El violento desahucio de Maricarmen conmociona España: "¿Qué debe pasar para que hagan algo?"
Maricarmen, de 87 años, no podrá volver a la que ha sido su casa durante siete décadas. Su desahucio, ejecutado tras un año agónico y cuatro intentos, ha generado una oleada de indignación en el país.

-Actualizado a
Maricarmen no ha tenido tiempo ni de recoger sus cosas. Le han dado una hora para meter en cajas los recuerdos de toda una vida. Cuando llegó al barrio del Retiro tenía 17 años. Ahora, con 87, abandona el que pensaba que iba a ser su último hogar. Y lo hace de la peor forma posible, ingresada en el Hospital Gregorio Marañón, con un cuadro de ansiedad, tras ser desahuciada de manera terrible por la Policía y la comitiva judicial.
Poco antes del mediodía de este miércoles salió del domicilio en una camilla y abandonó el recinto en una ambulancia. Los manifestantes que esperaban tras el cordón policial no pudieron verla, pero la salida del vehículo provocó un último momento de rabia y desesperación. Mientras, en un lado de la calle volvían a producirse algunos choques con los agentes. En el otro lado, la imagen era de lágrimas y desconcierto. "No es justo, la estáis matando", gritaba una de las personas. "Podría ser tu abuela" o "la vais a matar", son algunos de los gritos que más se han escuchado en esta jornada dramática.
Así ha concluido toda una mañana de angustia e indignación a las puertas de la que ya no será más la casa de Maricarmen. El dispositivo policial ha contado con más de quince furgones. Empezaron a llegar sobre las seis de la madrugada, momento en el que se trató de desalojar la acampada que, durante toda la noche, estuvo arropando a la anciana. "Hemos estado toda la noche aquí, hasta que han empezado a expulsar a compañeros; ya no dejan pasar a la gente y lo peor es que no dejan que los medios pueda hacer su trabajo", cuenta Ángel, uno de los manifestantes. Otras dos chicas, que fueron expulsadas entre lágrimas, relatan una situación parecida y lamentan que "una persona tan mayor tenga que dejar su casa".
Al menos un grupo de medio centenar de personas sí consiguió permanecer en el área de la acampada, dentro del cordón policial establecido tras estos primeros enfrentamientos con los manifestantes. En el interior del bloque de Maricarmen, también había una treintena de activistas que pretendían impedir el acceso hasta la sexta planta, donde ella vivía. No lo consiguieron. Sobre las once de la mañana los antidisturbios comenzaron el desalojo, retirando, una a una, a todas las personas que estaban sentadas frente al edificio. La mayoría se resistió y acabó siendo levantada por la fuerza y arrastrada por el suelo.
Uno de ellos era Fernando de los Santos: "Han ejercido una violencia totalmente desproporcionada y cada vez que grabábamos nos amenazaban con sanciones. Varios compañeros han acabado con contusiones, han utilizado mecanismos como apretarnos el lóbulo de detrás de la oreja, que genera un dolor insoportable, y han empezado a pisarnos los pies. Ha sido una angustia tremenda; a un compañero le ha dado una crisis de ansiedad". Quienes estaban en el interior del edificio fueron desalojados con gas pimienta, según han denunciado desde el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos.
Poco antes, se había proyectado un vídeo de Maricarmen, dirigiéndose a los agentes y a la gente reunida en torno a su casa: "Buenos días, compañeros, os doy las gracias por el ejercicio que estáis haciendo toda esta noche durmiendo en la calle. Por favor, seguid, pero no os hagáis daño, esto tiene que ser pacífico. Un abrazo para todas las personas que me están apoyando en esta lucha tan cruel de unas personas que quieren ganar dinero."
La abogado experta en vivienda Alejandra Jacinto también pudo presenciar cómo se producía la entrada en el edificio de Maricarmen, ya que se encontraba ejerciendo como "abogada de garantías". "Fue muy violento. La violencia policial fue desproporcionada. Los activistas se estaban comportando de forma pacífica en todo momento. Era una resistencia totalmente pasiva, simplemente con cánticos de solidaridad en apoyo a Maricarmen y aparecieron decenas de antidisturbios y empezaron a sacar a quienes estaban allí retorciéndoles por el suelo, muchos de ellos tienen heridas, magulladuras, golpetazos y arañazos", cuenta a Público.
