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Solteros contra casados

La campeona de Europa se entona de cara a la Copa Confederaciones con un set en blanco a Azerbaiyán. Villa marcó su segundo 'hat-trick' y Del Bosque ya logra el mejor debut de un seleccionador

JOSÉ MIGUELEZ

España se quitó de encima a Azerbaiyán como quien se despereza. Sin oposición ni necesidad de buscar las vueltas por las bandas. Sin demasiada intensidad. Por pura paciencia, cosido al balón y a un juego muy simple, siempre por el centro y con el remate desde fuera del área como argumento prioritario (hasta que salió Xavi y recuperó el ideario). Y por Villa, que utilizó el entretenimiento para ajustar su punto de mira y engordar sus números con la roja.

Del Bosque le vio con tanta hambre de gol que, quizás por si se le gastaba la puntería para las citas de verdad, decidió dejarle en el banco en el descanso. Por entonces, España ya tenía la victoria cosida a la solapa y el asturiano, a dos compatriotas rebasados (Butragueño y Morientes) en el escalafón goleador de la selección. Ya es el tercero, con 28, a uno solo de Hierro, que agradeció desde el palco la concesión de su subordinado. Si Villa se llega a mantener en el campo, dadas las facilidades, habría sido capaz de acariciar incluso la cifra de 44 que luce Raúl.

En la víspera, todos los componentes de la española se dedicaron a intentar revalorizar al rival pese a ese cartel de 140º del mundo con el que la empequeñece el ranking FIFA. Al tópico de que ya no hay enemigo pequeño unieron cierto dato que le concedía un nivel defensivo digno y la ligera sensación de que sabía salir al contragolpe. Todo quedó desmentido al primer vistazo. Salvo un violento lanzamiento lejano de falta de Akhtyamov y otro más cercano, indirecto, ante la que España se agujereó para dejar libre a Sasha, la cuadrilla local no demostró nada. Y mucho menos en los asuntos defensivos y en el arte de contraatacar. Fue encajar el primer tanto, superada la media hora, y el cuento se acabó.

Azerbaiyán justificó su posición en el ranking y su sangrante debilidad, la brutal desproporción entre su nivel y el de la selección que presume del liderato en esa clasificación mundial, del título de Europa y de la mejor racha de resultados que recuerda su camiseta. El dinero invertido para postularse como sparring, la inyección de 750.000 euros en las arcas de la Federación, es lo único que justifica su presencia delante de España a las puertas de la Copa de Confederaciones. Realmente, como banco de pruebas no sirvió para nada.

De esta visita a Bakú sólo se acordará la estadística, que cuenta maravillas de este grupo de jugadores (32 encuentros consecutivos sin perder, la mejor racha de su historia) y de su entrenador (diez victorias seguidas, exactamente las que lleva en el cargo ). Pero precisamente la pobreza del adversario, aunque evitó sustos al respecto, también restó entusiasmo a la proeza numérica. Y no hacía falta. Porque realmente la selección vive la mejor época de su historia. Y no sólo por cifras, sino por juego y jerarquía.

Y eso que no estaba Iniesta, lesionado, pero tampoco, de salida, Xavi, el verdadero faro del equipo. Salió en el segundo tiempo y confirmó sus galones, la salud de sus pases, el acento brillante que impone al juego. Pero sin él, España también se merendó al contrario.

Del Bosque prefirió medir en el arranque la realidad de la recuperación de Cazorla, que cumplió en lo físico sin ninguna exigencia. Y las dotes de mando de Cesc, que siempre encuentra un motivo para no ser el del Arsenal. Ayer, una inoportuna brecha en la cabeza le mandó a la ducha justo tras forzar el penalti del 0-3. Tampoco era noche para hacer méritos. Era para pasearse un rato sin rival y llenar al tiempo el bolsillo de Villar.

0 - Azerbaiyán: Valiyev; Maharramov, Sadigov, Yunisoglu, Malikov; Shukurov, Abasov, Zeynralov, Huseynov; Subasic (Nadirov, m.46) y Achtyamov.

6 - España: Iker Casillas (Reina, m.46); Arbeloa (Sergio Ramos, m.46), Marchena, Albiol (Puyol, m.71), Capdevila; Xabi Alonso, Cesc (Xavi, m.46), Cazorla (Guiza, m.67), Riera; Villa (Busquets, m.46) y Fernando Torres.

Goles: 0-1, m.34: Villa. 0-2, m.39: Villa. 0-3, m.45: Villa, de penalti. 0-4, m.66: Riera. 0-5, m.70: Guiza. 0-6, m.86: Fernando Torres.

Árbitro: Igor Ischenko (UCR). No mostró cartulinas amarillas.

Incidencias: Partido amistoso disputado en el estadio Tofik Bakhramov ante la presencia de 20.000 espectadores.