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Los sueños del jeque Al Thani

El Málaga revoluciona el mercado de invierno en Europa.

 

ALBERTO CABELLO

El qatarí Sheikh Mohamed bin Hamad al-Thani pagó una de las localidades más caras del estadio olímpico de Berlín para asistir a la final del Mundial de 2006 entre Italia y Francia. Meses después, en una subasta, adquirió el balón de ese partido, firmado por los jugadores transalpinos, por casi dos millones de euros. Y es que el fútbol, además del arte, los coches de lujo o los caballos, se ha convertido en uno de los principales entretenimientos de este clan.

El nuevo dueño aspira a estar en Champions en cinco años

Sedujo a la FIFA para conseguir el Mundial de 2022 y el mismo sobrino del emir, el jeque Sheikh Abdullah bin Nasser Al Thani, se convirtió el pasado verano en el ambicioso dueño del Málaga que pretende llevar al equipo de la Costa del Sol a la Champions League en un plazo de cinco años.

Los Al Thani gobiernan el emirato de Qatar desde principios del siglo XIX. El clan ha extendido su apellido por los principales centros de poder de esta ostentosa nación árabe. Ministerios, bancos, grandes empresas estatales. Todo está bajo control de este apellido. Los recursos naturales del país (petróleo y gas) han sido el trampolín para el enriquecimiento de la familia y la prosperidad del país.

El nuevo dueño del club andaluz, décimocuarto hijo de los 25 del ministro de Interior, se ha convertido en el cuarto rey mago de la afición malaguista. Los fichajes caen de la saca uno detrás de otro en este mercado de invierno para sacar al equipo del fondo de la clasificación. "Que la afición esté tranquila, nunca voy a abandonar el Málaga. Cuanto peor vayan las cosas, mayor será el reto", reconoció hace unos días en una entrevista a As.

Proyecta un nuevoestadio de 65.000 espectadores y unaciudad deportiva

Primero invirtió fuerte en el banquillo para fichar a Manuel Pellegrini en sustitución de Jesualdo Ferreira. Luego, llegaron Maresca (Olimpiacos), Demichelis (Bayern), Baptista (Roma), Asenjo y Camacho (Atlético). Y Gabi Milito (Barcelona) está al caer. "El proyecto es increíble. Muy ambicioso. De cotas muy altas", apunta el portero.

Jugador en Europa que tiene posibilidades de salir de su equipo es inmediatamente relacionado al Málaga. Ya para la próxima temporada está atado el argentino Buonanotte. El jeque ha invertido más de cuatro millones de euros en su fichaje. "No hay límites para alcanzar lo más alto y todo lo que podamos crecer lo haremos", recalca Abdullah Ghubn, vicepresidente de la entidad, y mano derecha del jeque.

El Málaga tuvo la temporada pasada un presupuesto de 25 millones de euros. Para este curso la inversión inicial se estableció en 70, pero los fichajes invernales la incrementará. Sólo Julio Baptista podría cobrar un sueldo de dos millones y medio en las próximas dos temporadas.

El jeque, de 43 años, ha dado la batuta de esta revolución a Antonio Fernández, mano derecha de Fernando Hierro en la dirección deportiva de la Federación hasta hace unos meses. El nuevo jefe resultó clave en el proceso que acomodó a Navas en la selección. También trabajó en la génesis del Sevilla pentacampeón. Entre sus méritos está el descubrimiento de Dani Alves en un torneo de juveniles en Alcudia o el del propio Baptista.

Al Thani ha llegado a la Costa de Sol como un ciclón. Al segundo día de su estancia en Málaga convocó en una misma reunión al alcalde, al presidente de la Diputación y a la delegada de la Junta de Andalucía para negociar unos permisos de obra para el estadio. A la mañana siguiente fue recibido por la alcaldesa de Marbella. Después de mucho insistir consiguió tener sentado frente a él al propio José Antonio Griñán, presidente de la Junta, y a dos de sus consejeros para dibujar las líneas maestras de su inversión en la región.

Uno de sus grandes proyectos es la construcción de un nuevo estadio con capacidad para 65.000 espectadores. Sería un estadio de categoría superior habilitado con todos los requisitos y comodidades para albergar eventos como la final de la Champions League. La idea ya tiene nombre: Qatar Stadium.

El recinto estaría integrado dentro de una gran complejo deportivo y lúdico de unos 500.000 metros cuadrados. La intención es crear en esos terrenos una gran ciudad del fútbol que sirva de escuela para la incipiente cantera malagueña. A vuela pluma el presupuesto total de este megaproyecto alcanzaría los 300 millones de euros.

También se especula con su participación en la financiación de cuatro rascacielos en la Avenida Juan XXIII de Málaga y la ampliación de un puerto deportivo en Marbella. "Yo soy un hombre que da suerte", reafirma elmultimillonario.