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'Madame Curie (Radioactive)'

Marjane Satrapi: "Las mujeres deben portarse mal"

Marjane Satrapi
La directora e historietista franco-iraní Marjane Satrapi. A CONTRACORRIENTE FILMS

Cineasta, ilustradora, escritora, actriz, Marjane Satrapi reivindica el carácter rebelde de Marie Curie en su nueva película, Madame Curie (Radioactive), adaptación de la novela gráfica de Lauren Redniss, y pide desde el cine un feminismo de acción, más que de palabra.

"Hoy sabemos que 18 premios Nobel se concedieron a hombres por obras que hicieron sus mujeres", recuerda Marjane Satrapi, una artista que desde que decidió contar parte de su vida en Persépolis no ha dejado de sorprender con obras escritas y visuales. Ahora, dispuesta a seguir reivindicando la independencia y libertad femenina, las que le arrebataron en su infancia y juventud en Irán, pone el acento en uno de los grandes referentes femeninos de la historia, Marie Curie.

Es su quinto largometraje y, a primera vista, el más convencional narrativamente. Sin embargo, las apariencias engañan. La película –protagonizada por Rosamund Pike y Sam Riley– es un recorrido por la vida de la científica y por las consecuencias de sus descubrimientos hasta la actualidad. En él está subrayado el carácter independiente y rebelde de Curie, así como la importancia de Pierre Curie, que consideraba a su mujer como una igual, "debería ser referente para todos los hombres".

Pero donde más se aprecia la presencia de Marjane Satrapi es en el trabajo visual que ha realizado para que el público vea lo imposible, para mostrar en la pantalla, la radioactividad, los átomos... Un experimento inspirado en la novela gráfica de otra artista, Lauren Redniss, en la que se basa la película, Radioactive: Marie & Pierre Curie, A Tale of Love and Fallout.

Usted ha subrayado el carácter rebelde de Marie Curie y el "no me importa lo que piensen de mí, yo voy a lo mío", ¿debería ser este lema universal para las mujeres?

Básicamente, la mujer debería hacer siempre lo que quiera. Las mujeres deben portarse mal, porque todos los códigos de conducta han sido impuestos por la sociedad patriarcal. Toda la vida nos han dicho: "Una dama no haría esto, una dama no haría lo otro". Joder, pues es que yo no soy una dama, soy una mujer independiente.

Otra cosa en la que ha puesto el acento es en el carácter de Pierre Curie, ¿un estupendo referente feminista para los hombres?

Debería ser referente para todos los hombres. Pero no ha sido intencional en la película, es que él era así, para él era evidente que su mujer era su igual. Él luchó por el Premio Nobel para ambos. Siempre nos han dicho que detrás de un gran hombre hay una gran mujer, en el caso de Marie Curie, en el caso de una gran mujer había un gran hombre. Lo sorprendente es que Pierre Curie fuera así a finales del siglo XIX. Era el hijo de un médico anarquista y es un buen modelo de hombre, inteligente, de izquierdas, sexi...

"El radio se comporta de un modo inesperado", dice Curie en la película, ¿así se siente usted con su trayectoria cinematográfica?

Siempre hemos tenido que portarnos como la sociedad espera, es el sistema impuesto de educación. Yo, desde el punto de vista personal, no me porto como esperan de mí. Las mujeres, en realidad, tenemos que comportarnos de una manera inesperada. Tal vez, toda la humanidad debería comportarse de forma inesperada.

Rosamund Pike es Marie Curie. A CONTRACORRIENTE FILMS

Esa rebeldía suya y de Marie Curie ¿la ha llevado a mostrar a una mujer muy poco amable?

Marie Curie era un genio y se comporta como un genio. Nadie se fija si un hombre que es un genio se comporta así o asá, se le aceptan las rarezas, nadie piensa si es buen marido, buen padre. Todos aceptamos que un genio puede ser así, pero una mujer que es un genio tiene que seguir siendo una mujer, la mujer perfecta.

¿La eterna feminidad?

Sí, el misterio de la eterna feminidad. En el rodaje, por ejemplo, si me enfadaba, venía alguien y me decía que no tenía que ser tan emotiva. Pero si yo solo estoy enfadada. A un hombre en un rodaje le dicen "no te enfades". Tienen que empezar a considerar a las mujeres como seres humanos, pero muchas películas todavía hoy siguen estas pautas, todavía la mujer es algo que hay que proteger. En los años cincuenta, en el cine las mujeres eran de una forma, hoy las mujeres fuertes son diminutas y un poco andróginas, con poco pecho... Aún estamos ahí, entre esas dos caricaturas. Pero llegará el día en que una mujer podrá tener cuerpo de mujer y pensamientos de ser humano.

Tal vez si no se hubiera silenciado a tantas mujeres a lo largo de la historia, ¿hubiéramos progresado mejor?

Sin duda, el mundo sería mejor porque las mujeres tendrían mucha mejor educación, además. Hay que avanzar y vamos haciéndolo. Películas sobre Marie Curie son importantes. Hoy una niña pequeña que quiere ser científica, cineasta, periodista... tiene más referentes, sabes que es posible. Tiene que ver que eso que quieren es posible. Pero ¡cuidado! Hay que seguir muy vigilantes. Ahora en EE.UU. se están cerrando centros de abortos... Hoy sabemos que 18 premios Nobel se concedieron a hombres por obras que hicieron sus mujeres. Desde luego, hay hombres y mujeres estúpidos, la estupidez no tiene género, pero para avanzar, tenemos que actuar, como Marie Curie. Hay que ser feminista de facto, está bien hablar, pero hay que actuar.

Hay algo muy orgánico en la película, en la manera artística en que se recrean átomos, la radioactividad, elementos de la ciencia.

Es fundamental explorar visualmente en todas las películas. Para mí, la realidad tiene que tener un aspecto artístico, es el punto de vista de la belleza. Aquí había que hacer ver cosas que no se ven, cómo hacer visible lo invisible era el reto, que se pudiera ver un mundo que no se ve, los átomos, la radioactividad... Por ejemplo, Ken Loach a mí me hace ver una realidad más atractiva, porque el arte es la percepción de la belleza.

Sam Piley y Rosamund Pike, en una escena de la película. A CONTRACORRIENTE FILMS