Las mariscadoras gallegas vuelven a faenar

Varias mariscadoras gallegas han vuelto hoy a desenterrar el molusco después de un parón de dos semanas. Varias afirman que están ansiosas por volver a trabajar. "Con más fuerzas y con un ansia que no sabes tú bien", explica una de ellas. Pero atrás dejan 15 días sin trabajar por la presencia de la toxina y mucho dinero que no podrán recuperar. "Nosotras perdemos cada día que no venimos a trabajar una media de 85, 90, 95 euros", lamenta una de las trabajadoras del sector. En Pontevedra hay 400 mariscadoras y es en verano, precisamente cuando mejor pueden vender la almeja pero la toxina no les ha dejado. Además, temen que en octubre otra marea roja suponga un nuevo varapalo para el sector. "Llevamos ya cinco o seis parones", informa una mariscadora. Pero la peor parte, sin duda, se la lleva el sector mejillonero. La mayoría de los polígonos continúan cerrados y los cocederos de marisco están completamente parados. Aun así, esperan que las buenas noticias también les lleguen a ellos, porque están en juego más de 1.000 puestos de trabajo.