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Galp compra a ACS sus activos y proyectos fotovoltaicos en España

El grupo que preside Florentino Pérez obtendrá una plusvalía de 330 millones con esta operación, que se incluirá en las cuentas de 2019, tal como ya avanzó cuando a comienzos de mes se acordó la operación.

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El logo de ACS en lo alto del edificio de su sede en Madrid. E.P./Eduardo Parra

MADRID,

ACS ha vendido a Galp Energía todas sus plantas y proyectos fotovoltaicos en España, que suman una potencia de 2.930 megavatios (MW), por 2.200 millones de euros, según informó la compañía.

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El grupo que preside Florentino Pérez obtendrá una plusvalía de 330 millones con esta transacción, ganancia que se incluirá en las cuentas de 2019, tal como ya avanzó cuando a comienzos de mes se acordó la operación.

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En virtud del acuerdo, ACS traspasa a Galp todas las plantas fotovoltaicas que ya tiene en servicio en España y las que se vayan construyendo y poniendo en explotación en los próximos cuatro años (entre 2020 y 2023).

Los activos y proyectos fotovoltaicos constituyen el 70% de la cartera de Zero-E, la filial en la que hace un año el grupo agrupó todo su negocio y nueva apuesta por la energía verde. Otro 27% son parques eólicos y el resto, termosolares.

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El pacto con Galp, pendiente de las pertinentes autorizaciones, muestra la opción por la que ACS finalmente se ha decantado para desinvertir parcialmente en este negocio, la de la venta de determinados activos.

En un primer momento, la compañía consideró colocar Zero-E en Bolsa, tal como en 2015 se hizo con Saeta, si bien una vez descartada esta posibilidad por la inestabilidad de los mercados, se contempló abrirla a la entrada de socios o bien la venta de determinados activos.

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En este sentido, el pasado mes de octubre ACS reconoció, a través de un hecho relevante enviado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores, (CNMV), que "tenía sobre la mesa ofertas de compra por Zero-E".

Por el momento, la compañía vende la parte de relacionada con la tecnología fotovoltaica de la cartera de Zero-E, empresa que, antes de esta transacción, sumaba instalaciones de generación de energía limpia de 2.000 megavatios (MW) de potencia ya en servicio, y proyectos por otros 8.200 MW a desarrollar en los próximos años.

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La filial tiene en España casi la mitad (el 43%) de esta cartera de proyectos en desarrollo, según los datos previos a la operación con Galp, si bien otro 29% de los proyectos se localizan en Norteamérica y un 26% más, en Latinoamérica.

Cuando el pasado mes de abril ACS presentó al mercado la empresa y su nueva estrategia en renovables, anunció además el lanzamiento de Elaia, una eléctrica que se encargaría de comercializar la energía que generen los activos de Zero-E.

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Posteriormente, en mayo, con ocasión de la junta general de accionistas del grupo, su presidente destacó las "muy positivas perspectivas" de la compañía en el desarrollo de energías renovables. "Las actuales cifras de este negocio sitúan ya a la empresa como uno de los agentes más grandes y dinámicos del sector", aseguró entonces Florentino Pérez.

Apuesta inversora

Esta nueva apuesta de ACS por el sector de la energía verde un año tras la venta de Saeta tiene reflejo en su política de inversión.

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Al cierre de septiembre de 2019, el grupo había invertido 850 millones de euros en el desarrollo de instalaciones de generación de energías limpias duplicando así en nueve meses los 480 millones de todo 2018.

Este importe copó el grueso de la inversión neta total de 1.271 millones que el grupo que preside Florentino Pérez realizó en todos sus negocios en los nueve primeros meses del pasado año.

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No obstante, este acelerón en renovables también derivó en un repunte del endeudamiento de ACS, que el grupo había logrado poner a cero, de forma que a cierre del tercer trimestre presentaba un endeudamiento neto de 1.236 millones.

Impulso a la estrategia verde de Galp

En cuanto a Galp, la compra de activos de ACS se enmarca en la apuesta de negocio de generación eléctrica bajo en emisiones que impulsa desde el pasado año, a semejanza con otras empresas del sector como Repsol o BP, y por la que ha entrado en el mercado eléctrico español, con la toma en 2018 de una participación del 25% en la comercializadora eléctrica Podo.

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A este respecto, en 2019 firmó con empresas como X-Elio acuerdos para el desarrollo de contratos de compra de energía a largo plazo (PPA, por sus siglas en inglés), que permitirá la construcción de varias plantas fotovoltaicas con una capacidad conjunta de 200 megavatios (MW) en España.

También suscribió con Grenergy otro contrato para la venta de energía a largo plazo de entre 300 y 360 gigavatios anuales (GWh/año), por medio de un conjunto de proyectos de energía solar fotovoltaica que suman 200 MW.

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