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Las radiales, en quiebra Fomento cree ahora que no habrá rescate de las autopistas por los tribunales y el déficit

Los últimos fallos judiciales y los problemas para encajar en los Presupuestos la sociedad que se quedaría con las vías en quiebra anulan el plan previsto por el Ministerio

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Un coche circula por la autopista R-3. REUTERS

El Ministerio de Fomento ya no tendrá que rescatar y quedarse con las ocho autopistas en quiebra, o al menos no con todas ellas, en contra de los planes iniciales, que incluso le obligaban a asumir las tres primeras vías antes del próximo mes de julio.

El Departamento que dirige Íñigo de la Serna elude quedarse con las vías gracias, por un lado, a fallos de los tribunales y, por otro, al hecho de que ha quedado descartado el proyecto de nueva sociedad pública de autopistas por problemas de déficit, según desveló este jueves la patronal de las grandes constructoras Seopan.

Así, por una parte, la Audiencia Provincial de Madrid acaba de emitir un fallo por el que anula la liquidación dictada sobre la autopista de Circunvalación de Alicante, una de las que Fomento tenía que rescatar antes de julio. Se prevé que lo mismo pueda ocurrir con las otras dos vías que Fomento debería rescatar en verano, las radiales de Madrid R-3 y R-5, que están pendientes de un "inminente" fallo similar de la Audiencia de Madrid, según indicaron fuentes jurídicas.

Esta instancia judicial se pronuncia de esta forma ante los recursos que presentó la sociedad concesionaria de las autopistas (participada por Abertis, ACS y Globalvía) en contra de la liquidación dictada por el Juzgado de lo Mercantil número 6 de Madrid, el que dio a Fomento hasta julio para asumir las vías, un plazo que ahora queda en el aire.

Los planes para solventar la situación de las ocho autopistas en quiebra pasan por buscar "soluciones individuales"

No obstante, además de los fallos judiciales, el Gobierno ha descartado el plan de rescate que diseñó en 2014 para rescatar las ocho autopistas en quiebra, que contemplaba asumir las vías integrándolas en una sociedad pública. Este plan ha quedado invalidado por "los problemas de encaje que presentaba con el objetivo de déficit", según reveló también el presidente de Sepan, Julián Núñez.

De esta forma, en la actualidad, los planes para solventar la situación de las ocho autopistas fallidas pasan por buscar "soluciones individuales" para cada una de ellas, mediante pacto de las concesionarias con los acreedores, en un 80% fondos buitres que compraron la deuda a los bancos. "El aumento de tráfico que vienen registrando puede ayudar a conseguirlo", subrayó Núñez. En este supuesto, Fomento sólo tendría que quedarse con aquellas vías para las que, en último término, no se pactara una solución de viabilidad.

En este sentido, el presidente de Seopan llamó al Gobierno a colaborar con las empresas concesionarias, en su mayor parte participadas por constructoras, en la búsqueda de dicha solución. Se trata de un nuevo giro al problema de viabilidad que estas autopistas arrastran desde 2012, consecuencia del entramado judicial en que están inmersas.

Factura del eventual rescate

La patronal insiste en que la factura para el erario público y los contribuyentes en caso de que ninguna de las ocho autopistas lograra superar la quiebra asciende a casi 5.000 millones de euros, en contra de la consideración de Fomento de que sería un importe sustancialmente inferior.

"Se trata de un importe de difícil discusión", asegura el presidente de Seopan. Según la patronal, de este importe, 4.032 millones de euros corresponden a la responsabilidad patrimonial (RPA) que la Administración tiene que afrontar por las inversiones realizadas en las vías en el momento en que se liquida su concesión, y otros 800 millones, al importe de expropiaciones de terrenos sobre los que se construyeron las vías que aún queda pendiente de pagar.

Además de la circunvalación de Alicante, y las radiales R-3 y R-5, el resto de autopistas en quiebra son las otras dos radiales de Madrid, la R-2 y la R-4, la Madrid-Toledo, la Ocaña-La Roda, y la que enlaza Madrid con el aeropuerto de Barajas.