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El bipartito revalida su mayoría en Galicia

El PP se sitúa a dos escaños de la mayoría absoluta en el mejor de sus escenarios posibles. El socialista Pérez Touriño es el único candidato que supera el aprobado por parte de los electores.

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El PP se quedaría, en el mejor de los escenarios, a dos escaños de la mayoría absoluta si se celebraran en este momento elecciones autonómicas en Galicia. Los resultados del Publiscopio constatan que el futuro de la coalición que integran el PSdeG-PSOE y el Bloque Nacionalista Galego (BNG) estaría consolidado y sitúan al Partido Popular como opción más votada pero algo lejos de recuperar el poder perdido hace cuatro años.

Según la encuesta, los socialistas inician el tramo final de la precampaña con una horquilla entre 25 y 26 escaños (en la actualidad tienen 25). El BNG obtendría 14 diputados, uno más de los que dispone actualmente en el Parlamento.

Y el PP se mueve en una banda de resultados que le asignan 35 escaños en su peor escenario y 36 en el más optimista, lo que le sitúa en una tendencia a la baja ya que actualmente cuenta con 37 de los 75 escaños que integran el Parlamento de Galicia.

Los resultados del Publiscopio fijan, además, una estimación de voto del 32,6% para el PSdeG-PSOE, del 19,5% al BNG y de un 43,6% al Partido Popular.

La suma de porcentajes en la estimación de voto a las dos formaciones que integran el bipartito arroja una mayoría del 52,1% del electorado, un punto por debajo de los resultados de las elecciones de hace cuatro años. Los conservadores, por su parte, pasan del 44,9% de los votos logrados en las últimas elecciones autonómicas a un43,6 %.

Un aspecto llamativo es un previsible y leve aumento de la abstención en el Censo de Residentes se excluye el voto exterior, que podría aproximarse al 35% cuando en la anterior convocatoria fue del 31,9%.

Los resultados del sondeo consolidan la diferencia entre el voto conservador y el progresista a favor del segundo, que en las elecciones autonómicas del 19 de junio de 2005 desalojó del poder a Manuel Fraga tras haber convertido a Galicia durante 15 años en un feudo inexpugnable del Partido Popular.

Ahora, apenas diez días antes de que se abra oficialmente de la campaña electoral, la batalla por el último escaño se centraría en la provincia de A Coruña, donde los socialistas y los conservadores se disputan el último diputado.

Estos indicadores no son el único elemento que apuntala la comodidad del bipartito que gestiona el Gobierno de Galicia. El balance de predicciones y preferencias de los electores también dibuja un horizonte ligeramente más fácil para el candidato del Partido Socialista, Emilio Pérez Touriño, que para el del Partido Popular, Alberto Núñez Feijoo, ex vicepresidente primero del Gobierno de Manuel Fraga.

Así, más de la mitad de los gallegos pronostican que Touriño volverá a presidir Galicia tras las elecciones. Incluso entre los votantes conservadores prevalece la impresión de que el candidato del PSOE revalidará su victoria. Son más también los encuestados que prefieren a Emilio Pérez Touriño al frente de la Xunta, el 30,4% , que los que se inclinan por Núñez Feijoo, el 24,7%.

La institucionalización de la figura del actual presidente de la Xunta, tras cuatro años en el Pazo de Raxoi, parece haber consolidado su imagen y su grado de conocimiento sobre el resto de candidatos.

El líder de los socialistas gallegos es el único que obtiene un claro aprobado. Los cabezas de cartel del PP y el BNG obtienen una nota ciudadana por debajo del cinco. El candidato socialista es, además, la figura política más conocida entre los votantes. El 96% de los consultados asegura saber quién es. Le sigue el líder del BNG, Anxo Quintana, con un 92,4%. Núñez Feijoo ocupa la tercera posición en grado de conocimiento personal, que baja al 87,7%.

En conjunto, la valoración de los electores gallegos sobre el trabajo realizado por el Gobierno autonómico durante la última legislatura es ligeramente favorable a la Xunta.


El 46% de las personas consultadas aprueba la gestión realizada por el bipartito, frente al 37,7% que la desaprueba. Entre estos últimos, son una amplia mayoría los votantes del PP. La polarización de tendencias políticas hace también que los simpatizantes socialistas y nacionalistas aplaudan mayoritariamente la labor desarrollada por la Xunta de Galicia.

Cuando los encuestados realizan un juicio comparativo respecto al anterior Gobierno de la Xunta encabezado por el PP, una mayoría significativa, el 42,2% frente al 26,3%, considera que es mejor el actual Ejecutivo, liderado por Touriño, que el que presidió Manuel Fraga.

Si el análisis desciende de la visión global al detalle concreto de las distintas parcelas de gestión del Ejecutivo gallego, la omnipresente crisis económica se deja sentir notablemente en la opinión de los ciudadanos. El fomento del empleo y las medidas para combatir la crisis son las dos asignaturas en las que la Xunta obtiene la peor calificación, dos suspensos sin matices, un 3,5. La política lingüística y el turismo son los aspectos en los que la Xunta consigue mayor reconocimiento entre las personas consultadas.

Los gallegos conceden un aprobado por la mínima a Emilio Pérez Touriño en su calidad de presidente de la Xunta. Su actuación política al frente del Gobierno gallego logra una nota media de 5,3.

El adjetivo 'regular' es, según los datos analizados en el Publiscopio, el que mejor califica la valoración que los gallegos hacen de la gestión realizada por Touriño al frente del Ejecutivo autonómico. El 44% de las personas consultadas se decanta por esta opción. La suma de los que juzgan 'buena o muy buena' la gestión del presidente refleja la opinión del 37,2% de los gallegos. Porcentaje que duplica con creces al de aquellos que creen que la actuación de Touriño puede calificase de 'mala o muy mala', el 15,2%.

Si el calificativo que los ciudadanos gallegos aplican a la gestión del candidato socialista es mediocre, el grado de confianza que Touriño inspira en los electores como presidente se escribe en números rojos. Aseguran desconfiar del líder del PSOE gallego más de la mitad de las personas consultadas, el 57%, frente a un 39% que deposita en él su confianza.