Público
Público

El Sevilla paga caro sus errores

El Athletic se hace fuerte y Luis Fabiano cae lesionado

Publicidad
Media: 0
Votos: 0

 

El pico de rendimiento del Athletic deambula por un valle lejano a aquellos momentos notables de fútbol que brindó hace una semanas. Eso no impide que los rojiblancos se queden sin traje. Menos elegante quizás, pero casi igual de rentable al fin y al cabo. Sobrevive y de sobra con ese mono de trabajo que siempre lleva Caparrós en el petate. Cuando la tarde se tuerce, toca prepararse la peonada y ganarse el jornal a base de más y más esfuerzo.

Porque ayer el Sevilla se encajó mejor al partido. Ganó la discusión sobre el centro del campo sin que Javi Martínez ni Gurpegui le encontraran el resquicio para producir oxígeno. Pero el equipo de Manzano perdió todas sus opciones en las áreas. En el territorio más caliente, todo salió al revés en las jugadas decisivas de la tarde.

Todo empezó muy entrampado, con un miedo feroz a equivocarse. Los tres puntos eran decisivos para situarse en la carrera por las plazas europeas y hacer algo de cosquillas al bajonazo del Villarreal en el cuarto piso. Con ese panorama, Medel asomó con toda su maestría en ese tipo de situaciones. Narcotizó esa salida tan furiosa del Athletic cuando siente el aliento de San Mamés. Para colmo, el partido todavía cogió más frío después de un choque cabeza con cabeza entre Negredo e Iraola que tuvo el juego parado durante varios minutos.

En esa circunstancia tan agria, el Sevilla encontró una rendija. El delantero vallecano tuvo que retirarse del campo para dar paso a Kanouté. Encajado en la mitad del campo, el africano encontró las llaves que abrieron ese tapón que atascaba el choque.

Muniain y Llorente eran las únicas respuestas de los vascos a este cambio de atmósfera. El extremo le buscó las cosquillas a Cáceres cada vez que el balón llegó hasta su zona de influencia. Cuando hasta eso fallaba, era el momento en que la presencia aérea del campeón del mundo ponía en aprietos a los centrales. Se encontró entonces el ariete riojano con un guardián con el que ya compartió algún viaje. Fazio, ese gigantón de casi dos metros, se fajó otra vez con el tanque. Ya lo hizo en una eliminatoria de copa de hace dos años. Entonces, se le bautizó como el plan anti-Llorente, pero la estrategia se pudrió en la primera pelota al área que le llegó al delantero. Esta vez, aunque mejoró mucho la nota, todo se vino abajo por un gol en propia meta en la segunda parte. Javi Varas también resultó eficaz para evitar el cabezazo definitorio de nueve del Athletic.

El Sevilla se enfrascó en una competición de tiro al plato. Rakitic y Navas insistieron una y otra vez en el disparo lejano para desesperación de Luis Fabiano que rogaba por un balón decente al área.

La tendencia de triunfo a los puntos se agudizó en el segundo tiempo. Kanouté recordó que, además de ese novedoso rol organizativo, su raíz está dentro del área. Navas y Cáceres le brindaron dos asistencias óptimas. Sin embargo, el africano no enganchó bien ninguna de ellas.

Todo parecía inclinado hacia los visitantes hasta que Fazio desvió con la espinilla un balón a la portería en un centro a ras de suelo. Luis Fabiano, en el peor momento, también tuvo que dejar el partido por una lesión de rodilla. Un penalti con toda la impresión de innecesario por parte de Escudé le puso a los locales el partido a huevo. Fue el segundo borrón para un defensa que todo lo demás lo hizo fácil y eficaz. Esta vez el Sevilla trabajó bien y mereció más.

Athletic Club: Iraizoz; Iraola, San José, Ekiza, Koikili; David López (Orbaiz, min.80), Gurpegui, Javi Martínez, Muniain (Gabilondo, min.83); Toquero (De Marcos, min.46) y Llorente.

Sevilla FC: Javi Varas; Cáceres, Fazio, Escudé, Fernando Navarro; Navas, Medel (Romaric, min.80), Rakitic, Perotti; Luis Fabiano (Capel, min.71) y Negredo (Kanouté, min.16).

Goles: 1-0, min.66: Fazio, en propia puerta. 2-0, min.88: Iraola, de penalti.

Árbitro: Álvarez Izquierdo (comité catalán). Mostró tarjeta al local Gurpegui y a los visitantes Fernando Navarro, Escudé, Perotti y Medel.

Incidencias: Unos 37.000 espectadores en San Mamés. Tarde fresca y terreno de juego en buenas condiciones. Vigésimo séptima jornada de Liga.