Con la colaboración de la Generalitat de Catalunya
Catalunya impulsa una revolución verde para dinamizar la economía catalana
El Govern quiere generar empleo y frenar el cambio climático con una apuesta por las renovables, la descarbonización y la movilidad sostenible.

CP
Barcelona-
Catalunya está inmersa en una revolución verde a través del Plan Lidera-energía, un conjunto de medidas que tienen como objetivo transformar la economía y la sociedad, descarbonizar el territorio, y fomentar la competitividad y la creación de empleo.
La implantación de este plan representa también una oportunidad económica para impulsar más actividad, favorecer la creación de empleo y atraer nuevas industrias.
Impulso a las renovables
El Plan Lidera-energía impulsa la implantación de energías renovables a gran escala. Actualmente ya cuenta con más de 125.000 instalaciones de autoconsumo fotovoltaico, una cifra que pone en evidencia el interés creciente de ciudadanos y empresas por producir su propia energía. Para reforzar este impulso, el Govern ha regulado por primera vez las baterías y los proyectos de almacenamiento energético, considerándolos de interés público superior, con el objetivo de garantizar un suministro más seguro y sostenible.
Pero la transición energética no se limita a las instalaciones individuales. Equipos para instalaciones industriales o de servicios y las comunidades energéticas, que la plataforma digital pública Comunitatenergetica.cat ayuda a crear y gestionar, permiten a ciudadanos, empresas y entidades compartir energía y participar activamente en el cambio de modelo energético.
Además, en lo que respecta a las grandes instalaciones de generación, el PLATER (plan territorial sectorial para la implantación de renovables) asegurará que esta expansión sea compatible con el entorno, la cohesión social y la soberanía energética. El objetivo es cubrir el 54% de la demanda eléctrica con energías renovables en 2030, en comparación con el 21,6% actual.
Descarbonización y eficiencia energética
El Plan Lidera-energía también busca mejorar la eficiencia energética en viviendas e industrias, electrificando la demanda e impulsando procesos productivos más limpios.
Para dar apoyo a empresas y pymes, el Govern ha creado una Red de Oficinas Empresariales de Transición Energética, con 44 puntos repartidos por todo el territorio y un presupuesto de 7,7 millones de euros (2025-2027). Coordinadas por el ICAEN, estas oficinas ofrecen asesoramiento integral: identificación de proyectos, orientación técnica, apoyo en decisiones, búsqueda de financiación y tramitación de permisos. El objetivo es que ninguna empresa quede atrás en la descarbonización y pueda implementar proyectos de generación renovable, incluidas comunidades energéticas.
Otro instrumento clave son los Certificados de Ahorro Energético (CAEs). Acreditan los ahorros energéticos conseguidos tras actuaciones de eficiencia, como sustituir calderas por bombas de calor o mejorar el aislamiento de los edificios, y permiten monetizar los ahorros y recuperar parte de la inversión, dinamizando el mercado de la eficiencia energética.
Aprovechamiento de la biomasa
En el proceso de descarbonización, la biomasa forestal y agrícola también juega un papel clave. En 2024, el consumo de biomasa ha aumentado un 12%, lo que impacta en una mayor actividad económica en zonas rurales, además de reducir emisiones y ayudar a prevenir incendios.
De manera complementaria, las plantas de biogás se consideran proyectos estratégicos, con un objetivo de 2 TWh/año en 2030. Además de generar energía, contribuyen a la bioeconomía circular, aprovechando residuos y deyecciones para producir electricidad, calor o biometano.
Medidas de movilidad sostenible e investigación
El Plan Lidera-energía incluye también medidas para la movilidad sostenible. Políticas como el Plan PIVE y el fomento de vehículos eléctricos ayudan a reducir emisiones y a avanzar hacia un modelo de transporte más limpio y eficiente.
La investigación e innovación son igualmente fundamentales. La plataforma PRIMA, por ejemplo, impulsará proyectos que descarbonicen la economía, fomenten las renovables y transformen la transición energética en una oportunidad de crecimiento para empresas y pymes, al tiempo que promueve la digitalización y la participación ciudadana.
Todo este conjunto de iniciativas ayudará a reducir emisiones y garantizar suministro energético, y al mismo tiempo ayudará a posicionar a Catalunya como un territorio atractivo para inversiones y proyectos industriales innovadores. Un buen ejemplo son la Gigafactoría de IA en Móra la Nova o el proyecto del Valle del Hidrógeno.
La combinación de renovables, descarbonización, movilidad sostenible e investigación abre la puerta a una nueva economía verde con impacto social, ambiental y económico.
