El misterio de los márgenes de las gasolineras: los beneficios aumentan en los últimos años con o sin guerras
Frente a la versión de la patronal, que asegura que las estaciones de servicio están estrechando sus márgenes tras los ataques a Irán, Facua y la OCU sostienen lo contrario y que eso afecta al precio final.
El margen sobre ventas no ha dejado de aumentar desde 2014 y fue del 3,9% en 2025. El Gobierno se propone topar los de las empresas de suministro de combustible y reforzar su supervisión.

Madrid-
El aumento del precio de los combustibles está adquiriendo una velocidad preocupante. Desde que empezaron los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán, el pasado 28 de febrero, el precio medio de la gasolina ha aumentado un 16% y el del diésel un 29%, según el Boletín Petrolero de la Unión Europea publicado este pasado jueves, 19 de marzo. El viernes y el sábado, el precio medio de la gasolina en España se situó en 1,8 euros el litro, mientras el diésel se colocó en 1,93 euros el vienes y en 1,94 el sábado. Eso implica que hay gasolineras que venden por encima de esos precios y otras por debajo, aunque también hay algunas en las que el precio del diésel costaba ya más de dos euros el litro. En concreto, esa barrera psicológica ya se superaba en el 6% de las estaciones de servicio del país, según los últimos datos aportados por la Organización de Consumidores y Usuarios (OCU).
Las organizaciones de consumidores, que monitorizan a diario los precios en miles de gasolineras españolas, desconfían de la considerable subida del precio de los carburantes. Sospechan que este alza no se explica solo por la guerra de Irán, sino que detrás subyace otra poderosa razón. Desde la OCU lo tienen claro: lo atribuyen "al incremento injustificado de los márgenes comerciales de las gasolineras".
Rubén Sánchez, secretario general de Facua, comparte el diagnóstico de la OCU: denuncia que multitud de gasolineras están aprovechando la excusa de la subida del petróleo para aumentar sus márgenes de beneficio, por lo que reclama al Gobierno que imponga precios máximos a los carburantes. "Nosotros planteamos que se están lucrando en exceso y están inflando márgenes, por lo que hay que intervenir el precio que paga el consumidor, como han hecho Hungría y Croacia dentro de la Unión Europea o como ha hecho México", abunda Sánchez, quien reclama "un cambio normativo para que en coyunturas de emergencia como esta se puede intervenir el precio".
El Gobierno anunció el viernes un paquete de 80 medidas para contener los efectos de la crisis desatada por la guerra en Oriente Medio. No va a topar los precios de los carburantes, pero sí pretende topar los márgenes empresariales de las empresas de suministro de combustible, según anunció el Ejecutivo. Más en concreto, el Gobierno de coalición acordó reforzar la supervisión de los márgenes de estas empresas a través de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC), así como el establecimiento de limitaciones a sus beneficios.
Rubén Sánchez sostiene que esta subida de precios está fuera de toda lógica. Explica a Público que los precios empezaron a subir prácticamente desde el primer día de guerra, cuando muchas de las gasolineras ya tenían almacenado combustible anteriormente, por lo que no tenían motivos para vender más caro. Pese a esta deriva alcista, los carburantes aún no han alcanzado el techo que tocaron en 2022, cuando estalló la guerra en Ucrania. Entonces, en concreto en junio de 2022, la gasolina se disparó hasta los 2,141 euros el litro, mientras el diésel lo hacía hasta los 2,10 euros.
El portavoz de Facua también explica que es muy difícil delimitar ahora los márgenes que están aplicando las gasolineras estos días. "Habría que mirarlas una a una", apunta. Según el Observatorio de Márgenes Empresariales, proyecto conjunto del Ministerio de Economía, Comercio y Empresa, el Banco de España y la Agencia Tributaria, el margen sobre ventas (o margen bruto, el que mide la rentabilidad de un producto o negocio después de restar solo los costes directos, también conocidos como coste de producción o compra) de las estaciones de servicio en la Península y Balears fue del 3,9% en 2025, un punto menos que en 2024. Desde 2022, ese margen ha pasado del 2,7% a ese 3,9%. Sin embargo, como señalan desde las asociaciones de consumidores, ese margen ha crecido en los últimos días muy por encima de ese 3,9%, confirmando por otra parte la tendencia alcista desde principios de este 2026.
En el otro extremo, la patronal del sector, la Confederación Española de Empresarios de Estaciones de Servicio (CEEES), niega la subida de márgenes comerciales en estas últimas semanas. Es más, los empresarios aseguran que, al contrario, los han estrechado.
