Opacidad, retrasos e impagos: Moreno y Ayuso naufragan en la gestión del Bono Alquiler Joven
Dos años y medio después de la primera convocatoria, cientos de jóvenes andaluces, autoorganizados en torno a la Plataforma de Afectados por la Gestión del Bono Alquiler Joven, esperan todavía el cobro de la ayuda.
En Madrid, los pagos llegan "tarde y mal": "Nos toca asumir la incompetencia de la administración y adelantar el dinero del alquiler"

Madrid--Actualizado a
"Pagamos ahora mismo 720 euros al mes. Unos 70 euros más que cuando pedí la ayuda", calcula Fran. "Entonces no sabía la que se me venía". Fran vive junto a su pareja en un pequeño piso del barrio de Triana, en Sevilla. A finales de 2022, solicitó el Bono Alquiler Joven, una ayuda al alquiler destinada a los inquilinos más vulnerables: los jóvenes. "Reclamé la ayuda según salió la convocatoria, el 16 de noviembre de 2022. En la primera lista provisional de admitidos, ya aparecía mi nombre", recuerda. Una alegría inicial que enseguida se tornó en preocupación. "Hasta hace seis meses, no me habían mandado todavía la resolución definitiva ni me habían confirmado la asignación de los 6.000 euros", cuenta. Un dinero del que -más de dos años y medio después- no ha recibido un solo euro.
Pasaban las semanas, los meses, y el pago nunca llegaba. "Empecé a coger citas telefónicas y a mandar correos a diestro y siniestro, pero en la delegación provincial les da exactamente igual. Cada día te cuentan una cosa completamente distinta", relata con indignación. Y eso si te responden, añade. Nueve hojas de reclamaciones más tarde, todo siguen siendo excusas: queda pendiente el informe contable, hay que revisar la documentación, no disponemos de suficiente personal. "Los alquileres suben y las ayudas no llegan", resume Fran.
No es un caso aislado. María, vecina del municipio hispalense de Coria del Mar, ha sufrido un procedimiento administrativo prácticamente calcado. "En agosto de 2023 cogí la primera cita para que me explicaran qué pasaba con mi expediente. Me confirmaron que estaba todo bien, que esperara", declara. A principios de 2025 recibió, por fin, la definitiva. "Como seguía sin tener más noticias, volví a pedir cita telefónica hasta en seis ocasiones. Me atendieron ya por pesada y al final para nada, para encima darme la enhorabuena por estar a la espera de cobro". Medio año después, continúa esperando.
Fran y María dan voz a las historias de cientos de jóvenes andaluces, autoorganizados a través de redes sociales en torno a la Plataforma de Afectados por la Gestión del Bono Alquiler Joven en Andalucía. El maltrato administrativo denunciado por la plataforma, de la que forman parte más de 700 jóvenes, cristalizó a finales del año pasado en una denuncia colectiva contra el gobierno de Moreno que, un año después, sigue sin ofrecer soluciones. "Todavía tenemos que aguantar que digan que el bono del 2025 va más rápido, porque como el año que viene hay elecciones…", deja caer Fran.
El Bono Alquiler Joven es una ayuda aprobada por el gobierno de coalición durante la pasada legislatura para jóvenes de entre 18 y 35 años. Su concesión supone la entrega de 250 euros mensuales durante dos años -6000 euros en total- para asegurar el pago regular del alquiler de la residencia habitual. ¿Las condiciones? Un alquiler de hasta 600€ (900€ en zonas específicas) o 300€ (450€) en el caso del alquiler de habitaciones, y una renta anual inferior a tres veces el IPREM. "Para que así puedas cumplir por fin tu deseo de emanciparte… y el de tus padres", reza el anuncio de la ayuda en la web del ministerio.
La primera convocatoria del bono salió en Andalucía en noviembre de 2022, diez meses después de la aprobación estatal de la ayuda, y la primera lista de admitidos provisionales, en junio de 2023, siete meses más tarde. Después, los pagos han ido llegando a cuentagotas. "He tenido la documentación subida todos los meses. Nada más se pagaba el alquiler, me metía en la solicitud y adjuntaba el recibo. Me lo han llegado a decir, que mi expediente estaba impoluto", asegura Fran. "La gestión es desesperante", valora. A los impagos y retrasos se suma un tercer ingrediente: la falta de información. "No te dan ningún tipo de plazo de referencia ni te explican el estado y los avances de tu expediente", crítica María. Nunca sabes cuándo te va a tocar, se lamenta. "Ni qué criterio siguen", reprocha Fran. "Han pagado a gente con definitivas posteriores a la mía y una de las bases de la ayuda es el orden de llegada y de resolución". Tampoco lo están cumpliendo. Un caos.
