con la colaboración de la generalitat de catalunya
"El 25 % de la vivienda del Pla 50.000 serán para jóvenes que se emancipen"
El Govern de la Generalitat de Catalunya impulsa el programa Pla 50.000 Habitatges, que prevé la construcción de 50.000 pisos públicos hasta 2030 con una reserva mínima del 25 % para jóvenes y un 10 % para personas en situación de vulnerabilidad

Público
Barcelona-
El Pla 50.000 d'Habitatges impulsado por la Generalitat de Catalunya se dirige a la población en general, pero pone un énfasis especial en los jóvenes que quieren emanciparse y en las personas con dificultades de acceso a la vivienda. Según el director general de Habitatge, Jordi Mas, el programa establece una reserva mínima del 25 % de la vivienda para jóvenes y un 10 % para colectivos en situación de especial vulnerabilidad, con el objetivo de facilitar el acceso a una vivienda digna y asequible.
En cuanto a los préstecs d'emancipació, estos ofrecen la posibilidad de cubrir hasta el 20 % del valor de la vivienda, con un máximo de 50.000 euros, sin intereses y con la particularidad de que no se deben empezar a devolver hasta pasados 30 años desde la contratación de la hipoteca principal. Esta medida pretende ayudar a los jóvenes que actualmente viven de alquiler o con los padres a acceder a la compra sin tener que ahorrar previamente la totalidad del importe necesario.
En relación con el estado de producción de la vivienda de alquiler, el Departament d'Habitatge ya ha puesto en marcha diversos proyectos en solares cedidos por ayuntamientos y propietarios privados. Actualmente, hay 14.000 viviendas con operador asignado en fase de redacción o inicio de obras, 3.000 más en construcción, y hasta 22.000 adicionales en proceso de búsqueda de operador para comenzar su promoción. El objetivo es mantener una rueda constante de convocatorias que permita aumentar progresivamente la oferta.
De cara a los próximos años, el Govern apuesta por consolidar un mercado de alquiler más estable y accesible, con medidas como la contención de rentas, que ha evitado que los precios sigan subiendo de manera descontrolada. Paralelamente, se trabaja para generar un stock de 50.000 viviendas asequibles hasta 2030, y para garantizar la continuidad del plan más allá de esa fecha mediante la movilización de suelo y la reactivación de planeamientos urbanísticos paralizados. Hablamos en más profundidad con el director general de Habitatge de la Generalitat de Catalunya, Jordi Mas.

Tito Rolón
¿A qué colectivos están destinadas las viviendas del Pla 50.000 y cuál es la reserva prevista para jóvenes?
El Pla 50.000 se dirige a la población en general, especialmente a las personas con dificultades de acceso a la vivienda. Hemos fijado una reserva mínima del 25 % de la vivienda para jóvenes que se emancipen y un 10 % para personas en situación de vulnerabilidad.
¿Cómo pueden beneficiarse los jóvenes de los préstecs d'emancipació y cuál es el objetivo de estas ayudas?
El objetivo es favorecer la emancipación de los jóvenes. Ofrecemos un segundo crédito que cubre hasta el 20 % del valor de la vivienda (con un máximo de 50.000 €), sin intereses y con 30 años antes de empezar a devolverlo. Esto permite que los jóvenes que ya han ahorrado el 10 % inicial puedan acceder antes a la compra. A cambio, la vivienda queda calificada de precio limitado de manera indefinida.
¿Cuál es el estado actual de la vivienda de alquiler en producción?
Ya disponemos de 14.000 viviendas con operador asignado y en fase de proyecto u obras, además de 3.000 que ya están en construcción. Además, hay 22.000 más en proceso de encontrar operador. El próximo año realizaremos una segunda convocatoria para incorporar nuevos solares y continuar el ritmo de producción.
¿Qué medidas se preparan para consolidar un mercado de alquiler más estable en Catalunya?
La contención de rentas está ayudando a estabilizar los precios y dar tranquilidad a las familias. Es una medida temporal mientras generamos un stock de vivienda asequible con el objetivo de 50.000 pisos hasta 2030. Pero hay que mirar más allá: necesitamos más suelo y reactivar planeamientos urbanísticos para garantizar que, cuando se terminen estas viviendas, podamos seguir construyendo.
