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Con el euríbor a la baja, ¿merece la pena amortizar la hipoteca?

CP
La tendencia a la baja del euríbor ha reabierto el debate sobre la conveniencia o no de amortizar anticipadamente parte de una hipoteca. Este indicador, al que están referenciadas la mayoría de las hipotecas a tipo variable en España, ha cerrado los últimos meses con caídas sostenidas, lo que ha supuesto un alivio para muchos hogares. Sin embargo, esta mejora coyuntural también plantea una disyuntiva financiera relevante: ¿compensa utilizar parte del ahorro disponible para reducir deuda hipotecaria cuando los tipos de interés son más favorables? La respuesta no es universal, ya que depende de varios factores. Para arrojar más claridad sobre este asunto, hemos consultado con los expertos de iAhorro, el comparador y asesor hipotecario líder en España, con el objetivo de que nos asesoren a la hora de elaborar este artículo y den respuesta a estas preguntas.
Amortizar para reducir el plazo o para rebajar la cuota mensual
"Desde el punto de vista técnico, amortizar reduciendo el plazo es más eficiente", explica Simone Colombelli, director de Hipotecas de iAhorro. "Pero no siempre es la mejor opción para todos. Algunos perfiles valoran más la estabilidad mensual que el ahorro acumulado". Y es que al amortizar anticipadamente una hipoteca, el prestatario puede elegir entre dos opciones: reducir el plazo total del préstamo o disminuir la cuota mensual. La elección no es menor. Si se opta por acortar el plazo, el ahorro en intereses es significativamente mayor, ya que se limita el tiempo durante el cual el banco aplica intereses sobre el capital pendiente. Esta alternativa resulta especialmente eficaz en hipotecas de largo recorrido y cuando se dispone de una situación económica estable. En cambio, si se decide reducir la cuota, el efecto es más inmediato en términos de liquidez mensual, aunque el ahorro total a lo largo de la vida del préstamo es menor. En ambos casos, amortizar puede suponer un movimiento prudente y estratégico, pero es esencial analizar los objetivos financieros personales: si se busca un desahogo mensual o un ahorro financiero acumulado más elevado.
¿Qué implica la bajada del euríbor en la amortización de hipotecas?
Un euríbor en descenso implica una disminución del coste financiero de las hipotecas a tipo variable. Esto se traduce, de forma directa, en una rebaja de las cuotas mensuales para los titulares de este tipo de préstamos. Este contexto puede llevar a muchos consumidores a posponer la decisión de amortizar, ya que la deuda parece menos gravosa en términos mensuales. Sin embargo, conviene recordar que, aunque los intereses bajen, el capital pendiente permanece invariable.
Colombelli lo resume con claridad: "A la hora de amortizar la hipoteca hay que tener claros dos puntos, cuanto antes mejor y si es una hipoteca variable; cuanto más alto esté el euribor en el momento de la amortización más rentabilidad le sacaremos al dinero que vayamos a destinar a la amortización. Teniendo en cuenta estas dos premisas, el hecho de amortizar siempre es una buena opción porque nos ahorraremos dinero en intereses. La clave está en analizar cada caso con perspectiva y criterio técnico". En consecuencia, la amortización sigue siendo una herramienta eficaz para reducir el coste total de la financiación, especialmente si se realiza en los primeros años del préstamo, cuando la carga de intereses sobre la cuota es más elevada. Optar por amortizar en un escenario de tipos bajos puede ser menos rentable que en uno de tipos altos, pero continúa siendo una decisión financieramente sólida a largo plazo, siempre que se ajuste a la situación económica personal.
¿Es más conveniente invertir el capital disponible?
En entornos de tipos bajos, también surge la posibilidad de destinar el ahorro no a amortizar deuda, sino a canalizarlo hacia instrumentos de inversión que puedan ofrecer una rentabilidad superior al tipo de interés del préstamo. Esta alternativa puede resultar atractiva, especialmente si el tipo aplicado a la hipoteca es reducido y si el inversor tiene un perfil con tolerancia al riesgo. No obstante, la comparación entre amortizar e invertir debe considerar la seguridad del ahorro conseguido al amortizar —que es fijo, inmediato y exento de riesgo— frente a la incertidumbre inherente a cualquier inversión.
Para tomar una decisión bien fundamentada, Simone Colombelli recomienda no quedarse en el análisis teórico: “Muchas veces el cliente cree que invirtiendo puede obtener más que amortizando, pero no siempre calcula bien el riesgo asumido. Por eso recomendamos usar simuladores y estudiar las cifras concretas. La amortización es un ahorro seguro; la inversión no siempre lo es.” Herramientas como esta calculadora de amortización de hipoteca permiten conocer con precisión el impacto económico de una amortización parcial en función del importe adelantado y del plazo restante del préstamo.
Consideraciones legales, fiscales y contractuales
Antes de llevar a cabo una amortización anticipada, es imprescindible revisar las condiciones contractuales de la hipoteca. Aunque la Ley Reguladora de los Contratos de Crédito Inmobiliario, en vigor desde junio de 2019, limita las comisiones aplicables por amortización anticipada, estas aún pueden estar presentes, especialmente en hipotecas firmadas con anterioridad. Sin embargo, si firmaste tu hipoteca antes del 1 de enero de 2013 amortizar tu préstamo puede no resultar tan interesante ya que en el momento en el que termines de pagar la hipoteca perderás la deducción en la declaración de la renta.