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Los andaluces creen más en la ciencia que en las tesis de la Iglesia

La mayoría avala en una encuesta de salud la muerte digna y la selección genética

OLIVIA CARBALLAR

La mayoría de los andaluces usaría la selección genética para salvar a sus hijos de enfermedades hereditarias; donaría la sangre del cordón umbilical de sus bebés para beneficiar a quien lo necesite; aboga por la investigación con células madre y no prolongaría su vida en una situación irreversible.

Ninguna de estas opiniones, recogidas en el último Barómetro de la Consejería de Salud, comulgan con las tesis de la Iglesia. Y eso pese a que la mayoría de los andaluces –en concreto, el 86%, según la Conferencia Episcopal– se declara católico. O fallan los datos o la ciencia puede ser compatible con la religión.

Javier, el niño que nació hace 12 días mediante selección genética, para librarse de una enfermedad hereditaria y salvar a su hermano, provocó la última embestida de los obispos a los avances científicos. “El nacimiento de una persona humana ha venido acompañada de la destrucción de otras, sus propios hermanos, a los que se les ha privado del derecho fundamental a la vida”, arremetieron en una nota.

El rechazo de la Iglesia, sin embargo, no parece importar mucho a los andaluces encuestados en el barómetro sanitario: el 66% utilizaría la técnica elegida por los padres de Javier y el 75% querría saber si va a padecer en el futuro alguna enfermedad grave.

Tampoco parece asustar a los andaluces la advertencia del cardenal de Sevilla, Carlos Amigo Vallejo, de que la futura ley de muerte digna induce al suicidio: un 78,9% de los encuestados preferiría no prolongar su vida en situación irreversible si no disfruta de la mínima calidad de vida, según refleja el barómetro.

Más aún, un 87,2% está de acuerdo con que, en caso de situación irreversible, tiene que tener derecho a la aplicación de un tratamiento para el dolor, aunque eso suponga vivir menos tiempo.

Ni caso, por tanto, al arzobispo emérito de Pamplona, Fernando Sebastián, que afirmó en un sermón que la muerte de Jesús fue absolutamente digna pese a no tener cuidados paliativos.

Para el 93,7% de los encuestados, la ley andaluza regulará, pues, un derecho necesario de los pacientes, cuya esencia, de manera contradictoria, recoge el testamento vital que la propia Iglesia aconseja suscribir a sus fieles. Es contradictorio también que los obispos no hayan presentado ninguna alegación a esta ley, que aún está en trámite.

 Profesionales

Los aspectos mejor valorados de la sanidad andaluza son la profesionalidad y la capacitación de los profesionales (28%), la buena atención en los servicios (21%), la universalidad (15%) y la tecnología (13%).

Listas de espera

Uno de cada tres andaluces considera que la situación de las listas de espera quirúrgica ha mejorado desde 2003 (frente a uno de cada cuatro en el ámbito nacional). El 11% cree que es un área que hay que mejorar en todos los hospitales.

Atención no urgente

Algunos aspectos que los andaluces mejorarían son los tiempos de espera en la atención no urgente y el número de profesionales. Además, desean alcanzar una mayor personalización, silencio y tranquilidad en los centros.

Gasto prioritario

Los andaluces optan por la sanidad como el ámbito prioritario que elegirían para aumentar el gasto público (41%), frente a vivienda (19%), educación (15%), pensiones para personas personas mayores (12%) o desempleo (6%).

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