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El Valencia tutea al Barça

El equipo de Emery, liderado por un Silva soberbio, frena y discute la supremacía al de Guardiola

ENRIQUE MARÍN

El Barça nunca había ganado sus siete primeros partidos de Liga y continúa sin hacerlo. Y eso que Mestalla es un campo que se le da bien. De hecho, es el visitante que más veces ha ganado allí. Pero anoche el líder no pudo sumar los tres puntos y se tuvo que conformar con uno, lo que le permite mantenerse en la cima.

El Valencia tuteó al Barça, pues no sólo logró evitar que los azulgrana jugaran como pueden y deben (Guardiola dixit), sino que incluso le discutió el control del partido, algo a lo que no está acostumbrado el campeón de todo. De ello tuvo la culpa un futbolista maýusculo llamado Silva, cuyo crecimiento ya no hay quien lo pare.

A Guardiola no le podía condicionar la presencia de Villa por cuanto el Barça no juega en función de rival. El Guaje se cayó de la convocatoria a última hora y Emery le confió la punta de ataque a Mata. Si la premisa del técnico guipuzcoano era plantearle un partido incómodo al Barça, lo consiguió.

Mientras Valdés salvó tres claras ocasiones, César

Guardiola reservó a Ibrahimovic, pero le dio la titularidad a Messi. No hay nada más balsámico para el argentino cuando viene de jugar con su selección que hacerlo con el Barça. No es que el Messi albiceleste sea peor que el Messi azulgrana. Es que la diferencia está entre el Barça y Argentina, cuyo fútbol está en las antípodas. Eso sí, anoche Messi no fue el del Barça, tal vez porque el Barça tampoco lo fue.

Al minuto de partido, quedó claro de qué iba a ir la cosa. Un robo del Valencia tras una mala entrega de Messi se convirtió en una rápida contra llevada por Pablo Hernández, quien, sin embargo, perdió en el uno contra uno con Valdés.

El Valencia es un equipo partido en dos. El jugador bisagra debería ser Albelda, pero, más allá de interrumpir el juego, el ex internacional chirría en cuanto entra en contacto con el balón. El fútbol español nunca le estará lo suficientemente agradecido a Koeman por prescindir de él, pues su decisión le impidió a Luis llevarle a la Eurocopa (como de lo contrario hubiera hecho) y la selección al fin triunfó.

Sin Villa, fuera de la lista, ni Ibrahimovic, suplente, el gol se ausentó de Mestalla

Porque el fútbol del Valencia no nace en los pies de Albelda, sino en los de Silva, a quien escoltan otros dos futbolistas en vertiginosa progresión como son Mata y Pablo Hernández. Los tres, junto a Villa, forman un circuito cerrado al que está empezando a unirse Banega.

El argentino asistió magistralmente a Mata para que Valdés volviera a evitar el gol. Con menos posesión que el Barça, el Valencia era capaz de mantener el balón lejos de su área y manejarlo con peligro cerca de la de Valdés.

Los azulgrana sufrían en la salida y les costaba conectar con el centro del campo. Xavi, muy tapado, no podía maniobrar como acostumbra y una vez más tenía que ser Iniesta quien retrasara su posición para ayudarle. Guardiola agradeció a la selección que le devolviera a Iniesta mejorado y animado. Normal. El partido que hizo el manchego frente a Bosnia constató su regreso al mejor nivel, lo que en el caso de Iniesta es hablar del máximo nivel.

Pero como el Barça nunca se desespera, bastó que el Valencia aminorara la intensidad de su juego para que César tuviera que evitar el gol ante Pedro. El partido se igualó y entró en una dinámica en la que podía pasar cualquier cosa. Pero no pasó nada. Por lo menos nada que afectara a un resultado que se antoja justo. Con Silva en un equipo e Iniesta en el otro, nada que discutir.