Cuenta atrás para el euro digital: el plan de pruebas del BCE para el segundo semestre de 2027
La iniciativa deberá recibir aún el respaldo definitivo de la Eurocámara antes de iniciar su desarrollo.
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La Comisión de Asuntos Económicos y Monetarios del Parlamento Europeo ha dado luz verde este martes 14 de julio al euro digital, una nueva forma electrónica de dinero emitida por el Banco Central Europeo (BCE). El objetivo es crear una alternativa europea para los pagos electrónicos que reduzca la dependencia de proveedores no europeos, como Visa o Mastercard.
A pesar de este primer respaldo, el euro digital todavía debe superar varios trámites antes de convertirse en una realidad. La iniciativa deberá ser aprobada por el pleno de la Eurocámara antes de abrir la negociación con los Estados miembros sobre la legislación que regulará esta nueva forma de dinero electrónico.
Los eurodiputados defienden que el euro digital complemente al dinero en efectivo y no lo sustituya. Por ello, proponen que pueda utilizarse tanto con conexión a Internet como sin ella y que las funciones esenciales del servicio sean completamente gratuitas para todos los ciudadanos.
¿Cuándo empiezan las pruebas del euro digital?
El programa piloto del euro digital está previsto para el segundo semestre de 2027 y tendrá una duración de 12 meses. Su principal objetivo será respaldar todos los trabajos preparatorios necesarios para que esta nueva forma de pago pueda emitirse en 2029. Durante este periodo se pondrán a prueba la funcionalidad técnica y los procesos operativos del sistema para perfeccionarlo antes de su llegada al público.
Durante las pruebas se utilizará una versión beta del euro digital, muy similar a la prevista en el proyecto definitivo, aunque todavía no tendrá curso legal. Desde el BCE explican que, tras la convocatoria de manifestaciones de interés lanzada en marzo de 2026, el Eurosistema recibió más de 50 solicitudes de proveedores de servicios de pago (PSP), que fueron seleccionados según una serie de criterios previamente establecidos.
Los participantes elegidos incluyen tanto entidades bancarias como proveedores de servicios de pago no bancarios de distintos tamaños y modelos de negocio. Además, proceden de diferentes países de la zona euro, lo que permitirá realizar las pruebas en un entorno amplio y representativo para evaluar el funcionamiento del futuro euro digital.
¿Qué bancos y empresas de pagos participarán?
Entre las entidades seleccionadas figuran las españolas Uinku, filial de Sipay, y la alianza formada por Abanca, Ibercaja, Unicaja, Cecabank, Bizum y Deloitte. A ellas se suman representantes de otros países de la zona euro, como Banca Monte dei Paschi di Siena, UniCredit y Poste Italiane, en Italia; Deutsche Bank y DZ BANK, en Alemania; o Banco Comercial Português, Caixa Geral de Depósitos y Unicre, en Portugal.
La lista también incorpora importantes empresas del sector de los pagos digitales, como Adyen, Revolut Bank, Stripe, SumUp, Worldline o el National Bank of Greece. La presencia de entidades con perfiles tan diversos permitirá comprobar cómo funciona el euro digital en distintos escenarios antes de decidir su implantación definitiva.
Una alternativa de pago frente a Visa y Mastercard
El eurodiputado Fernando Navarrete ha insistido recientemente en que el euro digital nace para complementar al efectivo y no para hacerlo desaparecer. Según explicó, los ciudadanos podrán seguir pagando con dinero físico si así lo desean, al tiempo que dispondrán de una alternativa digital segura, respaldada por el Banco Central Europeo y desarrollada íntegramente dentro de la Unión Europea.
Uno de los principales objetivos del proyecto es reforzar la autonomía europea en el ámbito de los pagos electrónicos. El BCE considera que depender de plataformas extranjeras puede generar riesgos ante conflictos internacionales o decisiones políticas, como ocurrió tras la invasión rusa de Ucrania en 2022, cuando algunas compañías suspendieron sus servicios en ese país. Además, la presidenta del BCE, Christine Lagarde, advirtió en marzo de que la mayoría de los pagos digitales en Europa se realizan actualmente a través de sistemas estadounidenses o chinos.
La Unión Europea también pretende reducir el coste de los pagos electrónicos para comercios y consumidores. En los últimos años, numerosos establecimientos han denunciado el incremento de las comisiones que aplican las redes de tarjetas, por lo que un sistema impulsado por el BCE podría aumentar la competencia y abaratar estas operaciones. De este modo, el euro digital se plantea no solo como un nuevo medio de pago, sino también como una herramienta para fortalecer la autonomía económica europea.
¿Cómo se usará el euro digital?
El euro digital estará diseñado para utilizarse en el día a día de una forma muy similar al dinero en efectivo, aunque en formato electrónico. Los ciudadanos podrán pagar en tiendas físicas, realizar compras por Internet o enviar dinero a otras personas mediante un monedero digital utilizando el teléfono móvil, una tarjeta u otros dispositivos compatibles.
Una de sus principales novedades será la posibilidad de realizar pagos tanto online como offline. Esto permitirá efectuar determinadas operaciones incluso sin conexión a Internet, directamente entre dispositivos, ofreciendo una experiencia similar a la del efectivo y garantizando que los pagos puedan realizarse en cualquier momento.
El nuevo sistema también podrá utilizarse en cualquier país de la zona euro sin costes adicionales para los usuarios. Además, facilitará los pagos entre particulares y permitirá automatizar operaciones periódicas, como el abono del alquiler o de otros recibos, convirtiéndose en una alternativa segura y sencilla para las transacciones cotidianas sin sustituir al dinero en efectivo.
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