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1.145 combatientes de la Batalla del Ebro recuperan su nombre

Tres mil personas participan en el primer homenaje institucional a las víctimas

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Muchos vecinos de la Fatarella y de Gandesa, dos pequeños pueblos del sur de Tarragona, aún bajan instintivamente la voz si se habla de la Guerra Civil. Cada palmo de los 10 kilómetros que los separan se disputó a muerte entre el ejército republicano y el franquista en la Batalla del Ebro, la más parecida a una carnicería que se recuerda en España. Los cien días de sangre se saldaron con más de 20.000 muertos muchos de ellos aún dispersados en fosas comunes o en paradero desconocido, el adiós de las Brigadas Internacionales y la derrota casi definitiva de la República.

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Más de 3.000 personas rindieron homenaje en esa misma tierra a los combatientes republicanos, convocados por el Consorcio Memorial de los Espacios de la Batalla del Ebro (Combebe) y el Memorial Democrático. El público desbordó de tal manera el acto que tuvo que repetirse dos veces para no dejar a nadie fuera en el polideportivo de Gandesa.

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La antigua ermita de Sant Bartomeu, un cruce de caminos en la partida agraria de Les Camposines, es ahora un espacio dedicado a la memoria y a la reflexión. Allí se descubrieron 29 placas con los nombres y apellidos de 1.145 combatientes desaparecidos en la batalla, como símbolo de las miles de víctimas que perdieron allí la vida. A Joan Carles Vilalta, nieto de uno de ellos, se le quebró la voz al explicar: "Veo el nombre de mi abuelo escrito por primera vez en un homenaje".

"Nadie puede impedir ya a las familias el derecho a la justicia universal"

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El Combebe no distingue entre bandos y el objetivo de Les Camposines es mostrar los horrores de la guerra para que no se repita. Aún así, Vilalta pidió que "nadie vea aquí un acto de revancha" porque "todos queremos un lugar, que hasta ahora no teníamos para honorar a nuestros muertos". También Núria Gallach, sobrina de un desaparecido y vicepresidenta de la Asociación para la Recuperación de la Memoria Histórica de Catalunya, dijo rotunda: "Nadie puede impedir ya a las familias el derecho a la justicia universal". Además se mostró convencida en que "con este acto, se demuestra que tanto sufrimiento no ha sido gratuito".

La presencia de los consellers de Interior, Joan Saura, y de Universidad, Innovación y Empresa, Josep Huguet, convirtió además el acto en el primer homenaje institucional a la Batalla del Ebro.

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Huguet (ERC) condenó que "la Ley de Amnistía de octubre de 1977" que supuso el perdón a todos los actos de intencionalidad política de antes del 15 de diciembre de 1976 "se convirtiera de amnistía a amnesia". Saura, responsable político del Memorial Democrático de Catalunya, se mostró partidario de blindarse "de cara al futuro" para evitar que puedan repetirse más guerras.

El homenaje clausuraba las jornadas Días de guerra, diálogos de paz. Fosas comunes: Un pasado no olvidado, que se iniciaron el viernes.

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