Tubos Reunidos plantea despedir a 301 trabajadores de sus plantas de Amurrio y Trápaga
La empresa siderúrgica vasca anuncia pérdidas en 2025 afectada por los aranceles del 50% al acero en EEUU.
La compañía anuncia la interrupción de la actividad de la acería de Amurrio, después de que el año pasado tuviera que cerrar su planta de Estados Unidos.

Amurrio (Álava)--Actualizado a
Tubos Reunidos ha presentado un plan de viabilidad que incluye un Expediente de Regulación de Empleo (ERE) que afectará a 301 trabajadores entre las plantas de Amurrio (Álava) y Trápaga (Bizkaia), de los cuales 87 son eventuales y 214 personas fijas.
Además del ERE, que afecta al 21% del total de la plantilla de ambas factorías, integrada por 1.432 empleados, la compañía ha anunciado la interrupción de la actividad de la acería de Amurrio. En 2025, la empresa vasca decidió el cierre de su planta en Estados Unidos.

Así se lo ha transmitido este lunes la dirección de la compañía a los comités de empresa de ambas fábricas, horas después de informar de que en 2025 perdió 71,3 millones de euros (frente a las ganancias de 28,6 millones del ejercicio anterior) afectada por aranceles del 50% al acero en su principal mercado, Estados Unidos. La siderúrgica arrastra además una deuda de 234,3 millones.
Empresa y sindicatos de ambas factorías se han reunido en la planta de Amurrio, donde este lunes y también el próximo viernes hay convocada una huelga en protesta por el ERE. Tubos Reunidos ha explicado que pretende ejecutar el ajuste de plantilla "de forma no traumática y progresiva".
La interrupción de la actividad de Amurrio es consecuencia, sostiene la dirección de Tubos Reunidos, de la "no existencia de actividad suficiente por la caída de pedidos, lo que conlleva que el coste de producción se haya disparado y se haga inviable en las actuales condiciones".
La compañía ha presentado un plan de viabilidad basado también en la diversificación de su oferta y la reestructuración de la deuda. El plan de viabilidad apuesta por incrementar la presencia en mercados clave, como Alemania, Italia, España y Arabia Saudí, y reforzar su posición como proveedor de productos descarbonizados (tubo 0 emisiones), así como desarrollar acuerdos de medio y largo plazo con nuevos clientes.
Reestructuración de la deuda
El otro eje del plan consiste en reestructurar la deuda, que se ha reducido, según la empresa, en 160 millones de euros desde 2021, aunque a día de hoy sigue siendo de 234,23 millones.
La empresa justifica estas medidas por la situación en la que se encuentra, fundamentalmente por el impacto de la coyuntura geopolítica, ya que en 2023 y 2024 el mercado estadounidense representó cerca del 50% de la facturación de Tubos Reunidos.
La supresión de las cuotas y exenciones en marzo de este año, y el incremento de los aranceles al acero hasta el 50% en junio, por decisión del Gobierno de Donald Trump, provocaron una "caída significativa de los pedidos procedentes de este mercado".
Ante esta situación, la siderúrgica vasca intensificó su actividad comercial en otros mercados como Canadá, Alemania, India y Oriente Medio, pero la introducción de nuevos aranceles en Canadá y la ralentización o paralización de proyectos por causa de la inestabilidad política y económica limitaron la entrada de pedidos de estos países, "que nunca podrán compensar el volumen que tradicionalmente aportaba el mercado estadounidense".
CCOO rechaza el ERE
CCOO Euskadi ha rechazado el ERE de Tubos Reunidos y ha calificado de "golpe muy duro" el número de despidos anunciados, que se une a la interrupción de la actividad de la acería de Amurrio, que ve "muy difícil que vuelvan a hacer funcionar".
Según fuentes de este sindicato, lo que busca Tubos Reunidos es "ahorrar costes" y, "con medidas de ahorro", pasar de una empresa "grande con salarios buenos" a una "con gente con peores condiciones".
Por todo ello, el sindicato ha afirmado que rechazan "de plano" las medidas planteadas y cree que se deberían "buscar soluciones de otro tipo para hacer frente a la situación de la empresa.
Una muestra del daño de la política de Trump
Por su parte, el vicelehendakari segundo y consejero de Trabajo del Gobierno Vasco, Mikel Torres, ha afirmado que el ERE de Tubos Reunidos es una de las primeras muestras de los "grandes perjuicios" que la política arancelaria de Donald Trump tendrá para la economía y el empleo de Euskadi, por lo que ha lamentado que siga habiendo quien "sonríe o hace seguimiento" de las políticas del presidente de EEUU.
Torres ha explicado que el Gobierno Vasco espera que este expediente tenga "la menor afección posible en el empleo", de forma que se articulen "salidas no traumáticas o negociadas a través de jubilaciones o salidas voluntarias".
En este sentido, ha afirmado que el Departamento de Economía, Trabajo y Empleo está "a disposición" de la dirección y del comité de empresa para intervenir, si así lo solicitan, para tratar de propiciar un acuerdo entre las partes. El consejero ha advertido de que su departamento "velará para que todo sea legal" en el proceso para la aplicación de este ERE.
Torres ha explicado que ya ha hablado con la dirección de Tubos Reunidos, dado que esta se puso en contacto con él cuando se dio a conocer que iba a presentar un ERE, y que en los próximos días su departamento se reunirá con los comités de empresa de las plantas de Amurrio y Trapagaran.

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