Público
Público

Batacazo de los planes de pensiones en vísperas de la mayor campaña anual de captación de clientes

Cerraron el tercer trimestre con un rendimiento nulo a un año, menos patrimonio y menos partícipes.

Publicidad
Media: 3.31
Votos: 13

Un grupo de pensionistas sentados en la ventada de una sucursal del banco BBVA en Málaga. REUTERS/Jon Nazca

La pérdida de atractivo de los planes de pensiones, cuya rentabilidad lleva tiempo decreciendo, se ha traducido en un descenso de su patrimonio, que a 30 de septiembre ascendía a 110.657, 7 millones de euros un 0,42% menos que al cierre de 2017.

Según los últimos datos facilitados por la asociación de instituciones de inversión colectiva Inverco, no sólo ha disminuido el patrimonio de los planes de pensiones, sino también el número de partícipes, al pasar de 9,7 a 9,6 millones de personas durante el mismo periodo (-1,03%).

Estos datos se conocen justo en el momento en que las instituciones financieras hacen un mayor esfuerzo para promocionar sus ofertas, antes de que acabe el año y, por lo tanto, las posibilidades de desgravarse la inversión en la próxima declaración de la Renta.

El descenso del patrimonio de los planes de pensiones en lo que va de año obedece a que las aportaciones (2.587,2 millones de euros) han sido muy inferiores a las prestaciones (3.186,3 millones); es decir, a que ha salido de ellos más dinero del que ha entrado.

Durante los nueve primeros meses de 2017 también se produjo un desfase entre ingresos y gastos, incluso algo mayor, pues entonces el saldo negativo ascendió a 603,3 millones de euros, frente a los 599,1 millones registrados hasta finales de septiembre de 2018.

De todas formas, está por ver cómo cierra el año, después de un cuarto trimestre en el que las entidades financieras suelen aumentar significativamente sus cifras de captación de clientes, apoyadas en fuertes campañas publicitarias.

Entre octubre y diciembre de 2017, por ejemplo, las aportaciones sumaron 2.512,2 millones de euros, muy por encima de los 800 millones obtenidos de media en los tres trimestres anteriores.

Esa concentración en el último tramo confirma que quienes invierten en los planes de pensiones lo hacen más por los beneficios fiscales que por la rentabilidad financiera, muy mermada por los bajos rendimientos de sus principales activos: la Bolsa y la deuda pública.

Las aportaciones a los planes de pensiones son una de las cada vez más escasas desgravaciones que se mantienen en el IRPF, de cuya base imponible se pueden deducir por ellas hasta 8.000 euros anuales o 24.500 si los beneficiarios son personas discapacitadas.

La rentabilidad financiera es prácticamente nula en la actualidad: 0,02% a un año en septiembre, lo que en realidad supone una pérdida de valor para la inversión, porque los precios experimentaron en los nueve primeros meses de 2018 una subida del 0,8%.

En el mismo periodo de 2017, con una inflación negativa del 0,3%, la rentabilidad media a un año de los planes de pensiones fue del 3,88%.