El silencio, las respuestas contradictorias -en ocasiones rozando la mala educación- y las largas de la Consejería de Vivienda agravan su situación de indefensión. "En la delegación provincial me han llegado a decir barbaridades, como 'tu dinero lo tengo yo, me lo voy a gastar en mis vacaciones'", refiere Fran, que conserva dos comunicaciones electrónicas de la responsable territorial del servicio de vivienda y del director general de la consejería, a las que ha tenido acceso Público. La primera le garantizó que su expediente quedaría resuelto en el mes de abril. El segundo, que en mayo. "Aquí seguimos", protesta. Ambos solicitantes coinciden: "Contestan por contestar, para callarnos la boca".
Público se ha puesto en contacto con la consejería para conocer cuándo se resolverán definitivamente los expedientes que continúan a la espera y a qué se debe la demora. También le ha preguntado qué medidas va a aplicar para acortar los plazos y mejorar el sistema de información en la nueva convocatoria de 2025. Por el momento, el departamento que dirige Rocío Díaz no ha ofrecido ninguna respuesta.
"Secuestran nuestro dinero": Madrid paga a año vencido
En la Puerta del Sol también empezaron a tramitar la ayuda a finales de 2022. Pero los primeros pagos no llegaron hasta, por lo menos, un año después. "Tardé como año y medio en recibir la primera transferencia", hace memoria Asmae. "Entre que te lo aprueban y te pagan, ha pasado ya tanto tiempo que no les queda otra que darte el año de golpe", razona. Y es que, aunque el bono nació como una ayuda pensada para aligerar el peso de la mensualidad del alquiler, el gobierno de Ayuso lo paga habitualmente a año vencido. Si tienes suerte, cada seis meses. En cualquier caso, toca adelantar el dinero. “Nosotros tenemos que tener mucho cuidado en subir a tiempo los recibos del pago del alquiler, pero luego ellos no cumplen", critica Asmae.
Madrid también suspende en transparencia. "Si te falta algún documento, no te avisan o te enteras ya tan tarde que vuelven a ponerte a la cola o te quedas directamente fuera", comenta Antonio, beneficiario de la ayuda. Pero el principal problema vuelven a ser los plazos. "Tardan muchísimo en sacar listados, en resolver las impugnaciones, en realizar los pagos… Es todo súper lento", desarrolla. Sin ningún tipo de plazo de referencia y con escasa información sobre el avances de los expedientes, aseguran los solicitantes.
La oposición tampoco escatima en críticas ante la "ruinosa" gestión del gobierno autonómico. "Esperan a final de año para sacar las convocatorias y que haya menos adscripción. Y cuando reciben el dinero del gobierno central, lo retienen durante meses", denuncia Javier Guardiola, diputado en la Asamblea de Madrid y portavoz de Vivienda del PSOE. "Secuestran el dinero que nos corresponde", concuerda Antonio.
¿Por qué? Guardiola lo tiene claro: Madrid boicotea la ayuda por tratarse de una iniciativa del gobierno central. "Una ayuda que beneficia a los jóvenes madrileños", añade. Desde el PSOE exigen que, no solo se agilice su adjudicación, sino que el ejecutivo autonómico amplíe los casi 32 millones que le llegan del Estado. "Que duplique esa cantidad, que ahora solo alcanza a 11.000 jóvenes, un escaso 1% de la población de la comunidad", insiste Guardiola, según el que solo 3 de cada 10 euros en política de vivienda los pone el gobierno regional. "Deben ser responsables y aportar más en este tipo de competencias, que son propias", sentencia.
Público ha contactado con la Consejería de Vivienda de la Comunidad de Madrid para preguntarle por el motivo de los retrasos en los pagos y por la posible adopción de medidas para evitar los mismos en la nueva convocatoria de 2025. Hasta el momento de la publicación de este artículo, el departamento que regenta Jorge Rodrigo no ha emitido respuesta alguna.
Una posibilidad de futuro
Los afectados coinciden: las ayudas no son suficientes. No solucionan la crisis de vivienda. "Pero te ayudan a organizarte y a mirar un poco al futuro", matiza María. De todas formas, subrayan, no se les puede impedir el acceso a un dinero que legalmente les pertenece. "Al final, cuando te lo conceden, te organizas más o menos contando con ese dinero", explica Fran. "Que está mal hecho, porque de la administración no te puedes fiar", se lamenta. "Pero lo que no pueden hacer es dejarte con una mano delante y otra detrás".
250 euros más al mes pueden marcar la diferencia. "Ya no en tema ocio. Ha habido alguna vez que he tenido que pedirle a la casera que me dejara pagar a mitad de mes, porque no daba abasto con todo", confiesa Fran. "Sería más liviano disponer, por fin, de ese dinero. Con tantísimos gastos y con unos precios que no paran de subir, nos las vemos y deseamos", concluye María.
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