Facua propone poner un tope al precio de los carburantes
"Las estaciones están absorbiendo parte de las subidas de los costes de aprovisionamiento para no perder clientes, trabajando en muchos casos al límite de la rentabilidad", aseguraba CEES hace unos días en una nota de prensa. Los empresarios mantienen la versión de que los precios medios de los combustibles suben "inexorablemente" por las cotizaciones internacionales del petróleo y del gas. El barril de petróleo Brent cuesta ya más de 100 dólares.
En este sentido, otra organización patronal, la Asociación de la Industria del Combustible de España (AICE) afirmaba este pasado miércoles en un comunicado (PDF) que el margen bruto solo representa el 1% del precio total de los carburantes.
Ante tan contradictorias versiones, hay que acudir a un árbitro neutral, la CNMC. Por ahora el organismo no ha detectado prácticas merecedoras de sanción, pero sí reconoce que al menos los márgenes sobre ventas han aumentado en los últimos años tanto para la gasolina como para el diésel. Según Competencia, con las cifras ofrecidas en el Boletín Informativo de la Distribución de Carburantes en Estaciones de Servicio (PDF) que publica cada mes, en 2025, el margen bruto promedio de la gasolina en la península y Balears se situó en 29,1 céntimos el litro y el del diésel, en 28,9 céntimos. Son cifras superiores a las registradas en 2024 —27,3 y 25,3 céntimos, respectivamente— y en 2023 —27,6 y 26,6—. En concreto, el año pasado el margen bruto representó un 19,3% en el caso de la gasolina y un 20,2% en el caso del diésel. Estos números no concuerdan con los ofrecidos por la patronal.
El precio final de los carburantes tiene tres componentes principales: impuestos, cotizaciones de los mercados internacionales y coste del refino y, finalmente, el margen bruto que incluye la logística, el transporte, el almacenamiento y el margen de beneficio aplicado. En diciembre de 2025, los impuestos supusieron el 49,5% del precio de venta al público de la gasolina 95 y el 44,1% del diésel en Península y Balears. La cotización internacional del petróleo explicó el 29,2% y 33,1%, respectivamente, de sendos precios. El margen bruto de distribución representó en el último mes del año pasado el 21,3% y el 22,8% restante.
Lo cierto es que el margen bruto del precio de los carburantes no ha dejado de aumentar desde 2014. En el caso de la gasolina, dicho margen representaba 16 céntimos sobre el precio final frente a los 29 con el que terminó el año 2025. Es un 81% más en 11 años. También ha evolucionado al alza el peso final del margen sobre el precio de venta al público: ha pasado del 12,01% hace 12 años al 19,35% el año pasado.
La OCU también señala que en estas últimas tres semanas "los carburantes han subido por encima de la media del resto de la eurozona". De hecho, afirma la OCU, España es el tercer país donde más ha subido la gasolina en lo que va de mes de marzo. Aún así, en relación a Europa, los precios de los carburantes en España se mantienen en una franja intermedia.
Los expertos apuntan que ahora los precios suben más rápido que en otros países europeos porque España parte de un nivel más bajo, pero sobre todo porque el mercado español está más concentrado que en Europa y hay, por tanto, una menor competencia. En España, el 55% de las gasolineras está en manos de cinco grandes operadores (Repsol, Moeve, BP, Galp y Shell), los tres primeros con refinerías propias en el país.
Pese a la concentración del mercado, Rubén Sánchez cree que es complicado demostrar que todo el sector al unísono haya pactado las subida de precios. "Parece que muchas gasolineras lo han hecho a nivel individual ante la percepción de una mayor clientela o ante la previsión de futuros incrementos", abunda.
Márgenes más bajos que en otros sectores
Como es difícil determinar qué márgenes aplican las gasolineras estos días, los datos del Observatorio de Márgenes Empresariales pueden aportar una panorámica más general, sobre todo si se compara con otros sectores del comercio minorista en España. El margen de ventas de las estaciones de servicio el año pasado fue del 3,9%. Esa tasa está por debajo de la registrada en la venta de alimentos, bebidas y tabaco, que fue del 4,7%, y del comercio minorista no especializado, es decir el comercio general, que el año pasado se situó en el 6%.
El margen de las gasolineras también está por debajo del margen aplicado en el comercio minorista de artículos culturales y recreativos, que alcanzó el 7,8% en 2025. Solo el comercio al por menor de equipos para las tecnologías de la información y de las comunicaciones en establecimientos presentó un margen más bajo que las gasolineras: 3,4%.
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