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Ana Botín propone una reconstrucción económica que priorice el empleo y la sostenibilidad

El plan de reconstrucción económica de España debe ser sostenible, ha de generar nuevo tejido empresarial y su prioridad debe estar en la creación de empleo. Es la propuesta que la presidenta de Banco Santander, Ana Botín, ha lanzado esta semana en la "cumbre" empresarial organizada por CEOE.

Ana Botín, durante su participación por teleconferencia en las jornadas de la CEOE
Ana Botín, durante su participación por teleconferencia en las jornadas de la CEOE

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La pandemia sanitaria del COVID-19 ha tenido consecuencias devastadoras en todo el mundo. Miles de pérdidas humanas, millones de personas confinadas en sus hogares, economías seriamente dañadas…Ahora llega el momento de empezar a mirar hacia adelante y asumir los complicados retos para reactivar el crecimiento. Sobre este desafío giró el pasado lunes el foro organizado por la CEOE que pudo seguirse a través de streaming. Empresarios españoles de la talla de Pablo Isla (Inditex), Juan Roig (Mercadona), Ignacio S.Galán (Iberdrola) o la banquera Ana Botín, entre otros muchos, reclamaron al gobierno consenso, estabilidad y seguridad jurídica para salir de la crisis, y aportaron sus ideas estratégicas para la reconstrucción del país.

Para la presidenta de Banco Santander, "esta crisis es, sin duda, el shock económico más intenso que el mundo ha sufrido en los últimos 100 años". Botín explicó que el reto es "minimizar la intensidad y la duración de la recesión a la que sin duda nos ha arrastrado esta crisis sanitaria sin generar un nuevo deterioro de la distribución de la renta, de la riqueza o de las oportunidades en nuestra la sociedad. Y muy importante manteniendo el máximo empleo que podamos, ayudando a las empresas a sobrevivir". Tenemos que "evitar una destrucción permanente de empleo como la que vivimos en la anterior crisis y cuál es la política económica socialmente óptima", añadió. Botín recordó que en España tenemos aún 3 millones de personas aún en situación de ERTE, a los que se suman otros 3,3 millones de desempleados. "Son casi 6,5 millones de españoles a los que hay que proteger y a los que tenemos que ser capaces de dar la oportunidad de un puesto de trabajo digno. Los empleos los crean las empresas, por eso hay que cuidarlas y propiciar que crezcan, que inviertan y que puedan innovar".

En su opinión, la pregunta que hay que hacerse es muy sencilla: ¿cómo volver a crecer de forma inclusiva y sostenible? Para lograrlo, reclamó una política de estado que permita avanzar hacia un pacto de reformas de nuestros mercados, bajo el diálogo social y el respeto a las instituciones. "Para emplear a seis millones de personas en la economía post covid necesitamos instituciones políticas y ambiciones del Siglo XXI. La buena noticia, sabemos como hacerlo. Toca sentarse a negociar", señaló.

Convencida de la necesidad de un plan de choque, puso como ejemplos al sector turístico y de la restauración, al tiempo que reclamó un programa de rehabilitación del stock de viviendas para adaptarlas a la lucha del cambio climático. "El 37% de las emisiones de nuestras emisiones gases invernadero las produce el sector residencial y con la tecnología actual podemos reducirlas en más de un 80%, además de crear empleo de calidad", apuntó.

Estímulos económicos sostenibles

La máxima ejecutiva de Banco Santander ha insistido en varias ocasiones en la necesidad de caminar de forma conjunta en una transición hacia un futuro más verde. De hecho, hace unos días señaló en su cuenta de Twitter: "Ahora que todos estamos trabajando en diseñar la mejor forma de salir de la crisis, es el momento de recordar que necesitamos que los estímulos económicos, además de incentivar la inversión privada y la creación de empleo, sean sostenibles".

Este comentario hacía referencia a la carta que se trasladó el pasado 22 de mayo a la Comisión para la Reconstrucción Social y Económica del Congreso de los Diputados, en la que 242 personalidades españolas del mundo de las empresas, sindicatos, entidades sociales, universidades, ONG, gobiernos o partidos políticos se sumaban a los criterios de la Alianza para una recuperación verde (Green Recovery Alliance) lanzada hace unas semanas a nivel europeo. Un llamamiento a la recuperación sostenible como respuesta a la pandemia del COVID-19.

Banco Santander es una de las entidades que se han sumado a este pacto internacional en favor de un mundo postcrisis en el que la reconstrucción se convierta en una oportunidad para acelerar el viaje hacia la neutralidad climática y ecosistemas saludables. "La transición verde puede impulsar nuestra recuperación. El sector financiero debe ayudar a reasignar capital. Estamos felices de unirnos a la Alianza por la Recuperación Verde, dirigida por Pascal Canfin, con más de 30 instituciones financieras de Europa", anunciaba Botín en sus redes sociales.

El manifiesto de la alianza afirma que "en esta situación tan difícil, nos vemos obligados a hacer frente a otra crisis: un golpe a nuestra economía aún mayor que el sufrido a partir de 2008. La gran conmoción sufrida por la economía y por los trabajadores como consecuencia de la pandemia, exige una respuesta económica coordinada fuerte. La recuperación económica solo llegará con inversiones masivas destinadas a proteger y crear puestos de trabajo, y a respaldar a todas las empresas, regiones y sectores que se han visto afectados por el parón repentino de la economía".

Además, recuerda que, después de la crisis, "llegará el momento de la reconstrucción", en el que los firmantes se comprometen a "trabajar juntos, compartir conocimientos, intercambiar experiencias y crear sinergias para poner en marcha las inversiones que necesitamos". Los participantes consideran que "el COVID-19 no hará desaparecer el cambio climático y la degradación de la naturaleza". "No ganaremos la lucha sin una respuesta económica sólida. No son dos batallas opuestas, sino dos batallas que deben librarse y ganarse al mismo tiempo. Hacerlo nos permitirá ser más fuertes juntos".

A nivel europeo, junto a los 79 miembros del Parlamento Europeo de todo el espectro político, la alianza también reúne a grupos de la sociedad civil, incluidos 37 consejeros delegados de grandes compañías (Ana Botín entre ellos), 28 asociaciones empresariales, la confederación europea de asociaciones sindicales, siete ONG y seis think tanks.

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