El blindaje de Bruselas protege a España de las amenazas comerciales de Trump
"Al tener Europa una política común, Trump no puede adoptar medidas contra un solo Estado", sostiene Montserrat Abad, catedrática de Derecho Internacional Público de la Universidad Carlos III de Madrid.

Madrid-
"España se ha portado fatal. Vamos a cortar todo comercio con ella. No queremos tener nada que ver". La amenaza de Donald Trump, presidente de Estados Unidos, de decretar un embargo comercial contra España después de que el Gobierno presidido por Pedro Sánchez prohibiera al ejército estadounidense utilizar las bases de Rota (Cádiz) y Morón de la Frontera (Sevilla) para acciones ofensivas contra Irán, ha desatado cierta alarma económica.
Desde asociaciones empresariales a otras sectoriales, pasando por la Cámara de Comercio de Estados Unidos en España (AmChamSpain), el mundo económico muestra su preocupación y su incertidumbre ante las "eventuales consecuencias negativas" que pudiera tener para la actividad de las empresas españolas el posible embargo de Estados Unidos. Mientras tanto, todos los agentes apelan al diálogo y a reconducir la situación.
Están en juego casi 47.000 millones de euros, que es el volumen de comercio entre España y Estados Unidos. Según el último Informe Mensual de Comercio Exterior en 2025, España exportó bienes a Estados Unidos por valor de 16.716,2 millones de euros y le compró por 30.174,7 millones, fundamentalmente energía, gas y petróleo. En torno al 15% del petróleo que consume España llega de Estados Unidos. El año pasado, los aranceles de Trump empezaron a surtir efecto, las exportaciones españoles bajaron un 8% y las importaciones crecieron un 7%.
Tampoco esta es la primera vez que el presidente estadounidense utiliza el comercio como arma contra España: en octubre de 2025, Trump amenazó a España con nuevos aranceles si no aumentaba el gasto en defensa.
Antes de aventurar posibles consecuencias económicas, la primera pregunta que cabe hacerse es si el Gobierno de Trump puede "cortar todo el comercio" con España y sostener en el tiempo un embargo comercial.
Hay bastante unanimidad en señalar que Trump, pese a que invoca su derecho a decretar embargos contra el país que quiera incluida España, no tiene en realidad mucho margen para hacerlo. La Unión Europea (UE) actúa en este caso de parapeto. "Al tener toda la UE una política comercial común, Trump no puede adoptar medidas contra un solo Estado. Trump tendría que decretar un embargo contra todo el bloque europeo", explica a Público Montserrat Abad Castelos, catedrática de Derecho Internacional Público de la Universidad Carlos III de Madrid.
Montserrat Abad: "Trump tendría que decretar un embargo contra todo el bloque europeo"
El blindaje legal, económico y comercial que proporciona la UE a España parece fuera de toda duda y difícil de traspasar, a tenor de las declaraciones de varios responsables políticos a lo largo de la jornada del miércoles. "Una amenaza a un Estado miembro es una amenaza a toda la Unión Europea", dijo este miércoles Stéphane Séjourné, vicepresidente ejecutivo de la Comisión Europea para Prosperidad y Estrategia Industrial.
La solidaridad europea con España se extendió entre la alta dirigencia de la UE. Antonio Costa, presidente del Consejo Europeo, y Teresa Ribera, vicepresidenta de la Comisión Europea encargada de Competencia, fueron cristalinos. "La UE siempre garantizará que los intereses de sus Estados miembros estén plenamente protegidos", escribió en sus redes sociales Costa. "No es posible entablar represalias comerciales o relaciones comerciales cada uno de los Estados miembros con terceros países, tampoco con Estados Unidos ni a la inversa", matizó Ribera en una entrevista en la cadena Ser.
En la misma línea se expresó Carlos Cuerpo. El ministro español de Economía, Comercio y Empresa recordó que la unidad europea protege a España de medidas comerciales unilaterales contra un solo país. "Nos corresponde lanzar un mensaje de unidad a nivel europeo, seguir colaborando, trabajando y avanzando en esa relación comercial con Estados Unidos", dijo Cuerpo. "No hay ninguna medida sobre la mesa que afecte al comercio bilateral entre España y Estados Unidos, ni entre la UE y Estados Unidos. Este es el escenario en el que ese están moviendo nuestras empresas en este momento", apostilló este miércoles el ministro de Economía.
Por si acaso, Cuerpo recordó que no es la primera vez que Trump lanza mensajes de este tipo. El ministro de Economía y se refirió a sus ambiciones sobre Groenlandia, a las que la UE respondió en bloque y expresó su confianza en que la UE actúe como "bloque comercial" y que siga adelante con la implementación del acuerdo firmado el pasado verano con Estados Unidos.
Sin embargo, la Administración Trump ya ha insinuado que podría recurrir a determinados artículos de leyes arancelarias y comerciales estadounidenses para para decretar un embargo contra España. Pero si realmente Trump quiere "cortar todo comercio" con España, los analistas y los expertos apuntan que el mecanismo preciso sería recurrir a la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA, por sus siglas en inglés), una norma aprobada en 1977 que permite al máximo mandatario de Estados Unidos congelar activos, prohibir transacciones financieras, prohibir importaciones o exportaciones específicas, sancionar a empresas y personas de un país invocando razones de "emergencia nacional".
La IEEPA fue precisamente la ley en la que se amparó Trump para aplicar el año pasado sus aranceles generales. Hace escasamente dos semanas, el Tribunal Supremo de los Estados Unidos declaró ilícitos determinados aranceles impuestos al amparo de la IEEPA durante la Administración Trump.
Montserrat Abad Castelos sostiene que ni siquiera con la IEEPA, Trump podría sacar adelante sus planes de penalizar solo a España. "Que Trump invoque una supuesta emergencia nacional en Estados Unidos no cambia la posición en el plano internacional en las relaciones comerciales. Es irrelevante desde el punto de vista de la Unión Europea porque el comercio es una competencia exclusiva de la Unión Europea. Además, ni siquiera ha pasado por el Congreso de Estados Unidos", abunda la catedrática.
"Lo que quizás podría hacer Trump es ir a por los productos que más pueden dañar a la economía española, como por ejemplo, el vino y el aceite, imponiendo más aranceles. Pero eso también afectaría al vino y al aceite de otros países", sostiene Monserrat Abad. Además de que tendría consecuencias para toda la UE, el veto específico contra productos españoles tampoco se antoja una posibilidad fácil teniendo en cuenta la globalización de la economía: afectaría de lleno a las cadenas de suministro.
La UE tiene además otras herramientas comerciales para intentar parar los pies a Trump, añade Abad. De entrada, Bruselas podría alargar la paralización del acuerdo comercial firmado el pasado julio con la UE, aprobada por el Parlamento Europeo en febrero.
Entre esos mecanismos figura el llamado instrumento anticoerción (ICA), un mecanismo que puede limitar el acceso de las empresas estadounidenses al mercado interno europeo pues está diseñado para disuadir o contrarrestar presiones económicas. "La Unión Europea dispone de instrumentos autónomos para responder a una coerción económica de terceros estados. Otra cosa es que la quiera utilizar", concluye la catedrática de Derecho Internacional.


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