"Que pase la prensa"
Algunos de los momentos de mayor tensión se han vivido cuando los manifestantes y el sindicato pedían que la prensa pudiera informar desde dentro del cordón policial. Durante varias horas, cámaras y periodistas trataron de contar lo que ocurría desde el otro lado de los furgones y las filas de agentes de policía, sin poder ver ni escuchar lo que sucedía.
Cuando un coche intentó salir del recinto acordonado, atravesando la zona de los activistas, fueron estos últimos los que se negaron a dejar salir a nadie si no podía pasar la prensa. En respuesta, se llegó a girar una de las furgonetas para reducir aún más la visibilidad. La discusión terminó con el sindicato amenazando con avanzar y con varios momentos de empujones y gritos. "Al principio estaba más tranquilo, pero hace un rato han empezado con los empujones y a dar golpes con la porra. Está siendo muy tenso", explicaba Asier, uno de los asistentes.
Oleada de indignación
Tras ejecutarse el desahucio, desde el Sindicato de Inquilinas e Inquilinos ha convocado una oleada de protestas por algunas de las principales ciudades de España. Una de las más multitudinarias ha tenido lugar en Madrid frente al "Ático de Ayuso". Los activistas han cargado duramente contra el gobierno autonómico —el encargado de buscar una alternativa habitacional a la afectada y de aplicar la Ley de Vivienda—, pero también lo han hecho contra el resto de administraciones y políticos. "Nos sentimos traicionadas por el Gobierno de la Comunidad de Madrid y por el Gobierno de España, porque ninguno ha hecho nada", apunta una de las activistas del sindicato. "Estamos con una mujer desesperada, desbordada... ¿Qué tiene que pasar para que el Estado y la comunidad autónoma hagan algo? Nosotras hemos venido a dar ejemplo, ¿ellos qué?".
Poco antes de estas declaraciones, Isabel Díaz Ayuso publicaba un tuit burlándose del desahucio de Maricarmen. La presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, ha preguntado este miércoles que "a qué hora" comienza el reparto de "viviendas progresistas, tan solidarios ellos", y ha asegurado que la Comunidad de Madrid "se ha comprometido a no vender" vivienda pública a los fondos buitre.
Decenas de miles de personas han salido a las calles contra un desahucio que conmociona al país. Los sindicatos de inquilinas "exigen que se desbloquee el Real Decreto-Ley de Vivienda", y los asistentes han coreado lemas de condena al grito de "vergüenza" y "fuera fondos buitre". "El ático para Maricarmen" y "Ayuso dimisión", han sido otras de las proclamas que se han escuchado. Pasadas las 21.00 horas, la protesta se dividía llegaba a la Castellana, donde la Policía ha cargado contra los manifestantes, que han realizado unaa sentada en símbolo de protesta, y ha lanzado pelotas de goma al aire.
Un año impidiendo el desahucio
El de hoy era el cuarto intento de desahucio de Maricarmen, sobre él no había posibilidad de recurso. Los anteriores, así como otros amagos paralizados antes de conocerse la fecha, pudieron contenerse gracias a un apoyo social que no ha disminuido con el paso de los meses.
Desde que en octubre de 2025 esta mujer diera a conocer su historia, se ha convertido en todo un símbolo contra la especulación. En la noche previa a su desahucio recibió el apoyo de más de 500 personas en un gran festival al que acudieron Ana Belén, Juan Diego Botto e Ignatius Farray, además de otros tantos afectados como ella.
Su vivienda fue adquirida por el fondo Urbagestión en 2018 por 200.000 euros. Hasta que esta entidad se convirtió en su casera, ella hacía frente a un contrato de alquiler de renta antigua de 500 euros, que pretendían convertir en 1.600 euros. El martes a última hora una donante anónima se ofreció a pagar la cuota, pero la propiedad se negó a negociar. Según ha explicado Beatriz Duro, su abogada, "ni la empresa ni sus representantes han querido negociar una alternativa".

Comentarios de nuestros socias/os
Para ver los comentarios de nuestros socias y socios, primero tienes que iniciar sesión o registrarte.