial, con identificaciones arbitrarias "como forma de intimidación".
Temen que pueda ir a más. "Dependiendo del gobierno local y autonómico de cada territorio, nos estamos encontrando con una represión más o menos restrictiva. En Navarra, por ejemplo, no nos borraron ninguna pintada. Ni hubo cargas policiales significativas. En Galicia, en cambio, estamos notando mucho más violencia. El color del gobierno hace mucho", desarrolla Soriano. Las cargas -denuncia la plataforma- están pasando a ser la tónica habitual. ¿Cómo lo están sobrellevando? Con mucha coordinación. "La idea es generar una trinchera de resistencia ante la represión de los poderes públicos. Nuestro objetivo no podría ser más legítimo: el cumplimiento del derecho internacional", reivindica la activista.
"Están atacando derechos básicos"
"Desde la plataforma queremos resaltar que llamamos a denunciar la situación, protestar y participar en todo tipo de acciones de resistencia civil no violenta. Nunca es el objetivo agredir o propiciar la caída de ninguno de los deportistas", subraya Soriano. Para asegurarse de ello, han elaborado unos protocolos que velan por la seguridad de los asistentes. Tanto los ciclistas, como los aficionados y los propios manifestantes. "Por ejemplo, insistimos en acudir en grupos, en grabarlo todo, en nunca recurrir a la violencia -incluso cuando las fuerzas de seguridad lo hagan-, en no tirar objetos a la calzada o en evitar movimientos bruscos que puedan afectar a los deportistas", enumera la portavoz. "Nosotros no somos los violentos, son ellos, el Estado de Israel", remarca.
Aunque en muchos medios de comunicación -critican desde la Plataforma- se intente dar la imagen contraria. "Cualquiera que criminalice una manifestación legítima, contra el crimen de genocidio, y que trate de victimizar al equipo israelí o al propio Estado de Israel, no tiene ningún tipo de justificación. Muchas declaraciones políticas y coberturas mediáticas que estamos viendo los últimos días son completamente inadmisibles. Contrarias a los derechos humanos", se desahoga la activista al otro lado del teléfono. Declaraciones como de la Asociación Profesional Independiente de la Guardia Civil (IGC), solicitando "máxima protección" frente a la "violencia" de los manifestantes. O las del subdelegado de Gobierno en Valladolid, Jacinto Canales. "Las sanciones por poner en riesgo la vida de los ciclistas pueden arruinar a familias", dejaba caer la semana pasada el político socialista. Entre 150 y 6.000 euros si son leves, entre 6.000 y 60.000 si son graves y hasta 650.000 euros si se catalogan como muy graves. Todo ello en base a la ley contra la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte. "Y dice esto desde Valladolid, una de las próximas ciudades que atraviesa La Vuelta", advierte Soriano. "Se están atacando preventivamente libertades básicas como el derecho a manifestarse. Jugando con la baza del miedo para amedrentar a la sociedad civil", denuncia la portavoz.
Una denuncia a la que, en las últimas horas, se ha sumado Amnistía Internacional. Pidiendo a las autoridades pertinentes que aseguren el desarrollo pacíficio de las movilizaciones. "Se debe garantizar el derecho a la protesta pacífica y la libertad de expresión de toda la gente que desee participar", sostiene Carlos de las Heras, portavoz de la organización. "Son derechos consagrados, que no pueden ser objeto de estas restricciones", añade. "Nos preocupa especialmente que puedan darse detenciones por el mero hecho de manifestarse. Sería un ataque desproporcionado al derecho de protesta. Y al derecho de participar en un boicot, que es una forma de desobediencia civil completamente legítima", concluye el portavoz.
Objetivo: Madrid
Los dispositivos policiales crecen en cada etapa. A los 132 guardias civiles, 59 motocicletas, 28 vehículos todoterreno y un helicóptero que acompañan, de base, al pelotón, se sumarán en el paso por Valladolid hasta 450 agentes: 300 de la Policía Nacional y 150 de la Guardia Civil. Un despliegue sin precedentes que se espera que alcance su punto culmen en la entrada en la capital, Madrid. "Nosotros mandamos un mensaje de tolerancia cero hacia los disturbios y hacia los incidentes violentos", defendía este martes en declaraciones a la prensa el alcalde de la capital, José Luis Martínez Almeida. Hablando, sin tapujos, de "reprimir" cualquier altercado. "Tenemos la sensación de que está un poco nervioso", le responde Iván Vázquez, portavoz de BDS Madrid. "Ante la masiva afluencia de personas en solidaridad con Palestina, va a quedar claro que Madrid no es una ciudad sionista. Que el Madrid que intentan vender no existe y que estamos a favor de los derechos humanos", sostiene el activista en declaraciones a Público.
Lidón Soriano, portavoz de RESCOP: "Se están atacando preventivamente libertades básicas como el derecho a manifestarse"
Fuentes del Ministerio del Interior confirman a este diario la reunión de este miércoles de la Junta de Seguridad de Madrid, donde se determinarán los niveles de riesgo y el dispositivo de seguridad recomendado para el efectivo desarrollo de la carrera a lo largo de las jornadas del sábado y el domingo. Respecto al número de detenciones y las sanciones a las que podrían enfrentarse, el ministerio remite a la Ley de Fuerzas y Cuerpos de Seguridad, así como a "otros reglamentos y protocolos policiales". Este diario se ha puesto también en contacto con Unipublic, organizador de la competición deportiva, para preguntarle por su valoración de las protestas y por el refuerzo de las medidas de seguridad. Hasta el momento de la publicación de este artículo, no ha recibido respuesta.
Loles no es la única manifestante que ha sufrido en primera persona la violencia policial. La tarde del pasado lunes, la responsable comarcal del BNG en el sur de Lugo y concelleira en el municipio de Pantón, Rosana Prieto, denunciaba haber sido víctima de una agresión por parte de un agente de este mismo cuerpo de seguridad. "Me apalizaron sin presentar resistencia", trasladaba la política a la salida de urgencias. De Figueres a Monforte, la violencia se ha replicado en todas las etapas de La Vuelta. "No van a callarnos. Con cada agresión solo nos dan más impulso. Seguiremos del lado del derecho internacional", sentencian los convocantes.
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