¿Está el dinero en efectivo en vías de extinción?
El uso del metálico va perdiendo progresivamente terreno, hasta el punto de que solo el 8% de los menores de 30 años utiliza este método de pago, según diversos estudios.
Expertos, importantes instituciones financieras y buena parte de la ciudadanía creen, sin embargo, que billetes y monedas deberían seguir en circulación porque en situaciones de crisis son una salvaguarda.
Madrid-
¿Está condenado a desaparecer el dinero en efectivo? En una sociedad que avanza a pasos agigantados hacia una economía digital y en la que, según un reciente informe del Banco de España (PDF) publicado en abril, "la mayor digitalización de los medios de pago está impactando de manera relevante en la forma de pagar de los consumidores", muchos pueden pensar que la respuesta a esta pregunta es un sí rotundo.
Aunque su futuro parece cada vez más limitado, expertos, importantes instituciones financieras y buena parte de la propia ciudadanía consideran justo lo contrario, que el dinero en metálico no debería desaparecer. ¿La razón? En situaciones de crisis, apagones, guerras, catástrofes humanitarias o emergencias inesperadas, tener efectivo se convierte en un auténtico salvoconducto.
Un informe publicado el pasado 24 de septiembre por el Banco Central Europe (BCE) es cristalino en este sentido. Titulado Mantenga la calma y lleve efectivo: lecciones sobre el rol único del dinero físico en cuatro crisis, el documento explica que la demanda del dinero en metálico aumenta en tiempos de inestabilidad y crisis, independientemente del grado de digitalización del país.
El BCE detalla en su informe que el día en que casi toda España se quedó a oscuras por el gran apagón del 28 de abril el gasto por tarjetas de crédito cayó un 42% en comparación con un día normal. Del mismo modo, la facturación del comercio electrónico se desplomó un 54%.
"Los bancos centrales, ministerios de Finanzas y agencias de protección civil en numerosos países recomiendan ahora que los hogares mantengan efectivo en caja para varios días, empleados en compras esenciales", concluyen los autores del informe del BCE. Esas recomendaciones sugieren que, ante situaciones inesperadas, siempre conviene tener entre 70 y 100 euros en metálico en casa por cada miembro de la familia. Esa sería la cantidad suficiente para cubrir necesidades esenciales en una emergencia durante al menos 72 horas.
El informe del BCE también pone el acento en la obligación que tienen los bancos de garantizar el acceso al dinero en efectivo. Esa percepción se extiende a la ciudadanía: de acuerdo con la encuesta anual de PaynoPain, una fintech española especializada en pagos digitales, el 87% de los encuestados considera que la desaparición total del dinero en efectivo no sería positiva y el 79% no cree que vaya a desaparecer en los próximos cinco o diez años.
"Aunque cada vez usan más los pagos digitales, la mayoría de los españoles no cree que vayamos a dejar de lado el efectivo en poco tiempo, según hemos podido ver en nuestra encuesta", certifica Jordi Nebot, fundador y CEO de PaynoPain. "Es cierto que muchos han cambiado su forma de pagar en los últimos años y ahora recurren más a tarjetas o métodos online como Bizum, pero el efectivo todavía se percibe como necesario y con valor, porque sigue siendo algo habitual en pequeños comercios y porque para una parte de la población, especialmente la de más edad, la digitalización sigue representando una barrera", añade Nebot.
Sin embargo, el uso del dinero en efectivo va perdiendo progresivamente terreno, hasta el punto de que algunos llegan incluso a preguntarse si no estará ya en vías de extinción. Lo cierto es que los métodos de pago están cambiando rápidamente en España y en todo el mundo. La digitalización y el auge del comercio electrónico impulsan esta tendencia, según señala el Banco de España. Nebot también apunta que los consumidores apuestan cada vez más por métodos de pago electrónicos porque buscan "seguridad, comodidad y rapidez de la operación".
Hablar de la desaparición del dinero en efectivo quizás sea prematuro, aunque hay ciertos datos que apuntan en esa dirección, especialmente uno: un estudio de Funcas publicado en noviembre de 2023 señalaba que solo el 8% de los jóvenes de 18 a 24 años compraban con efectivo cada día frente al 77% de los mayores de 54 años. La Generación Z y la Alfa pueden ser las últimas que vean monedas y billetes.
El estudio del Banco de España publicado en abril de este año apunta que, pese a que el uso del dinero en efectivo "sigue una tendencia a la baja" en España y en toda Europa, todavía esa forma de pago supuso el 57% de las transacciones en establecimientos físicos durante 2024. El pago con tarjeta representó el 32% y un 7% de las transacciones se realizó con dispositivos móviles. Pero la tendencia está clara: los pagos online van a crecer de forma notable en los próximos años. Prueba de ello es que el uso de los móviles para pagar se ha duplicado entre 2022 y 2024 tras pasar del 4% al 7%.
El retroceso del dinero físico se nota mucho más si se toman como referencia el volumen total de los importes. Según el Banco de España, en 2022 el efectivo suponía el 51% de total de la factura del comercio en España; dos años después, en 2024, representaba solo el 45%. Aún así, lo que se paga con billetes y monedas sigue siendo superior al valor de los pagos con tarjeta, que se quedaron en el 37% en 2024.
Donde el efectivo ha perdido toda su fuerza es en el pago entre particulares. El sistema Bizum acapara una cuota de pagos entre particulares del 95%, muy por encima del efectivo, que se queda en un 4%.
La encuesta anteriormente mencionada de PaynoPain revela también que un 15% de los españoles rara vez lleva dinero en efectivo y prefiere pagar con tarjetas o monederos digitales. Sin embargo, como contraste, el 85% de los ciudadanos sí lleva dinero en efectivo en los bolsillos, aunque la mayoría de ellos, el 46%, tenga menos de 20 euros en efectivo en el bolsillo, y solo el 39%, más.
El factor generacional, ya apuntado antes, es el que mejor explica el declive del dinero en metálico. En la línea del estudio de Funcas de 2023, la encuesta de PaynoPain asegura que entre los jóvenes de 18 a 28 años, solo el 8% utiliza el efectivo como método de pago. Los monederos electrónicos, en el 50% de los casos, y las tarjetas, en el 35%, son los métodos elegidos por la Generación Z y Alfa, las que están llamadas a ver el final del uso de dinero en efectivo.
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