Trump plantea limitar el diésel: qué pasaría con el combustible en España
La propuesta llega tras el fuerte repunte de los precios energéticos en EEUU.

Madrid--Actualizado a
El precio de los combustibles vuelve a estar en el foco en Estados Unidos después de que el país estudie limitar durante 90 días las exportaciones de diésel para intentar contener el encarecimiento del combustible. La posibilidad fue adelantada este miércoles por Politico, aunque la Casa Blanca ha negado que esté preparando una prohibición de este tipo. El presidente estadounidense, Donald Trump, sí ha respaldado públicamente la opción de restringir estas ventas al exterior.
La propuesta también genera dudas dentro del propio Gobierno estadounidense. El secretario de Energía, Chris Wright, ha advertido de que una prohibición generalizada podría no cumplir su objetivo y terminar provocando un aumento de los precios de la gasolina y del combustible para aviones. Los productores de combustible también se han mostrado contrarios a la medida porque, aunque podría tener algún efecto a corto plazo, consideran que podría reducir posteriormente los incentivos para producir y favorecer nuevas subidas de precios, incluido el del queroseno.
¿Por qué Trump plantea esta medida?
La propuesta llega en un momento en el que el precio del diésel en Estados Unidos se ha disparado hasta superar los 6,50 dólares por galón (aproximadamente 1,51 euros el litro), una subida que puede convertirse en un problema para el Gobierno de Donald Trump ante las próximas elecciones de mitad de mandato.
Según los cálculos de XTB, el precio del diésel ha aumentado un 67,5% desde el inicio de la guerra en Irán y un 74% en comparación con hace un año. La plataforma advierte, además, de que limitar las exportaciones podría reducir la producción a medio plazo y acabar provocando nuevas subidas de los precios.
¿Cómo afectaría esta medida a España?
La posible restricción de las exportaciones de diésel de Estados Unidos podría tener algún efecto indirecto en España, aunque la dependencia española del combustible estadounidense es relativamente limitada. Los precios nacionales, además, ya llevan doce semanas consecutivas de subidas y han alcanzado nuevos máximos anuales. En la última semana, el litro de diésel se ha encarecido un 4,58%, hasta los 1,918 euros, mientras que la gasolina ha subido un 3,32%, hasta los 1,928 euros, según los datos del Boletín Petrolero de la Unión Europea consultados por Europa Press.
España cuenta con una capacidad de refino elevada, lo que hace que necesite importar una proporción menor de diésel que otros países europeos. Según XTB, alrededor del 23% del diésel que consume España procede de importaciones. De esa cantidad, aproximadamente el 11,5% llega desde Estados Unidos, por lo que el diésel estadounidense representa en torno al 2,7% de todo el combustible de este tipo que se consume en España. Esto significa que una eventual prohibición estadounidense no afectaría directamente a una parte especialmente grande del suministro español, aunque podría tener consecuencias sobre los mercados internacionales y, por esa vía, sobre los precios.
La dependencia es mayor cuando se analiza el petróleo crudo. En junio, España importó 4.326 millones de toneladas de crudo, un 4,7% más que en el mismo mes del año anterior, y Estados Unidos fue su principal proveedor, con el 21,4% del total. Las importaciones procedentes de Oriente Medio representaron el 5,1%, según los datos de Cores. Por tanto, aunque España no depende especialmente del diésel estadounidense, sí existe una exposición relevante al petróleo procedente de Estados Unidos, que puede influir en la evolución de los precios de los combustibles.
Qué dice Bruselas sobre el veto que plante EEUU
La Comisión Europea ha mostrado su "preocupación" este jueves 24 por las informaciones que apuntan a que Estados Unidos podría prohibir durante 90 días las exportaciones de diésel, también hacia la Unión Europea.
Bruselas ha advertido a la Administración Trump de que la cooperación energética entre ambas regiones beneficia a las dos partes y que cualquier interrupción podría perjudicar tanto a estadounidenses como a europeos. Un portavoz comunitario ha señalado que la relación energética entre la UE y Estados Unidos es "sólida, estable y mutuamente beneficiosa".
El portavoz también ha explicado que existen "contactos de alto nivel" entre Bruselas y Washington y que la UE espera que sus socios "cercanos" se consulten antes de adoptar medidas que puedan afectar a mercados compartidos.
Por el momento, la Unión Europea no detecta una escasez concreta de diésel. La portavoz de Energía de la Comisión, Anna-Kaisa Itkonen, ha explicado que los expertos comunitarios vigilan de cerca tanto los mercados como los suministros de seguridad, en coordinación con las autoridades de los Estados miembros.
El grupo de coordinación sobre petróleo volverá a reunirse el próximo martes para hacer balance de la situación junto a los expertos de los Veintisiete. Bruselas reconoce que la UE es "un gran importador de diésel", pero también considera que esto la convierte en un mercado atractivo para Estados Unidos, ya que cerca del 50% del diésel que el bloque compra en el exterior procede de este país.
Además, la Comisión ha señalado que existen voces dentro de Estados Unidos que consideran que un veto de estas características sería una mala idea. Al mismo tiempo, Bruselas ha destacado que la UE es un socio "sólido" para el mercado energético estadounidense, del que el bloque importa diésel, pero también gas natural licuado (LNG).
Por ahora, no existe una escasez de diésel en España ni en la Unión Europea, aunque una eventual restricción de las exportaciones estadounidenses podría tener efectos sobre los mercados internacionales y los precios. La situación seguirá bajo vigilancia de Bruselas mientras se analiza el impacto que tendría una medida que todavía no ha sido confirmada por la Administración Trump.


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