Público
Público

El BCE condiciona la compra de bonos y la prima de riesgo se dispara

Draghi anuncia que habrá medidas extraordinarias, que se definirán en las próximas semanas, para frenar la crisis de la deuda. Pero vincula la compra de bonos por parte de la autoridad monetaria a que los países utilicen los fo

P.G.

El Banco Central Europeo (BCE) ha anunciado que actuará para frenar las tensiones en el mercado de deuda. Pero la indefinición en las medidas que adoptará,  el hecho de que no estarían listas hasta dentro de unas semanas, y que las medidas "podrían aplicarse si se cumplen ciertas condiciones", como que los países pongan en marcha antes los fondos de rescate europeos, según ha comentado el presidente de la entidad Mario Draghi, no fue bien acogido por los operadores de los mercados. Los comentarios de Draghi decepcionó a unos inversores que esperaban acciones contundentes, como compras inminentes y masivas de bonos, a raíz de los recientes comentarios en Londres del presidente de la autoridad monetaria, con los que se comprometía a "hacer lo necesario" para salvar al euro.

La prima de riesgo española (la diferencia entre el bono a diez años con su equivalente alemán) se disparó hasta acercarse a los 600 puntos. La rentabilidad del bono volvió a colocarse por encima del  7%, el teórico nivel de rescate; concretamente, llegó al 7,2%. Igual sucedió con el diferencial de la deuda italiana, que superó los 510 puntos.

Tampoco la bolsa recibió bien los comentarios de Draghi. El Ibex 35, el principal indicador de la bolsa española, caía cerca del 5% durante la rueda de prensa del presidente del BCE. Y aunque luego se moderaron las perdidas, el indicador terminó la sesión con un retroceso del 5,16%, la segunda mayor caída del año.

El premio Nobel estadounidense Paul Krugman ha criticado duramente en su blog de The New York Timas las declaraciones del presidente del BCE. "Este no es el Draghi que está buscando", titula su último post. "Ninguna acción concreta por parte del BCE, sólo vagas declaraciones de intenciones" señala el economista estadounidense.

El BCE ha acordado actuar en el mercado secundario de bonos para hacer frente a las tensiones en la deuda soberada que están sufriendo algunos países de la eurozona, especialmente Italia y España, según señaló el presidente de la entidad, Mario Draghi, al término de la reunión del consejo de gobierno de la autoridad monetaria. Draghi comentó que las intervenciones en el mercado se realizarían "con el tamaño adecuado" a sus objetivos.

El BCE lleva 20 semanas sin intervenir en el mercado de deuda, y tanto los gobiernos como los analistas económicos le vienen reclamando que reactivase su programa de compra de bonos, que puso en marcha hace un año. Hasta ahora, el BCE ha destinado 211.500 millones de euros a la compra de bonos en el mercado secundario. El presidente de la entidad, además, ha comentado que se adoptarán "medidas no convencionales" para hacer frente a las tensiones en los mercados de deuda, que se diseñarán en las proximas semanas. El presidente de la entidad matizó que la autoridad monetaria "podría decidir actuar si se cumplen ciertas condiciones".

Draghi aseguró que "los gobiernos deben estar preparados" para activar los fondos de rescate temporal y permanente (el FEEF y el MEDE) en el mercado de deuda cuando existan "circunstancias excepcionales para los mercados financieros y riesgos para la estabilidad de precios con estricta condicionalidad". Sólo si eso ocurre el BCE estaría dispuesto a retomar su programa de compra de deuda de los países bajo mayor presión, aseguró Draghi, quien agregó que el BCE no puede sustituir a los gobiernos y aclaró que, por ahora, ningún país ha solicitado compra de deuda por parte de los fondos de rescate.

Draghi comentó que en la reunión del Consejo de Gobierno del banco no se habló de ningún país en concreto, pero comentó que España, como otros países, ha realizado "progresos importantes" en sus medidas de ajuste, y no valoró si necesita un rescate."Son los gobiernos los que tienen que decidir si necesitan la ayuda de los fondos europeos", reiteró.

Draghi dijo que el "euro es irreversible" e instó a los políticos a aplicar "con determinación" las reformas estructurales, como la reforma laboral para tener mercados de trabajo más flexibles, y la consolidación presupuestaria.

El BCE ha acordado mantener en el 0,75% los tipos de interés en la eurozona, su mínimo histórico. El presidente de la entidad que el Consejo de Gobierno debatió la posibilidad de nuevas rebajas del precio del dinero, pero que se determinó que "no es el momento para hacerlo".

El presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, observó que el crecimiento económico de la zona del euro es "débil" y que se mantienen las tensiones en los mercados financieros, lo que ha incrementado la "incertidumbre en la confianza". En la rueda de prensa tras la reunión del Consejo de Gobierno de la entidad, Draghi añadió que los datos disponibles confirman que la evolución de la inflación "debería mantenerse acorde con la estabilidad de precios", algo que la entidad define como una tasa cercana pero siempre por debajo del 2%.

Draghi reconoció que, si se mantienen las "inaceptable" tensiones en los mercados, los niveles de inflación, el crecimiento y la economía real podrían verse también afectados, por lo que reclamó una actuación decidida contra dichas presiones.

En concreto, solicitó seguir avanzando en la consolidación fiscal y dar nuevos pasos para fomentar la competitividad y reducir el déficit. "Es necesario mantener los esfuerzos y las reformas estructurales son esenciales", afirmó e insistió en que "es crucial" que los países con problemas cumplan "con determinación" con las recomendaciones económicas formuladas por Bruselas.

Más noticias de Política y Sociedad