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El Zaragoza se duerme

El Racing saca un valioso empate (2-2) en La Romareda

JUAN CARLOS ESCOLANO

El órdago le salió a Mandiá que ni pintado. A falta de 20 minutos se la jugó, dio entrada a Luis García y Canales, y el Racing resucitó. El Zaragoza, que administraba el resultado sin ambición, vio como la victoria volaba en apenas cuatro minutos.

Tchité y Serrano dejaban al descubierto el plan resultadista de Marcelino. Los cántabros gobernaron territorialmente desde el principio. Bien situados, mandando y poniendo pausa al partido, el balón era suyo. Mientras, el Zaragoza miraba y no le duraba el balón más de dos pases, y así durante los primeros 20 minutos.

No entraban en juego Pennant ni Lafita, que fue el artífice de los mejores momentos del Zaragoza, sacándose de la chistera un remate acrobático que habilitó a Pavón para marcar el primer gol y, después tiró de imaginación para que Arizmendi marcara el segundo tanto.

Pero Marcelino hizo recular a sus hombres. Sentó a Lafita y fue ahí cuando Mandiá vio el momento de lanzar un ultimátum que obraría el empate.